07/03/2021

8M: paro y movilización docente

Este 8M, Ademys y los Sutebas multicolor convocan a parar y movilizarse en el marco del día internacional de la mujer trabajadora.

La situación general que atravesamos las mujeres trabajadoras ocupadas y desocupadas en general se ha visto agravada por la pandemia y por la ausencia de políticas reales que atiendan los múltiples problemas históricos de las mujeres de los sectores populares y los derivados de la realidad sanitaria. Esto se replica en cada distrito y jurisdicción del país independientemente del color político de los gobiernos.

Los intentos por parte de los Fernández de acotar la responsabilidad estatal sobre los femicidios a los fallos del sistema judicial contra las mujeres pretende esconder el rosario de fracasos de su gobierno como las campañas por el barbijo rojo en cuarentena, los botones antipánico y perimetrales sin recursos reales que apunten a apartar a las mujeres denunciantes de quienes las violentan. La responsabilidad del Estado sobre la situación de las mujeres es directa y las políticas de enmascaramiento del gobierno no alcanzan para ocultar esta cruda realidad.

El escenario actual impone la necesidad inmediata de establecer subsidios a las víctimas de la violencia de género, otorgamiento de viviendas y establecimiento de casas refugios, el nombramiento de profesionales, al igual que el trabajo genuino. Sin embargo, el vaciamiento y el ajuste de recursos se sostiene como regla perversa que expone a las mujeres, las infancias y las diversidades a la violencia machista.

El gobierno que declaró el «fin del patriarcado» no ha destinado un centavo para que las mujeres trabajadoras avancemos en el quiebre de los vínculos de sumisión y opresión. Por el contrario, el ministerio de la mujer actúa como una pantalla que pretende ocultar la pasividad del gobierno frente al cuadro de un femicidio cada 23 horas. Un gobierno que destina los recursos del país al pago de la usuaria deuda externa. La deuda continúa siendo con las mujeres trabajadoras ocupadas y desocupadas.

Las docentes

Toda esta situación no es ajena a las mujeres que conformamos de manera mayoritaria el gremio docente en todo el país. Paritarias a la baja, salarios hundidos por la inflación, jubilaciones confiscadas por el Estado componen la miseria material en la que están cientos de miles de docentes a lo largo y ancho de la Argentina.

El complicado cuadro se agrava con la negación de dispensas para las tareas de cuidado que han recaído de manera histórica sobre las mujeres trabajadoras. En esto no hay grieta. De un lado, los Fernández y el ministro de educación nacional, Nicolás Trotta, no han garantizado el reconocimiento de las dispensas. La resolución nacional emitida es en los hechos papel mojado. En resolución de las reuniones mantenidas por el gobierno y las centrales nacionales, entre ellas la Ctera, no se ha incorporado la determinación de dispensar a los docentes que tengan a cargo el cuidado de hijes menores, o adultos mayores, o sean convivientes de personas de riesgo. A su vez, el gobierno empuja a la reapertura de escuelas sin haber invertido un peso para que esto suceda de forma segura para docentes, no docentes, estudiantes y el resto de la comunidad educativa.

Aún cuando el conjunto de la docencia reclama frente a la apertura prematuras de escuelas, los gobiernos avanzan sin las condiciones de seguridad sanitaria, con parámetros epidemiológicos que indican lo riesgoso de la medida, sin inversión en infraestructura, sin la creación de cargos docentes que permitan atender grupos reducidos de estudiantes o las necesidades de refuerzos pedagógicos, o atención virtual a aquelles estudiantes que debido a enfermedades de riesgo u otras necesidades deben permanecer en la virtualidad.

Ante esta crisis sanitaria y educativa, las centrales y sindicatos mayoritarios permanecen en el inmovilismo que le garantiza al gobierno nacional y a todos y cada uno de los gobiernos jurisdiccionales, incluso a Rodríguez Larreta-Acuña en CABA, la paz social. Para esto la burocracia vuelca todos sus recursos a desalentar toda iniciativa de organización y lucha de la docencia.

Retomando los métodos de la movilización callejera, a través de los cuales conquistamos el aborto legal, este 8 de marzo levantaremos una tribuna independiente de los gobiernos y las burocracias sindicales que denuncie, visibilice y reclame de manera unificada junto a otros sectores de trabajadoras al grito de basta de femicidios, el Estado es responsable; contra la miseria salarial y el ajuste; contra la falta de condiciones para un retorno a las actividades escolares presenciales; por una educación sexual integral laica, científica y respetuosa de las diversidades y todos nuestras reivindicaciones pendientes. Este lunes nos sumamos a la marcha a las 15.30hs desde Plaza de Mayo a Congreso, y en las principales plazas de todo el país.

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