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22 de marzo de 2019

Que el Encuentro sea de las trabajadoras, independiente y de lucha

Los debates en la comisión organizadora del Encuentro Nacional de Mujeres

La comisión organizadora del Encuentro Nacional de Mujeres va por su cuarta reunión plenaria en el Rectorado de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y avanzan las comisiones. 

La convocatoria reúne de manera regular a unas 500 mujeres, lesbianas, trans, travestis y no binaries de la región de La Plata, Berisso y Ensenada. Esta última plenaria se realizó un día después de que movilizaron en la ciudad unas 25 mil personas en el marco del parazo del 8M.La marcha platense fue la conclusión de dos asambleas en la facultad de Trabajo Social, convocadas por la Multisectorial de Mujeres lesbianas, trans y travestis  donde se votaron las principales consignas de la jornada: aborto legal ya, separación de la Iglesia del Estado. Basta de femicidios y travesticidios. Abajo el ajuste de Macri, los gobernadores y el FMI. Las principales consignas fueron las que encabezaron la marcha, como resultado de una intensa lucha política planteada en la región donde enfrentamos la tentativa de romper la convocatoria por parte del kirchnerismo, el PCR y Patria Grande que convocaron a asambleas paralelas y una movilización distinta a la organizada con el activismo en la Facultad de Trabajo Social. Finalmente, la columna encabezada por el bloque electoral papista, se ubicó detrás de la movilización de la Multisectorial y finalizó con su propio acto en un pasaje cultural de la ciudad, antes de llegar a la Casa de Gobierno. 

Las decenas de miles que llegamos al acto en la gobernación bonaerense y desplegamos  nuestros pañuelos verdes durante la lectura del documento, reflejamos las enormes tareas y desafíos, en los cuales se coloca la organización del próximo encuentro en el mes de octubre. El movimiento de mujeres, que se despliega con una enorme vitalidad debe dotarse de iniciativas concretas para avanzar en cada una de sus demandas, frente a la violencia que sufrimos las todos los días. 

Las enormes jornadas de lucha dejan planteada la necesidad de poner en pie iniciativas concretas que permitan a la ola verde pasar nuevamente al centro de la escena política, con pañuelazos, tomas de colegios y facultades y militancia callejera que permita arrancarle al Estado y sus instituciones oscurantistas el derecho al aborto legal seguro y gratuito, la educación sexual laica y científica y la separación de la Iglesia del Estado. 

Movilización en La Plata por el aborto legal, julio 2018

Independencia política

En todas las reuniones desde noviembre a la fecha, el PCR, el kirchnerismo y Patria Grande, han planteado negociar directamente la puesta en pie del 34º Encuentro con el clero. Primero lo hicieron bajo el mensaje de darle un carácter “inclusivo”, llamando a participar a los pañuelos celestes y pañuelos verdes en “unidad”  para derrotar al neoliberalismo. Hoy, insisten en colocar la posibilidad de pedir alojamiento en las escuelas confesionales, argumentando que no habrá espacio para recibir a las decenas de miles que vendrán en octubre de todo el país. Desde el Plenario de Trabajadoras rechazamos públicamente este intento de incluir a la Iglesia Católica como principal organizadora del Encuentro. Bajo ningún punto de vista podemos aceptar negociar con la institución que -entre otras cosas- luego de negar el aborto en el Senado, pactó abiertamente con la gobernadora Vidal para bloquear el proyecto de Ley presentado por Guillermo Kane exigiendo la eliminación de la injerencia católica en la ley de  Educación Sexual Integral, se opuso a la legalización del aborto en el Congreso y hoy retoma su ofensiva con la prohibición de la ILE, como sucedió en Jujuy y Tucumán luego de obligar a ser madres a niñas de apenas 11 y 12 años luego de haber sido violadas. El movimiento de mujeres debe abrirse paso en un camino independiente de las Iglesias y todas las variantes que pactan con ellas en pos de sus armados electorales. 

