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En Córdoba, una niña abusada debió recurrir a la justicia para acceder al aborto no punible

Tiene 11 años y cursa un embarazo de diez semanas. A pesar de que su caso está encuadrado en los antecedentes del fallo FAL, un amparo presentado por la ONG Portal de Belén impide su aplicación.

La terrible noticia de una niña de 11 años abusada y embarazada en la localidad de Villa Dolores vuelve a sacudir a la provincia. Después de que los padres acompañaran a la niña a una consulta por dolores abdominales los médicos del Hospital zonal constataron un embarazo de 10 semanas. Frente al inmediato pedido de aborto no punible efectuado por la madre de la menor por encuadrar en las causales del art 86 del Código Penal, recién ahora la justicia autorizo la practica en la Maternidad Nacional, por encontrarse bloqueada su realización en los hospitales de dependencia provincial desde hace más de 6 años.  

La justicia penal sometió a la niña a Cámara Gesell y otros procedimientos judiciales, para determinar la detención del abusador, un hombre de 54 años cercano al círculo familiar que en ocasiones quedaba al cuidado de la niña, al que se le imputaron los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por su condición de guardador y promoción a la corrupción de menores.

Recordemos que el fallo FAL de la Corte Suprema en 2012 estableció que no era necesaria ninguna denuncia judicial previa para la aplicación del aborto no punible en estos casos, bastando solo la declaración jurada de la mujer o sus progenitores, en caso de tratarse de una menor. Pero en Córdoba la ONG “Portal de Belén” interpuso un recurso de amparo impidiendo su aplicación en todos los hospitales públicos y privados provinciales,  y desde entonces la única alternativa en toda la provincia para llevar a cabo la práctica es la Maternidad Nacional. Pero al bloqueo judicial que restringe la interrupción legal del embarazo, vulnerando un derecho consagrado y reconocido en el Código Penal desde hace casi un siglo, se suman  las restricciones al acceso en la propia Maternidad Nacional donde además ser el único hospital habilitado, se cobran bonos de atención y solo existen tres profesionales que realizan la práctica.

No debe soslayarse que todo este entramado de trabas y  restricciones sin duda agrava aún más la situación de una niña cuya condición socioeconómica ha sido uno de los factores predominantes que la colocaron a merced de una historia de abusos y marginalidad. Ya había sido abusada años atrás por otro hombre en el seno familiar. En este caso, como en tantos otros, el pretendido tutelaje del Estado sobre las mujeres resulta doblemente agraviante, como si la situación no fuera suficientemente traumática, ahora deben sortear los obstáculos que el niegan el acceso al aborto no punible.

De esta manera, las mujeres más vulnerables son empujadas al silencio, la soledad y la clandestinidad. Es de destacar que en los casos de violaciones intrafamiliares donde las víctimas embarazadas son niñas de sectores vulnerables, este escenario también favorece y ampara la impunidad de los abusadores.

La enorme lucha desatada por las mujeres con miles en las calles, puso de relieve el método del apriete y el lobby parlamentario utilizado por el clero para imponer las creencias religiosas y el oscurantismo por sobre la decisión, la vida y la salud de las mujeres. Como lo demuestra este caso, quienes se arrogan la defensa de las “dos vidas” cuentan con el respaldo político de las fuerzas políticas del régimen para condenar a la maternidad a una niña de 11 años abusada.

Por todo ello, el próximo 28 de septiembre en el marco de una jornada nacional de lucha, el movimiento de mujeres volverá a ganar las calles por la aplicación inmediata del aborto no punible, pero también para impulsar la conquistar del aborto legal, seguro y gratuito mediante una consulta popular vinculante, como reclamos de primer orden ante la aberrante realidad que impera en la provincia. 

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