fbnoscript
22 de mayo de 2020

Movilización al Ministerio de las Mujeres

En la concentración y la reunión con las funcionarias, se denunció la inacción ante los femicidios y la complicidad con medidas de ajuste contra las mujeres.
Por Corresponsal

A instancias de la asamblea virtual de mujeres hacia el #3J (convocada el sábado 16), se realizó este jueves una movilización a las puertas del Ministerio de las Mujeres, en momentos en que se confirmaban dos femicidios más –ahora en la provincia de Tucumán.

La  concentración denunció no solo la inacción de esa cartera ante los femicidios que se suceden, mientras el resto de los delitos disminuyen en la cuarentena, sino su complicidad con medidas que han afectado severamente las condiciones de vida de las mujeres.

Entre ellas, el hecho de que a 60 días de comenzada la cuarentena aún 4 millones de personas no cobraron ni el Ingreso Familiar de Emergencia; que muchas otras no cobrarán nada; que las empleadas domésticas quedaron totalmente desprotegidas; que el gobierno no fue a rescatar a las mujeres que lo necesitaban; que no se garantiza en los barrios el agua potable, los alimentos ni los elementos de limpieza e higiene. Y que no presentaron el proyecto de aborto ni trataron el de la Campaña Nacional, al cual tienen cajoneado en el Congreso.

La intervención del Plenario de Trabajadoras

Desde el ministerio recibieron a una delegación de la manifestación. La  funcionaria a cargo fue Josefina Kelly, secretaria de Políticas Contra la Violencia por Razones de Género y militante de La Cámpora.

En la ronda de intervenciones, las representantes manifestaron preocupaciones de diferente orden. En el caso de nuestra compañera Vanina Biasi, del Plenario de Trabajadoras-Partido Obrero, hizo una descripción aguda de la crítica situación de las mujeres y responsabilizó al ministerio por situaciones muy graves.

Biasi criticó el enfoque abordado a propósito del incremento de la demanda de asistencia (a lo cual no tuvo respuesta); la pretensión de contraponer el recurso de las casas-refugio a la necesaria política de exclusión del violento del hogar; y el reforzamiento de la idea, que transmiten las campañas oficiales, de que no es el Estado el que falla, sino que son las mujeres que no denuncian. También rechazó la pretensión de excluir al ministerio de su responsabilidad sobre la situación laboral de las mujeres. Finalmente, denunció el tremendo reforzamiento de las iglesias que se está ejecutando desde el gobierno, en particular del grupo fascista y bolsonarista reagrupado en Aciera, que ya se reuniera con bombos y platillos en dos oportunidades con el presidente de la Nación. Y le recordó a la funcionaria que de esta forma empezó Dilma Rousseff en Brasil, haciendo concesiones a los evangélicos más reaccionarios, quienes luego fueron la base de apoyo del golpe contra ella y del propio Bolsonaro.

“Ustedes hicieron campaña agitando un sólo punto: que venían a hacer que se reconociera el trabajo de cuidados que hacen las mujeres. Cuando más se descarga sobre las espaldas de ellas esta combinación entre trabajo remunerado y cuidados, el ministerio no fue capaz de intervenir ni con iniciativas para alivianar esa realidad, ni para ejercer una defensa específica sobre las mujeres que ejercen el teletrabajo en un cuadro de absoluta sobre carga laboral”, sostuvo la referente del PDT. En el mismo sentido denunció

la ausencia de acción en el campo laboral, para impedir despidos y suspensiones; y el hecho de que, siendo el salario de más de un millón de mujeres empleadas domésticas el fruto de decretos del Poder Ejecutivo Nacional, no sólo no se haya implementado un aumento especial para ellas, sino que tampoco se las cuidó de ninguna arbitrariedad patronal –como quedarse sin trabajo,  el cambio de categoría o incluso el uso del IFE para reducir salarios.

“No queremos dejar pasar el nuevo recorte jubilatorio que afecta mayoritariamente a las mujeres beneficiarias de ese ingreso asistencial, que nuevamente fue recortado a pedido del FMI y de los fondos buitres. Esto en un contexto en el que las funcionarias del gobierno usan al feminismo para encolumnarse en el apoyo al pago serial de la deuda externa, desatendiendo por ello a las mujeres a las que decían que iban a proteger”.

Sin respuestas

En varias de las intervenciones de las representantes de la delegación se destacó esa predisposición al pago de la deuda, cuando el ministerio aún no tiene ni un programa de acción ni presupuesto para atender la cuestión de la mujer. Y en todos los casos se reclamó la urgente presentación del proyecto sobre aborto, que se resisten a mostrar, habilitando así más lobby clerical sobre el mismo.

Comenzado el intercambio, la funcionaria camporista solo se limitó a repetir lo que ya habíamos escuchado en otras oportunidades de la ministra Elizabeth Gómez Alcorta: que las casas refugio están y que están vacías. Le explicamos una vez más que eso tiene una sola explicación: las mujeres son asesinadas bajo la pretendida protección del Estado en nuestro país. Es  lógico que nadie crea que va a estar mejor en un refugio del Estado, cuando estando en uno de ellos murió asesinada Fatima Florencia Acevedo (en Entre Ríos) y cuando es vox populi que son lugares inhabitables. El Estado victimiza y revictimiza, también, cuando niega la realidad de las mujeres.

Al finalizar la ronda, las funcionarias no emitieron opinión sobre el extenso planteo de las presentes, que será también girado por escrito al ministerio.

Nuestra tarea es no abandonar el programa de las mujeres ni la lucha por su conquista. En ese camino estamos impulsando asambleas y movilizaciones, para no dejar que la violencia contra las mujeres, que baja del propio Estado, siga avanzando.

Compartir