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2 de junio de 2020

San Nicolás: aumento de los casos de violencia hacia las mujeres y niñxs

Organicemos un 3J de lucha por nuestros derechos y reclamos.

San Nicolás tiene el mayor índice de denuncias de abuso sexual, de acuerdo a su densidad demográfica a nivel provincial, un dato no menor, mientras se sigue cajoneando el proyecto de casas refugio en el Concejo Deliberante. Lo mismo sucede con la asistencia social y la salud -que hoy no son prioridades- que en el último presupuesto municipal sufrieron un recorte.

Los barrios de San Nicolás contienen el 35% de pobreza y un 4% de extrema pobreza, donde la mitad son niños. Las denuncias por la ausencia y el abandono barrial son moneda corriente y a esto se suma la ausencia de la aplicación de políticas de género y de los recursos materiales y humanos, necesarios para el abordaje integral de los casos de violencia de género, como la prevención, el seguimiento, la información y la supervisión de los casos. Los vecinos de los asentamientos denuncian que las asistentes sociales no llegan y que el servicio asistencial es inocuo ya que sufre un vaciamiento y la mayoría de las profesionales son precarizadas y con salarios de pobreza.

La cuarentena y la falta de transporte público limita aún más el acceso a la salud pública, concentrada mayormente en el único hospital, y a los escasos lugares donde se puede recurrir para resguardo de la integridad física. Con el cierre de salitas de salud barriales también desaparece el derecho más básico al que debe acceder un niñx, el control pediátrico, en donde no solo se controla el desarrollo sino también se detectan abusos. Tan es así que, en la última semana, fue noticia el ataque a dos niñas en una zona de asentamientos -en el barrio Avambae, al sur de la ciudad- con posible abuso sexual, según notas de medios locales. Una de ellas, de 2 años, fue ingresada a la guardia hospitalaria en estado de gravedad, destrozada por el novio de la madre, un adolescente de 17 años. Actualmente una de las niñas siguen en estado grave, asistida con respirador mecánico e intervenciones quirúrgicas; la nena sigue luchando por sobrevivir tras el ataque bestial que generó una conmoción y un impacto en el barrio y en San Nicolás.

Ante esta situación de vaciamiento de las políticas de género y de cuidado de la niñez, es a través de la organización popular como se consiguen las respuestas a los reclamos de las mujeres. Está claro que mientras la violencia de género en San Nicolás va en ascenso, las prioridades no son ni la salud, ni la asistencia social.

Preparemos un 3J de lucha por nuestros derechos. Nos sobran razones para volver a gritar “Ni una Menos”, basta de femicidios, el Estado es responsable. Exigimos la reapertura de dispensarios y reforzamiento de personal de la salud. 30.000 pesos de subsidio para todas las desocupadas; comida, agua potable y productos de higiene en todos los barrios; testeos sin dilaciones; blanqueo de las empleadas domésticas; ESI laica en todos los niveles educativos; aborto legal sin demoras; producción propia de misoprostol y de mifepristona; separación de las iglesias del Estado; distribución de métodos anticonceptivos; atención psicológica de todas las víctimas; asistentes sociales permanentes respetando los derechos laborales y con contrato permanente; por la apertura de casas de refugio para la mujer y sus hijxs.

Justicia para las las niñas víctimas de los hechos de violencia de la semana pasada de la ciudad.

Seguimos luchando por un Consejo Autónomo de las Mujeres, que sea una herramienta de organización política de las mujeres y fortalecimiento de nuestra lucha. Autonomía política frente al Estado y presupuesto para que seamos nosotras mismas las que tomemos en nuestras manos la batalla contra la opresión y la violencia.

El próximo 3J, fecha del Ni Una Menos, tendrá lugar en un cuadro excepcional de agravamiento de situaciones previas, que la pandemia y la cuarentena pusieron de manifiesto. El incremento de la violencia, el hambre y la miseria ponen en el orden del día la movilización y el reclamo de las mujeres y las disidencias en este nuevo 3J.

 

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