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21 de julio de 2019

CABA: enorme asamblea de mujeres y disidencias en apoyo al Frente de Izquierda Unidad

Este viernes en la facultad de Filosofía y Letras se realizó la asamblea de mujeres y disidencias en apoyo al Frente de Izquierda Unidad, con la presencia de candidatas y luchadoras de distintos barrios de la ciudad, lugares de estudio y de trabajo.

Uno de los principales ejes de la asamblea estuvo puesto en la lucha de las mujeres y disidencias contra el ajuste, en el marco del retroceso económico y material que sufrimos en medio de los acuerdos con el FMI. Como no podía ser de otra manera, otro punto importante del debate fue la continuidad en la lucha por el aborto legal y por la separación de la Iglesia del Estado.

La asamblea contó con la intervención de trabajadoras de distintos gremios. Entre ellas se destacan la de Patricia, trabajadora del hospital Zubizarreta, que desarrolló la lucha del sector de enfermería por la incorporación a la carrera profesional y contra la reforma laboral en salud. La compañera de Tribuna Municipal denunció también la sobrecarga de tareas, así como la falta de insumos y herramientas para el personal de la salud, destacando la complicidad de la burocracia sindical de Sutecba y ATE en la profundización del ajuste en el área. Ethel, de la Junta Interna de ATE Inti puso en evidencia la necesidad de agrupaciones clasistas en los lugares de trabajo para luchar por los derechos de las y los trabajadores. Micaela, representante de la Agrupación de Trabajadores de Reparto, denunció las condiciones precarias en las cuales se desenvuelve la actividad sin que se aseguren los derechos elementales, siendo los trabajadores víctimas del Estado y de las patronales que quieren imponer el trabajo precario en las plataformas de envíos en pos de achicar los “costos laborales”.

De conjunto, hicieron hincapié en la necesidad de la organización independiente, del gobierno y la burocracia sindical, como horizonte para pelear por los reclamos y reivindicaciones de las trabajadoras. En ese sentido, reforzaron el llamado a conquistar y defender el voto por el FIT Unidad en defensa de los derechos de las trabajadoras.

 

A su turno, Mayra de la agrupación LGBTI 1969 relató las violencias que padece el colectivo y que se agudizan en el marco del ajuste de Macri y los y las gobernadoras. Distinguió que se trata de una porción de la clase trabajadora que padece la exclusión intrafamiliar, dificultades para el acceso a la salud pública y a la educación, además de la exclusión y discriminación laboral que empuja en muchos casos a la prostitución. Subrayó la pelea por la plena aplicación del cupo laboral trans, la ESI laica y científica. Llamó a apostar al voto por el FIT-U, siendo la única fuerza que realmente lucha por los intereses del colectivo, en contraposición a las fuerzas del kirchnerismo que ponen candidatas trans en las listas mientras defienden el ajuste en curso.

La lucha educativa

Amanda Martín, secretaria adjunta de Ademys y candidata a legisladora, desarrolló la lucha de las trabajadoras contra las reformas antieducativas y señaló el recorte permanente que sufre la educación, colocando a Horacio Rodríguez Larreta como principal responsable que utiliza fondos del Estado para subsidiar educación privada. En ese contexto, desarrolló las condiciones de trabajo de las docentes que obtienen salarios por debajo de la línea de pobreza, denunciando que el acuerdo con el FMI es incompatible con la lucha de las mujeres trabajadoras. En su intervención, remarcó además la complicidad de UTE, que entrega las paritarias y convenios colectivos de trabajo a la vez que bloquea las luchas. Las direcciones sindicales burocráticas eluden defender los derechos de las mujeres y apoyan a las listas de la oposición patronal que se alinea a las políticas del macrismo. Asimismo, destacó la defensa de la formación docente en la lucha contra la Unicaba, la pelea de la juventud por mejores edilicias y condiciones de cursada en sus escuelas, por la ESI laica y científica, y contra la idea de mandar a los pibes a los cuarteles en un intento de disciplinamiento y regimentación de la juventud: el servicio militar de Bullrich es la militarización con los responsables de las muertes de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel.

Para finalizar, Amanda agregó la necesidad de desarrollar un plan de lucha a nivel nacional para que se den respuesta a todas las demandas del sector de la educación y llamó a desarrollar una fuerte campaña por el FIT-U destacando ser la única lista que lleva en su programa la lucha por los derechos de la mujer trabajadora. Llamó también a participar masivamente del acto del Patido Obrero el 27 de Julio en Argentinos Juniors por una salida de los trabajadores y la izquierda.