Planteamos la necesidad de colocar a la comisión organizadora a la altura de un movimiento de mujeres que viene dando pelea organizado en las calles. El planteo de “respetar la historia” se opone por el vértice a los intereses de millones de mujeres, que exigimos el aborto legal, la separación de la Iglesia del Estado y nos plantamos en contra del ajuste de Macri, los gobernadores y el FMI en las masivas movilizaciones en todo el país este último 8M. Debemos llegar a octubre con un Encuentro que se ponga a disposición de construir un programa de lucha por la defensa de los derechos de las mujeres y el avance en cada una de sus reivindicaciones.

Uno de los debates que se acrecienta plenaria tras plenaria, gira en torno al cambio de denominación del 34° encuentro. Desde el año pasado en Chubut, un sector planteó inaugurar su convocatoria como “Encuentro Plurinacional de mujeres, lesbianas, trans, travestis y  no binaries” pretendiendo de esta manera, incorporar y visibilizar la representación de una cantidad de particularismos que existen en este movimiento. En aquel momento, lo que se presentaba como una forma de dar lugar a las mujeres de comunidades originarias era en realidad una impostura por parte de sectores que apoyan a gobiernos que asesinan a esos pueblos y que transan con burocracias indigenistas. 

Al final del año pasado, el kirchnerismo levantaba con énfasis este reclamo, pero resulta que hoy, en función de priorizar acuerdos dentro del bloque político que pretende dirigir este Encuentro, han guardado este planteo en un cajón. Dentro de la Comisión Organizadora (CO), quien se opuso desde un principio a esta denominación fue el PCR, que ha logrado que organizaciones kirchneristas vergonzantes y Patria Grande planteen nuevamente como en Trelew, que lo decida el propio Encuentro en La Plata, argumentando que las más de 500 personas que nos juntamos semana tras semana para organizarlo no podemos decidir sobre las decenas de miles que vendrán en octubre. 

Para esta burocracia que trabajaba férreamente para regimentar los encuentros y que no superen los límites impuestos por el Estado y sus gobiernos, el Encuentro no puede decidir nada, sin embargo su soberanía en las decisiones se proclama cuando se trata de bloquear iniciativas, a las que rechazan oponerse  con argumentos y contrastando posiciones. 

Es el PCR el que hace tiempo eligió a sus aliados estratégicos dentro de la oligarquía y esa alianza lejos está de plasmarse en algún tipo de reconocimiento territorial o nacional hacia los pueblos originarios. 

Lo cierto es que la campaña iniciada hace un tiempo por la “plurinacionalidad” por las que practican “apoyo crítico” al kirchnerismo se ha convertido hoy en uno de los reclamos de varios sectores del activismo que se reagrupa no solo en función de defender los derechos de las mujeres y disidencias, sino en cuestionar fuertemente a sus direcciones burocráticas e impide el avance en las reivindicaciones propias del movimiento. 

Desde el Plenario de Trabajadoras, debemos alertar a la ola verde, que la única superación del estado actual de represión, persecución y exterminio, es la unión de los pueblos entre sí, y con la clase obrera como principal punto de partida. Es una ilusión pretender que bajo este estadio del capitalismo pueda coexistir la propiedad comunitaria. Esta problemática, la del reconocimiento y apropiación de la tierra no tiene ninguna salida bajo este régimen de explotación en descomposición, si no es a través de una revolución socialista que dé con el fin de cualquier tipo de opresión al conjunto de los explotados y las explotadas. 

Hacia dónde queremos ir

El verdadero debate que atraviesa al movimiento de mujeres lesbianas trans, travestis y no binares platense, es si la CO estará a disposición de los intereses políticos de las variantes patronales que violentan y oprimen cotidianamente a las mujeres y disidencias o pondrá por delante los intereses reales que defienden centenares de miles en las calles con independencia política para la conquista de cada una de sus demandas.

Por una consulta popular vinculante que arranque de una vez el aborto legal en el hospital, por la defensa de la aplicación efectiva de los abortos no punibles. Las mujeres tenemos la fuerza para poner en pie un plan de lucha que derrote el ajuste de Macri, los gobernadores y el FMI y sean los capitalistas quienes paguen esta crisis. Separación de las Iglesias del Estado, educación sexual laica y científica. Por el fin de todo tipo de violencia, opresión y explotación, vamos por un gran encuentro de las trabajadoras, independiente y de lucha. 
 

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