17/06/2021

Gómez Alcorta visitó Vicente López y promocionó sus políticas de bajo presupuesto

La ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad recorrió el barrio Las Flores y el vacunatorio de Pami.

En el día de ayer, la titular del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, Elizabeth Gómez Alcorta, estuvo recorriendo distintos puntos del distrito bonaerense de Vicente López. Visitó el barrio Las Flores, donde se fotografió con integrantes de una asociación civil local que forma parte del Programa Articular y con beneficiarias del Potenciar Trabajo nucleadas en el Movimiento Evita;  luego, pasó por el vacunatorio de Pami instalado en el municipio para mostrarse junto al personal femenino del establecimiento. De esta forma, la ministra buscó presentarse como una impulsora del trabajo de las mujeres, pero no hizo otra cosa que embellecer la precarización laboral que ella misma promueve.

En primer lugar, aprovechó la ocasión para publicitar el Programa Articular, lanzado en julio del año pasado. El mismo establece una ayuda económica por parte del ministerio, de 500 mil o 300 mil pesos por única vez, dirigida a organizaciones sociales que presenten proyectos en ámbitos comunitarios vinculados con las violencias por motivos de género, la organización de los cuidados y la promoción de la diversidad.

Es decir, que el gobierno, en lugar de garantizar que existan dispositivos territoriales gratuitos en cada una de las barriadas, que brinden asistencia integral a las víctimas de violencia de género con profesionales bien pagos y en planta permanente, o bien, poner en pie jardines y centros que breguen por la socialización de los cuidados y aplicar una ESI en las escuelas que contemple a las diversidades sexuales y de género, decide tercerizar esta tarea en las organizaciones barriales, destinando para ello una suma de dinero irrisoria.

El este caso puntual, el desentendimiento del gobierno no podría ser mayor, dado que la organización local que recibió el monto contemplado en el programa lo utilizará para la formación de promotorxs sociocomunitarixs de la Ley Micaela. Por lo visto, el ministerio encabezado por Gómez Alcorta ni siquiera se encarga él mismo de capacitar a los equipos que brindan las charlas en género que establece la ley en la cual se abandera todo el oficialismo. Por el contrario, deposita la labor de hacer cumplir una legislación nacional en una organización comunitaria, otorgándole para tal fin apenas $41.666 mensuales durante tan solo un año.

Por otra parte, consiste en una dádiva por parte del Ministerio de Mujeres que pretende acentuar la integración al Estado de aquellas organizaciones que la reciben. Y, de esta manera, continuar con una política de cooptación que ha caracterizado al feminismo gubernamental, generando que los sectores que ingresan al Programa Articular no se organicen de forma independiente por los derechos de las mujeres y diversidades ni dirijan sus reclamos al poder político.

A su vez, Gómez Alcorta no se privó de mostrar como un avance para el colectivo femenino la incorporación de las mujeres al programa Potenciar Trabajo. Consiste en un intento por parte de la funcionaria de embellecer la precarización laboral que atraviesa a amplios sectores de trabajadoras. El gobierno obliga a trabajar a quienes reciben ese plan a cambio de $12.000, que no es ni la mitad de la canasta de indigencia. Este monto de miseria de ninguna manera colabora en que las mujeres y la población LGTBI+ puedan alcanzar algún tipo de autonomía económica.

La recorrida de la ministra por los pasillos de uno de los barrios pobres de Vicente López, como es Las Flores, muestra un enorme grado de perfidia. Mientras ella cobra abultados salarios haciendo demagogia con las demandas de las mujeres, integra un gobierno que empuja a los sectores populares a vivir en condiciones de hacinamiento, sumergidos en el hambre y la pobreza. Imposta una preocupación por los sectores más vulnerables, sacándose fotos en las villas, cuando ella misma es responsable del avance de la feminización de la pobreza, en un país donde 7 de cada 10 pobres son mujeres.

Como «frutilla del postre», Elizabeth Gómez Alcorta felicitó a las trabajadoras encargadas de aplicar las vacunas contra el Covid en el distrito. Otra impostura, puesto que el oficialismo selló una paritaria miserable para el personal de salud y todavía no ha abonado un solo peso del bono que prometió para el sector.

El municipio de Vicente López, gobernado por Juntos por el Cambio, refleja la precariedad que impera a nivel nacional en relación a las políticas de género. No cuenta con ninguna casa refugio para albergar a las víctimas en situación de emergencia, no está conveniado al deficitario Programa Acompañar y la Dirección General de Género y Diversidad Sexual municipal se encuentra desmantelada con recorte de personal y de horarios de atención. Sin ir más lejos, el presupuesto distrital en la materia se reduce a $23 anuales por habitante mujer.

Como se ve, el feminismo «low-cost» es patrimonio de todas las fuerzas políticas del régimen, tanto del Frente de Todos como de Juntos por el Cambio, que sacrifican los derechos de las mujeres y las diversidades en el altar de los acuerdos con el FMI. Por lo tanto, la lucha callejera por todas las reivindicaciones, de manera independiente a quienes nos gobiernan resulta fundamental. Así como también, la puesta en pie de un Consejo Autónomo de Mujeres y Diversidades, con cargos electos y revocables, para que seamos les que luchamos quienes resolvamos las medidas que nos involucran y no las funcionarias de un gobierno ajustador aliado a las iglesias.