Por la juventud intervinieron compañeras secundarias, terciarias y de la universidad. Las pibas desarrollaron la lucha en las escuelas por el aborto legal, el acceso a la educación sexual laica y científica y contra los códigos de vestimenta. Insistieron en la necesidad de defender todas las reivindicaciones del movimiento que tiene a la juventud a la cabeza de la lucha y hoy los partidos patronales llaman a esperar y quieren silenciar: una gran alerta a la marea verde de no ser “Caballo de Troya” de quienes levantan consignas por los derechos de las mujeres para luego ingresar al parlamento y pactar con la iglesia, como ocurre fundamentalmente con las listas de Fernández-Fernández. Votar candidatos del FMI es ir en contra de los intereses de la marea verde, y para quienes queremos ponerla en pie es incompatible con la unidad de los pañuelos verdes y celestes.

En la misma línea, Agustina Larsen, presidenta del CECIM (Centro de Estudiantes de Ciencias Médicas) y candidata a legisladora porteña enfatizó en que el voto al FIT-U es la conclusión de las pibas que luchan por el aborto legal y de todo el movimiento estudiantil que lucha contra todos los ajustadores en la UBA. Subrayó la necesidad de seguir organizadas contra un régimen universitario que sistemáticamente oprime a mujeres y disidencias. Destacó la lucha de las trabajadoras no docentes de Filo, precarizadas por la “decana feminista” Graciela Morgade así como las decenas de docentes adhonorem, la falta de jardines maternales y la ausencia de regímenes de asistencia para estudiantes embarazadas. Agregó también las alianzas que tiene las iglesias con los partidos patronales que se meten en los espacios de estudio reproduciendo un régimen que somete a las mujeres. Y los programas de estudio en las carreras que reproducen misoginia y oscurantismo, y el fracaso de protocolo en violencia de género que carecen de presupuesto, precarizan a las trabajadoras que están a cargo, y están hechos a medida de autoridades que defienden a violentos y abusadores en la universidad.

Ante ese escenario es imperante discutir cómo la juventud se planta y se organiza de manera independiente contra los y las candidatas que nos invitan a unir pañuelos celestes y verdes, nos dicen que el aborto divide, plantean la despenalización y prometen ministerios de la mujer como mecanismo distraccionista, como es el caso de Fernández-Fernández, mientras millones de mujeres se movilizan por el derecho fundamental del aborto.

Las estudiantes de los terciarios también plantearon la lucha por la defensa de la formación docente y los 29 profesorados, por la aplicación de la ESI y la defensa de los postítulos gratuitos y la necesidad de organizarse en pos de una alternativa política independiente contra aquellos legisladores y legisladoras que se alinean a las políticas del oficialismo.

Se trata al fin y al cabo del reclamo de la juventud y las mujeres que no quieren pagar la crisis y entregar sus reivindicaciones a quienes van a seguir negociando con el FMI.

La lucha en las barriadas contra las iglesias

Un momento destacado de la asamblea fue la intervención de compañeras que viven en los barrios más postergados de la Ciudad. La participación cada vez mayor del movimiento de desocupadas está íntimamente relacionada al ascenso de la lucha y organización de las mujeres más pobres junto con el Polo Obrero.

Con perfecta claridad, las compañeras de la Villa 20 y la 1-11-14 remarcaron ser ellas quienes ponen en el centro del debate la lucha por el aborto en los barrios, siendo las que sufren cotidianamente las consecuencias de la clandestinidad. Este reclamo está atado a una lucha implacable por la separación de las iglesias del Estado.

Denunció el clero que vive a costillas del Estado mientras el pueblo se muere de hambre y coloca a las mujeres como incubadoras, sometiendo a niñas a llevar adelante embarazos y apañando violadores. Se trata nada más y nada menos que de los curas villeros, socios de los movimientos sociales subordinados al Vaticano, y que son reivindicados por candidatas progresistas que se reclaman feministas y se supone defienden el derecho al aborto.

En ese cuadro, también estuvo presente la denuncia contra los abusadores de las instituciones de las iglesias que quedan impunes, al igual que la impunidad frente a la violencia sexual que garantiza el Estado y que es moneda corriente en todos los barrios.

Esta impunidad y la contención de las iglesias son elementos fundamentales para disciplinar a las mujeres y funcionan en los barrios como mecanismo de opresión. La falta de independencia económica también es parte de esto y fue otro factor destacado por las compañeras como un límite clave a la hora de salir de los vínculos violentos que se reproducen en el marco de la familia.

