22/10/2020

Con linchamiento, vecinos mataron al presunto asesino de Abigail

A las 18h del día de ayer y pese a la situación sanitaria, cientos de personas se congregaron en Plaza Independencia para acompañar a la familia de Abigail Riquel, niña de 9 años violada y asesinada el fin de semana en Tucumán. Los principales reclamos ponían el foco en la policía, que se negó a buscar a Abigail cuando se encontraba desaparecida. Fueron los vecinos de Villa Muñecas quienes dieron con el cuerpo de la niña y fueron reprimidos por miembros de la comisaría 12.

Pocos minutos después de saber el desenlace de Abigail, se comenzó a difundir imágenes de un posible sospechoso, José Guaimás, quien recientemente había sido liberado luego de pasar un tiempo preso por diversos robos. Varios testigos lo vieron con Abigail momentos antes de su desaparición.

A partir de la presión social y el apoyo a la familia con su denuncia contra la inacción policial, se desplegaron efectivos por la provincia en busca de Guaimás. Corría el rumor que se encontraba en la casa de un tío en el barrio 240 Viviendas de la capital tucumana, sin embargo luego de tres días no lo capturaban, incluso a pesar de diversos testimonios que señalaron el lugar.

Durante la tarde del miércoles, vecinos del cercano barrio Francisco I advirtieron que Guaimás estaba en un carro y decidieron perseguirlo hasta un cañaveral, donde se refugió. A caballo algunos y machete en mano, se metieron para dar con el hombre, a quien alcanzaron, ataron de cuello y manos, y sacaron a tropezones del inhóspito lugar. Cuando salió, decenas de vecinos comenzaron a atacarlo a golpes y patadas. Mientras finalizaba la marcha, llegaba la información de que no fue la policía, sino vecinos quienes capturaron al supuesto asesino, junto con fotos y videos de la salvaje golpiza que todos los medios decidieron difundir, estaba siendo llevado al hospital Padilla para ser atendido pero falleció.

“La justicia no nos escucha porque somos pobres”, dijo el papá de Abigail destrozado. No quisieron tomarle la denuncia cuando desapareció su hija, la propia familia la buscó y la encontró muerta en el peor de los estados, fueron reprimidos en ese momento, señalaron a quien podría haber cometido el aberrante acto y sin embargo la justicia de Manzur, siguió sin actuar. La miseria de Tucumán generada por este gobierno, la bronca social por el crimen y la ausencia de justicia, la absoluta impunidad que reina y la descomposición de su policía fueron los elementos constituyentes para esta segunda muerte anunciada.

Esta mañana Manzur ratificó nuevamente a Claudio Maley, ministro de Seguridad provincial pese a las muestras de ser el cabecilla de un aparato podrido hasta sus bases, entrelazado con diversos negociados del narcotráfico y la trata de personas, pese a las miles de denuncias que vinculan a efectivos con los crímenes diarios de asaltos y robos, no solo liberando zonas, sino siendo los artífices principales de los hechos, y pese a ser los asesinos de Ceferino Nadal y Luis Espinoza. Más que nunca, el pedido por ¡Fuera Maley! debe ser levantado, él, Manzur y la justicia tucumana deben ser puestos en el banquillo de los acusados, por Abigail Riquel, Abigail Luna y todas las víctimas.

 

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