24/09/2020

Importante concentración reclamó justicia por el femicidio de Micaela y Nancy Fernández

El día miércoles se llevó adelante una radio abierta frente a las puertas de la Fiscalía de Munro como parte de la lucha por justicia por los femicidios de Micaela y Nancy Fernández, ocurridos en 2013 y 2014 respectivamente, en el partido bonaerense de Tigre. La convocatoria contó con la participación de distintas organizaciones de mujeres y familiares de víctimas, que nos hicimos presentes para acompañar el reclamo que encabeza Lisette Fernández (hermana de Micaela e hija de Nancy) para exigir que se reanuden ambas causas, las cuales fueron archivadas.

Las víctimas pertenecían a la comunidad Qom Yecthakay de Tigre, a Micaela la mataron en 2013 cuando tenía 14 años, y su madre, Nancy, fue asesinada un año después. La fiscalía de Pacheco, a cargo de la investigación, garantizó que los crímenes quedaran impunes; y  Eugenio González, padre de Nancy, falleció en 2017 peleando por justicia. Ahora Lisette, que era menor cuando ocurrieron los hechos, retomó la pelea por el esclarecimiento de los hechos y el juicio y castigo a los responsables.

Se trata de casos de femicidios donde nuevamente aparecen envueltas las mafias de la trata de personas y el narcotráfico, vinculadas a la Policía Bonaerense. Micaela fue hallada con un disparo en la cabeza en la casa de un dealer del barrio tigrense de Las Tunas, Dante “Pato” Cenizo. La joven se encontraba desaparecida hacía meses, sin embargo, en la Comisaría N°6 de El Talar se negaban a tomarle la denuncia a Nancy, argumentando que “seguramente se había ido por su cuenta”. Al tiempo Micaela reapareció, se hallaba golpeada y contó que Cenizo la había llevado a una casa donde era obligada a prostituirse, también describió cómo efectivos de la Bonaerense acudían a  ese domicilio para conseguir droga. En esta oportunidad, los policías no solamente desoyeron la denuncia de Nancy, sino que además la detuvieron, amenazaron y  golpearon, liberándola a los dos días, dejando en claro que formaban parte del entramado delictivo. Este encubrimiento condujo al femicidio de Micaela, frente al cual los peritos de la Bonaerense intentaron instalar la versión de que se había suicidado. En mayo de 2014, Nancy, quien se encontraba reclamando para que se haga justicia por el crimen de su hija, fue hallada sin vida en su casa, semidesnuda y con signos de asfixia.

Los crímenes de Micaela y Nancy retratan la manera de operar que caracteriza a las redes de trata: buscan a sus víctimas en los sectores más humildes, las explotan sexualmente y las obligan a vender droga. Las mismas operan con total impunidad, ya que cuentan con el amparo de la policía y funcionarios del poder político, quienes reciben una tajada de estos negociados. El municipio de Tigre, históricamente gobernado por el massismo, ha sido escenario de múltiples femicidios vinculados a estas mafias, tales como el de Tamara López, Alexandra Ramírez y Luna Ortiz; en todos los casos, el encubrimiento estatal y los escollos en la justicia fueron la norma.

Resulta necesario profundizar la movilización para que los femicidas de Micaela y Nancy sean juzgados y condenados. Pongamos en pie un poderoso  movimiento de lucha que vaya a fondo por la elección popular y  revocabilidad de jueces y fiscales y por el desmantelamiento de la Bonaerense, eslabones claves en el sostenimiento de las redes de trata. Desbaratar estos negociados, así como también ponerle fin a todos los flagelos que padecen las mujeres de las barriadas, va de la mano con la pelea por tirar abajo este régimen social y poner en pie una sociedad sobre nuevas bases.