Las compañeras del Polo Obrero responsabilizaron al Estado como garante del sometimiento y violencia hacia las mujeres, a la vez que ningunea las denuncias y no garantiza un trabajo digno para las desocupadas. La lucha contra las redes de trata también fue mencionada, incriminando el lento accionar de la justicia, la complicidad policial y el avance del narcotráfico en un creciente escenario de vulnerabilidad de las mujeres jóvenes.

 

Las compañeras de los barrios también marcaron la agudización de la desocupación y la precarización laboral de la mano de las cooperativas y el trabajo en negro, siendo cada vez más mujeres sometidas a la sobreexplotación, en su enorme mayoría migrantes de países limítrofes. Una situación que se mantiene a medida que pasan los gobiernos kirchneristas-pejotistas y macristas. Asimismo, la lucha por la vivienda digna y la urbanización real de todas las villas, contra los negociados inmobiliarios que pregonan los partidos patronales, fue un reclamo muy sentido por las compañeras, que marcaron la necesidad de seguir organizándose y apostar al FIT-U por una ciudad para los y las trabajadoras.

La defensa de un programa de lucha

El cierre de la asamblea estuvo a cargo de Vanina Biasi, candidata a diputada nacional y Romina Del Plá, candidata a vicepresidenta.

En su intervención, Vanina enfatizó que los gobiernos alineados al FMI son incompatibles con los derechos de las mujeres y que no hay Ni Una Menos con aborto clandestino, violencias y precarización laboral. En ese sentido señaló la necesidad de delimitación política con las listas que votan a favor de pagarle al FMI por más que se vistan de verde y de aprovechar la campaña para desarrollar un programa de la mujer trabajadora: por la separación de la Iglesia del Estado, por la asistencia a las mujeres víctimas de violencia, contra la trata de personas y la prostitución como trabajo, por el trabajo genuino y el derecho a la vivienda.

Desarrolló la situación en la que se encuentran más de 1 millón de mujeres empleadas domésticas que reciben una remuneración miserable de $110 la hora, paritaria pactada por el sindicato kirchnerista que nuclea a las empleadas y resulta una cifra irrisoria. Planteó así la necesidad de la reapertura de las paritarias y la socialización de las tareas domésticas bajo control de las trabajadoras. La situación de las empleadas domésticas es ilustrativa de la realidad de las mujeres, quienes estamos bajo las formas más precarizadas de trabajo, con una altísima brecha salarial en relación con los varones.

La candidata a diputada nacional también apuntó a la clandestinidad del aborto y la preeminencia clerical en todos los niveles del Estado como una herramienta de sometimiento y sumisión de las mujeres, funcional a que una mayoría social explotada se someta al brutal ajuste contra las masas.

Para concluir, Romina Del Plá, candidata a vicepresidenta por el Frente de Izquierda Unidad remarcó el contraste entre la campaña de los ajustadores, que se encuentran activos intentando instalar la necesidad de profundizar el ataque a los trabajadores a través de la aplicación de la reforma laboral, previsional e impositiva, con la campaña militante del Partido Obrero que se desprendió de las intervenciones en la asamblea. Retomando los planteos de Vanina, llamó a organizarnos por los derechos de las mujeres trabajadoras y desarrollar una campaña que nos permita calar profundo en el debate político por la disputa del voto con corrientes que pretenden aparecer como defensoras de las mujeres pero que llaman a votar por programas acordados con el FMI. Para finalizar, convocó a defender el voto del FIT-U como un pronunciamiento por los derechos de las trabajadoras, un voto por la agenda de las mujeres independiente de las listas de los aliados a las iglesias y al FMI, y a la necesidad de organizarse por el socialismo contra todo un régimen de opresión que violenta y somete a las mujeres.

De esta manera, la asamblea concluyó con la votación de una importante campaña de agitación en los barrios, plazas, lugares de trabajo y estudio, para desarrollar el programa de la mujer y el FIT-U, explicando que el Frente de Izquierda-Unidad es la única lista que lleva en su programa la lucha por el aborto legal, la separación de la iglesia del Estado y por los derechos de la mujer trabajadora, así como la defensa de los recursos de la Ciudad, contra el pago de la deuda externa y el ajuste de Macri y las los gobernadores. Se resolvió además una importante cantidad de iniciativas para organizarnos para asistir masivamente al 34° Encuentro de Mujeres y Disidencias en La Plata, que tendrá lugar en octubre.

Por último, una gran adhesión a participar e invitar masivamente al acto del 27 de Julio del Partido Obrero en el Estadio Cubierto de Argentinos Juniors, con la intervención de luchadores, contra el régimen del FMI, para que la crisis la paguen los capitalistas y por una salida de la izquierda y los trabajadores.

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