23/07/2020

Elecciones en ATFA: ningún programa para las directoras técnicas

En medio del aislamiento social, preventivo y obligatorio, con el fútbol parado hace meses, se vienen dando una serie de confrontaciones (vacías y carentes de profundidad -dignas de un programa de chimentos-) dentro del ámbito de la dirección técnica entre las ¿diferentes? posiciones que hoy estarían en condiciones de presentar lista en el caso de que se realizaran elecciones en ATFA (Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino), pospuestas debido a la pandemia.

Las dos últimas elecciones (2010 y 2014) se han llevado a cabo sin la presentación de listas opositoras. El oficialismo, con Victorio Cocco a la cabeza, maneja el sindicato -completamente burocratizado- desde hace 20 años.

A mediados de 2018 debían realizarse nuevamente elecciones, pero una serie de peleas, denuncias judiciales y shows mediáticos entre los representantes de las tres listas principales terminaron con el sindicato seudointervenido por cuatro meses, la suspensión de las elecciones y, finalmente, la prórroga del mandato de las autoridades hasta mediados de 2020.

Finalmente, llegamos al día de hoy, con las principales figuras de las listas (Passini/Cocco del oficialismo, Brandoni/Ragusa de TUA y Labruna/Caruso de AFDT) entablando una carrera contra el tiempo para generar reuniones, charlas y cooptaciones de manera virtual de cara a asegurarse los votos ni bien la “nueva normalidad” permita el desarrollo de las elecciones.

En este contexto, el lunes 20/7, Caruso se reunió vía zoom con algunas directoras técnicas. Más preocupante que su escasa convocatoria fue aún todo lo que dijo.

En las casi tres horas que duró la reunión no se escuchó ninguna propuesta concreta dirigida a solucionar los principales problemas que tenemos las DTs (desocupación del 30% y precarización casi total, con el 99% de las técnicas que trabaja sin contrato ni salario).

Sin embargo, se expresó en relación a otras cuestiones que nos permiten entender que ni el oficialismo ni las dos listas opositoras son alternativas reales para las mujeres trabajadoras del fútbol. Lo más alarmante fue su confesión acerca de su ignorancia en relación al fútbol formativo y al fútbol femenino (dirigiéndose a ellos todo el tiempo de manera peyorativa como si no fueran importantes).

A esto deberíamos agregarle su máxima de que lo importante en el fútbol es “ser conocido” (como si dedicarse al fútbol pasara porque te conozcan), por lo que de lo único que hablaba era de dirigir en primera división (como si el fútbol infanto-juvenil no fuera importante -“en el único lugar que te van a ver es en la primera”- siendo que es el que posibilita la formación de les futures jugadorxs).

Pero lo que Caruso tenía reservado para decirnos a las mujeres DTs era que teníamos que empezar a dirigir primera división de un equipo femenino para después poder hacernos conocidas y poder dirigir en el fútbol masculino. Nos dijo que nos teníamos que equivocar primero con las mujeres (cosa que no sería importante) para luego no cometer errores con los hombres. Este trabajo, según Caruso, lo tendríamos que hacer más o menos por “15, 20 o 30 lucas”.

Su actitud y su discurso paternalista y patriarcal quedaba en evidencia en todo momento al decirnos “qué tenemos que hacer” o “qué es lo que ellos deberían darnos”. O, mejor dicho, dónde les es mejor confinarnos para que no molestemos.

Además del establecimiento continuo de jerarquizaciones -entre lo formativo y la primera, entre lo femenino y lo masculino, entre ser conocido y no serlo-, el resto de la charla discurrió en contar sus peleas (bien a lo Caruso) con la dirigencia de ATFA y con la lista de TUA. Básicamente una competencia entre quién es más corrupto que los demás, quién hizo o quién no hizo qué, quién tiene más plata o quién le saca plata a… poncho que en estos parajes le cabe a cualquiera. Lo que no se escuchó, eso sí, fue la proposición de alguna medida concreta en favor de las DTs.

En este contexto, desde Directoras Técnicas Organizadas entendemos que basta con centrarnos en las condiciones materiales en las que se encuentran las DTs de nuestro país, en el nulo cambio que esta situación ha sufrido en los últimos años y en la ausencia de propuestas de las listas opositoras para resolver nuestras problemáticas, para comprender que ninguno de estos espacios, ni oficialismo ni oposiciones, constituyen una alternativa real para cambiar de manera estructural nuestra situación.

Todos se contentan con enunciar letra vacía, sin planes ni perspectivas de qué harían para hacer valer nuestros derechos. No existe ninguna propuesta para obligar a las patronales a que nos firmen los contratos, a que respeten el CCT y a que nos paguen un salario. Ninguna idea para generar políticas que aumenten la ocupación y terminen con la discriminación de género, que aseguren la igualdad de oportunidades real o que resuelvan la gran brecha salarial. Nada acerca de cómo harían para transformar a ATFA en un sindicato que realmente defienda a sus afiliades.

Ante esta situación de desamparo total y de completa ausencia de propuestas concretas asistimos solamente a un dilema.

Uno lo constituye la perpetración en el poder de la burocracia sindical (que puede tomar diferentes nombres –listas- pero que en esencia es la misma) que solo favorece a las patronales, que solo apunta a mantener sus propios intereses y negociados y que no está abierta ni dispuesta a velar por los derechos de las DTs.

El otro, el que sostenemos desde Directoras Técnicas Organizada, apuesta más que nunca por una organización colectiva, de las mujeres trabajadoras del fútbol (y en este caso específico de las DTs), que en base a su fortaleza organizativa pueda exigir a las patronales y a nuestra gremial los derechos que nos corresponden y que proponga y trabaje por cambios concretos que redunden en mejoras reales y estructurales para nuestro colectivo.

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