25/08/2021

Justicia por Micaela Rascovsky

Fue femicidio.
Estudiante de Medicina UBA

Micaela Rascovsky de 25 años era estudiante de la carrera de Medicina en la Universidad de Buenos Aires. En la madrugada del 13 de abril del 2021 su pareja Guido Pascuccio (34 años, abogado) la golpeó y la torturó por más de una hora en el departamento de Villa Ortúzar donde vivían juntes (a la altura de Av. Triunvirato al 3600) hasta matarla. Se sospecha que el hecho sucedió en la habitación y luego el cuerpo fue manipulado hasta llevarla al living, donde la encontraron con la espalda contra el sillón, en ropa interior y con el cuerpo tapado con una sábana. A pesar de que el asesino quiso hacer pasar la muerte de Micaela por un suicidio por sobredosis, la autopsia dio como resultado «fosas nasales, lengua, labios y esófago limpios. Presenta golpes en el cuerpo de ese día y de días anteriores, mordidas y marcas de ataduras en las muñecas».

Dos meses después Pascuccio fue detenido por orden del fiscal Patricio Lugones a cargo de la Fiscalía N°28 y fue procesado con prisión preventiva. A pesar de que la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional rechazó que se investigue la muerte de Micaela como femicidio, familiares y amigues de Micaela no tienen dudas para caratular al hecho como un femicidio. Las sospechas y contradicciones de las declaraciones de Pascuccio, las lesiones en el cuerpo, los episodios de violencia de género durante su relación y lo que Micaela misma había advertido tiempo atrás lo demuestran. Dos días antes del hecho Micaela se había comunicado con su mamá. “Mi hija me dijo que fueron tres cachetadas y que la recagó a palos. Le dije que la iba a buscar y ella me dijo que iba a intentar arreglarlo sola, que él tenía problemas de consumo de drogas y que ella quería ayudarlo», declaró la madre (Infobae, 22/8).

El caso de Micaela Rascovsky no es un caso aislado. Según el Observatorio Lucía Pérez en lo que va del año en nuestro país ocurre un femicidio cada 29 horas. Desde que comenzó el 2021 hasta el 31 de julio ya son al menos 172 femicidios y transfemicidios (sin contar los que ocurrieron durante el mes de agosto que suman una cifra total en lo que va del año de más de 180 femicidios).

En un contexto donde la crisis económica golpea fuertemente nuestros bolsillos y aumentan los casos de violencia de género el gobierno nacional junto con su Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad han mostrado su fracaso total. Sub-ejecutan el presupuesto para erradicar la violencia de género, los programas sociales como el Programa Acompañar son insuficientes y de muy difícil acceso, no se imparte una educación sexual laica y científica y los lazos y financiamiento con las Iglesias perpetúan esta situación. Las medidas que toma el gobierno sólo someten a las mujeres al hambre y a la miseria. Nadie que se proclame “feminista y popular” puede hacer oídos sordos ante las graves condiciones de vida que tenemos las jóvenes y las mujeres en los barrios populares.

Que haya ni una menos es posible. Para eso desde el Plenario de Trabajadoras y el Partido Obrero planteamos la necesidad de poner en pie organismos de mujeres independientes de todos los gobiernos ajustadores, un consejo autónomo de mujeres con presupuesto estatal acorde a nuestras demandas y electo democráticamente por mujeres desde los 13 años, acceso a vivienda digna, salud, educación y trabajo genuino, educación sexual integral laica y científica respetuosa de las diversidades sexuales y de género y la pelea por la definitiva separación de las Iglesias del Estado.

Quedamos a disposición de la familia y amigues de Micaela Rascovsky para lo que necesiten. Justicia por Micaela y todas las víctimas de violencia de género. