21/04/2021
CABA

Femicidio en Flores, el asesino se encuentra prófugo

José Antonio Rangel Moyeton asesinó a su expareja, Mayerling Mariana Blanco Bravo, frente a su hijo de tres años.

Aún no se conoce el paradero del femicida.

Un nuevo femicidio tuvo lugar en el barrio porteño de Flores. El domingo pasado, José Antonio Rangel Moyeton asesinó de al menos 40 puñaladas a su expareja Mayerling Mariana Blanco Bravo, frente a su hijo de tres años en la vivienda de la víctima. Hasta el día de hoy, el femicida se encuentra prófugo.

Ya habían habido situaciones de violencia física por parte de Rangel Moyeton hacia la joven, tras su separación. Sin embargo, ella no radicó ninguna denuncia por miedo a su agresor. Las víctimas de violencia de género desisten muchas veces de denunciar ya que son conscientes del desamparo estatal que padecen quienes sí denuncian. Las comisarías revictimizan y los juzgados no garantizan que se cumplan las -inocuas- medidas de protección, allanándole el camino a los femicidas. Los mecanismos para abordar a aquellos que son denunciados brillan por su ausencia.

La asistencia a las víctimas de violencia de género que brindan el gobierno nacional, y, en este caso, el gobierno de CABA es muy deficitaria. Sin ir mas lejos, en la Ciudad de Buenos Aires, los Centros Integrales de la Mujer (CIM) recibieron en cuatro años tan solo un 39% de aumento en el presupuesto asignado, mientras que la inflación en ese período fue del 277%, y, por lo tanto, tienen graves problemas edilicios, el personal se encuentra precarizado y el patrocinio jurídico que ofrecen es muy limitado. Además, existen tan solo 15 CIMs (9 de ellos gestionados por ONGs) en la ciudad, lo cual ni siquiera alcanza para cubrir lo que estipula la ley, que es la existencia de uno cada 50 mil mujeres.

El intrincado, y, muchas veces infructuoso camino de la denuncia, sumado a la falta de asistencia integral, conduce a que las víctimas de violencia de género como Mayerling se encuentren a la deriva, a merced de su agresor. Aquí radica la responsabilidad de todos los estamentos del Estado en la proliferación de los femicidios, donde ya se cometieron 101 en lo que va del año, según el Observatorio Lucía Pérez. En este caso, se suma otra infancia huérfana por femicidio, contabilizándose 80 en lo que va del año. Dicho sea de paso, el subsidio estatal que deberían recibir esxs niñxs, estipulado por la Ley Brisa, es escaso y de difícil acceso.

Exigimos que los gobiernos nacional y de CABA dispongan todos los recursos necesarios para encontrar al asesino de Mayerling y que sea juzgado y condenado. Organicémonos de manera independiente para poner fin al flagelo de los femicidios. Ni una menos, el Estado es responsable.