fbnoscript
6 de junio de 2020

Salvar a Fátima del femicida y de la violencia del Estado tucumano

En horas de la noche del jueves, la periodista tucumana Mariana Romero subió a twitter un video en el que se ven las crudas imágenes de una casa destrozada y regada en sangre de Fátima Aparicio, víctima de un intento de femicidio por parte de su ex pareja, Luis Ernesto Rondón. Luego relató en un hilo los hechos.

Fátima Aparicio denunció a Rondón ante la justicia salteña y tenía una custodia policial. Sin embargo, temía por ella y por sus hijos, por lo que decidió escapar a Tucumán. Una vez allí, recurrió a la fiscalía para dar aviso de su situación, pero se rieron de ella. En la policía le dijeron que antes de darle una perimetral debían hacerle un examen psicológico, el cual nunca llegó a realizarse porque Rondón la encontró antes. Esto ocurría mientras el gobernador Juan Manzur hacía demagogia con las mujeres a través de la Ley Micaela.

En mayo de 2019, Rondón ingresó a la casa de Fátima e intentó asfixiarla en el baño. Luego la arrastró hasta la cocina, y la golpeó en la cabeza con un martillo. Los vecinos, alertados por los ladridos de la perra, trataron de ingresar al departamento, pero al agresor arrastró nuevamente a Fátima para trabar la entrada. Los vecinos vieron cómo se filtraba sangre por la rendija, y cuando rompieron la puerta encontraron una escena espantosa: varios cuchillos sobre la mesa, Fátima inconsciente y con su ropa bajada, sangre por todas partes. Los vecinos retuvieron a Rondón y llevaron a la mujer al hospital, que estuvo 15 días en coma con un edema pulmonar y múltiples fracturas.

El atacante quedó detenido con prisión preventiva, la cual venció el 4 de junio porque el juzgado decidió no dar importancia a tramitar la causa y no avanzó la investigación, a pesar de la abundante evidencia. Pidió el beneficio de domiciliaria y fijó su residencia en casa Fátima, que por temor escondió a sus hijos la semana pasada. La Cámara de Apelaciones de la que depende decidir extender la preventiva es la misma que ha sido responsable de infinidad de resoluciones contra víctimas de violencia de clase y de género. Una de sus integrantes, Alicia Freidenberg, es responsable de haber otorgado total impunidad al clan Alperovich en la causa por la desaparición y posterior asesinato de Paulina Lebbos.

Gracias a la viralización de la publicación de la periodista, hoy es conocido en todo el país que Fátima está expuesta nuevamente, por el desprecio de la Justicia por las causas de violencia hacia mujeres pobres, y por la desidia del gobierno de Manzur que no tiene un sólo dispositivo para asistir y ayudar a las mujeres en esa situación, ya que no garantiza la exclusión de los violentos ni brinda refugios a las mujeres y sus familias, ni por supuesto ofrece un sustento económico para la víctimas de violencia. Las pocas veces que las víctimas encuentran protección en el aparato del Estado, ella está relacionada con la acción de trabajadores comprometidos que muchas veces avanzan a pesar de los enormes impedimentos que encuentran en su camino. Solo el movimiento de mujeres puede salvar a Fátima.

La seguridad para Fátima requiere no solo que Rondón permanezca detenido, sino también que avance en su juzgamiento y castigo, además de garantizar la protección de la familia.

 

En esta nota:

Compartir