27/08/2020

Córdoba: importante marcha contra el abuso sexual en las infancias y adolescencias

La provincia lidera los rankings de producción y circulación de pornografía infantil, mientras archiva los casos de abuso en los tribunales.

Más de 200 personas se movilizaron este miércoles por el centro de Córdoba bajo el lema: «sus llantos son ahora nuestros gritos», para reclamar contra los abusos sexuales en las infancias y adolescencias y denunciar la responsabilidad estatal ante la impunidad. La movilización, que nace de la coordinación de varias víctimas y familiares de abuso junto a la Asamblea Ni Una Menos, viene madurando desde hace meses tras el derrotero judicial al cual se deben enfrentar quienes denuncian abusos sexuales de niñes y adolescentes.

Los últimos casos que cobraron estado público, el del jardín de infantes «La Casita del Hornero» y el jardín «Juan Gaviota», volvieron a colocar en el centro de la escena la complicidad judicial y en particular el accionar deliberado de encubrimiento que lleva adelante la fiscal Alicia Chirino, quien está a cargo de los casos. Mediante maniobras de dilaciones, desconocimiento de pruebas, manipulación de pericias, y la aplicación del Síndrome de Alienación Parental- SAP (desestimado por el conjunto de la comunidad científica), se revictimiza a niñes y adolescentes a la vez que se coloca la responsabilidad sobre las familias, eximiendo a sus abusadores. Con este modus operandi la misma fiscal archivó las causas de la escuela «Collegium», donde más de 16 familias realizaron denuncias formales por abusos ante la justicia.

La movilización se constituyó en un importante punto de reagrupamiento con más de una decena de casos que llevaron a las calles su pedido de justicia. Entre los discursos y documentos se destacó la responsabilidad estatal del PJ, quien gobierna hace más de 20 años una provincia que lidera los rankings de producción y circulación de pornografía infantil, mientras archiva los casos de abuso en los tribunales. La crudeza de los relatos mostró también la fortaleza y la claridad que orienta el accionar de este colectivo. Tras recorrer por años los pasillos de Tribunales, realizar centenares de presentaciones ante el Senaf (Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia), y presenciar maniobras y chicanas judiciales de todo tipo, recurren a la acción directa, organizándose colectivamente con independencia del Estado y en un frente único con el movimiento de mujeres y diversidad.

A pesar del bloqueo mediático, la movilización conmovió a la sociedad alcanzando repercusión incluso en medios nacionales, puesto que golpea en el lugar más oprimido de la sociedad. El aislamiento social obligatorio producto de la pandemia, combinada con la delicada situación social por la que atraviesan las familias golpeadas por la desocupación, la superexplotación y el hambre se convierten en un caldo de cultivo especial para la descomposición de las relaciones sociales y, en consecuencia, el aumento de los casos de violencia y abuso. El abandono y encubrimiento por parte del Estado a las víctimas de violencia es una política criminal que condena a niñes, adolescentes y mujeres a pagar los costos más caros de la crisis.

Desde el Plenario de Trabajadoras desplegamos un programa integral, que parte de exigir justicia por todas las víctimas, hasta el reclamo de la efectiva aplicación de la educación sexual integral, científica y laica, herramienta clave en la prevención y detección de abusos. Esta movilización es apenas el punto de partida de todo un plan de acción que impulsamos junto a familiares, víctimas y la Asamblea Ni Una Menos, mediante presentaciones, audiencias públicas, charlas, asambleas, intervenciones callejeras y mediáticas, en la perspectiva de poner en pie una movilización por el «Día mundial para la prevención del abuso infantil», el próximo 19 de noviembre.

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