11/05/2021

Caso Esther Villán: la defensa del agresor sostiene que no quiso matarla porque “solo disparó una vez”

El intento de femicidio ocurrió en el mes de marzo.

Días atrás, se hizo público el argumento de la defensa del sargento de la Departamental Punilla, Cristian Molina, acusado de homicidio en grado de tentativa, agravado por el vínculo y por violencia de género de Ramona Esther Villán. Damián Palavecino, abogado defensor de Molina, manifestó en medios locales que éste nunca tuvo la intención de matar a Esther Villán. Además, que “es imposible que haya intentado gatillar dos veces el arma (tal como figura en la causa) porque es imposible que ésta, siendo operativa y sus municiones nuevas, no hayan salido dos balas continuas”. Por otro lado, indicó que Molina fue quien llevó a Esther hasta el Dispensario de Tanti, para luego entregarse a la policía.

El abogado Carlos Nayi, defensor de Esther, manifestó que la mujer vivía en un contexto de violencia de género sostenida y que está con vida de “milagro”, ya que Molina gatilló tres veces hasta que salió el disparo. Por lo que continuará sosteniendo la calificación.

Recordemos que el día 25 de marzo en Tanti, Esther Villán recibió un disparo detrás de una oreja, por parte de su pareja, en medio de una discusión que, en palabras de la víctima, se dio luego de que Molina le tirara en la cara orina. Además, se hizo público que antes de dirigirse al dispensario de Tanti, Molina dio varias vueltas con ella en su auto, herida. Luego fue internada en el Hospital “Domingo Funes” de Santa María de Punilla, y a pocos días de recibir el alta de dicho nosocomio, Esther recibió amenazas de muerte, que provendrían de familiares de su agresor.

A estos hechos se le suman que Molina tenía denuncias previas por violencia de género por parte de su expareja, y que figura en la nómina de los 52 policías que recibieron condenas por el acuartelamiento policial de 2013; por ninguna de las causas estuvo preso. Además, desempeñaba tareas administrativas en la Unidad Judicial de Villa Carlos Paz, lugar donde se reciben las denuncias por violencia de género. Es común que los miembros de las fuerzas represivas recurran a generar dudas sobre la verdad de los testimonios de sus víctimas.

El caso de Esther, al igual que el de otras víctimas de las fuerzas que salvaron sus vidas, nos debe mantener en alerta respecto de la descomposición de una policía, por el peligro que implica para toda la sociedad, teniendo en cuenta la cantidad de casos que existen por abusos y violencia de todo tipo.

Estas fuerzas muestran un ensañamiento particular con mujeres y diversidades. No les basta con violentar,  sino que generan una revictimización de las víctimas de violencia de género, al someterlas al juicio público. En este caso, el defensor del agresor busca poner en duda si Molina tenía intención o no de matar, a partir de si salió o no una bala.

La organización independiente de mujeres y diversidades promueve justamente que no debamos quedarnos callades ante hechos de semejante gravedad, lo que permite que podamos luchar por los derechos de todes, que no es más ni menos que vivir dignamente, libres de opresión.

Por eso exigimos Justicia por Esther y repudiamos los dichos del abogado defensor Palavecino. Ni una menos. El Estado es responsable.

 

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