30/07/2020

CABA: la Academia Nacional de Medicina rechazó el protocolo ILE

La iglesia opera nuevamente contra el derecho al aborto.

La adhesión al protocolo ILE en CABA es un triunfo de la ola verde.

La Academia Nacional de Medicina hizo público su rechazo a la adhesión al protocolo para la interrupción legal del embarazo (ILE) que se votó en la Ciudad de Buenos Aires el pasado jueves 16 de julio. En la misma sintonía se pronunciaron la Academia Nacional de Derecho y el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, seguido de la Acción Católica Argentina, la Academia del Plata, la Universidad Católica de La Plata, la Corporación de Abogados Católicos, Fleni, la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, el Sanatorio San Camilo, el Hospital Austral, la Clínica del Sol, la Clínica Bazterrica, el Sanatorio Máter Dei, la Fundación Libertad y Progreso, Omint y varias entidades de medicina prepaga, el Sanatorio San José, Misiones Rurales Argentinas, entre otras.

Como se puede apreciar, las declaraciones de estas entidades académicas se enmarcan en una operación antiderechos que comanda la iglesia católica. El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, y todos los obispos auxiliares de la ciudad se pronunciaron exigiendo el veto a la adhesión. Visto más a fondo, la operación mediática en curso no tiene que ver solo con atacar la reglamentación de un derecho que tiene más de 100 años en nuestro país, sino con presionar a las fuerzas políticas para seguir enterrando la legalización y el derecho al aborto en Argentina.

Detenerse a analizar la declaración de la Academia Nacional de Medicina resulta ilustrativo. Dicha entidad académica tiene 35 académicos, miembros titulares, que son vitalicios y cada uno representa a una especialidad. Tiene más de 200 años y una batería de declaraciones reaccionarias y clericales en su haber. Entre ellas, se pueden destacar las distintas declaraciones en el marco del debate parlamentario sobre aborto en el 2018, declaraciones sobre “el uso indebido del misoprostol” y la siguiente opinión sobre la ley de técnicas de fertilización asistida: “rechazamos procedimientos propuestos en el proyecto de ley, tales como, el cese de la criopreservación de los embriones luego de un determinado periodo, su descarte, ser dados para investigación y todos otros procedimientos que atente contra la vida de los mismos”.

Esto último resulta interesante ya que de las 6 personas que conforman la mesa de autoridades de la institución, uno de ellos es el Dr. Edgardo Young, Secretario de Actas, además de ser el titular de la Academia en la especialidad de ginecología. Dicho profesional se dedica a la fertilización asistida en una clínica privada, es decir, sobre las declaraciones públicas de la entidad subyace el lucro personal y el negocio de la medicina privada.

La declaración del 22 de julio de este año contra la adhesión al protocolo de ILE exige el veto a “esta ley inhumana”, reafirmando su consideración del inicio de la vida humana desde el momento de la concepción, destacando el derecho de los profesionales a la objeción de conciencia y citando el juramento hipocrático de hace 25 siglos. Un reciclado de sus viejas declaraciones que no tiene nada nuevo para aportar sino que reafirma lo retrógrado, reaccionario y enemigo de las mujeres de este sector de profesionales del mundo de la medicina. En la declaración también puede encontrarse un lamento respecto de que la adhesión salga en este contexto de pandemia y crisis alrededor del coronavirus. Sin embargo, ni en este texto ni en otros referidos a la pandemia, la Academia se ha pronunciado por los reclamos de los profesionales de la salud o las necesidades del sistema sanitario. Es que son la expresión más clara de la corporación médica que pregona la injerencia clerical en la salud y el negocio de la medicina privada a costa de negarle derechos a la población, del vaciamiento del sistema de salud público y la precarización de sus trabajadores. La contracara de estos dinosaurios son las nuevas generaciones de profesionales que formaron parte de la ola verde, que luchan por sus derechos laborales reconociéndose como trabajadores precarizados, que defienden aun en este contexto la vida de las mujeres y las diversidades, garantizando la ILE en los centros de salud y que son la primera línea de batalla contra el coronavirus y también contra las ofensivas del gobierno.

La adhesión al protocolo ILE en la Ciudad es un triunfo de la ola verde. La operación clerical por su veto forma parte de las presiones que ejerce la Iglesia sobre las fuerzas políticas para arrebatar nuestra lucha. El contexto de aislamiento no disminuyó la necesidad de las mujeres de acceder a una práctica segura y si bien la adhesión al protocolo es un avance para las mujeres en la ciudad, muestra la vigencia que tiene la lucha más general por el aborto legal.

El presidente Alberto Fernández y la Secretaría legal y técnica, con Vilma Ibarra a la cabeza, siguen postergando la presentación de su proyecto excusándose en que es una cuestión de tiempos. Buscan presentar el derecho al aborto como una cuestión “de tiempo”, que “ya va a llegar”. Pero es claro que la iglesia, que forma parte del gobierno y es una pata fundamental del “pacto social”, opera de manera decidida para que no salga ningún proyecto o para que este salga disminuido, con los reclamos históricos de nuestro movimiento dejados de lado. Tal es así que desde la Casa Rosada ya enterraron el proyecto de la Campaña y dilatan cada vez más cualquier tipo de iniciativa.

Nuestra lucha no puede esperar más. Para pelear por el aborto legal hay que pelear de manera independiente de las iglesias. O se levanta la cruz o el pañuelo verde, no hay medias tintas. Esto, que parece una obviedad, implica una denuncia a los pactos que tienen las fuerzas políticas gobernantes con el clero. La legalización del aborto no está ganada: tenemos que enfrentar las “falsas promesas” que vende el gobierno y redoblar nuestra lucha por el aborto legal y por la separación de la iglesia del Estado.

 

También te puede interesar:

Charla-debate con compañeras de Argentina, Costa Rica y México. Martes 22, 19hs.
El Gobierno avanza en el Parque Sarmiento. Defendamos los espacios públicos de la especulación inmobiliaria.
Emiliano era grupo de riesgo y lo obligaron a prestar tareas.
Vamos todes al Congreso Nacional de la UJS, el 25 y 26 de septiembre.
Estamos ante un nuevo episodio de la implementación de la UniCABA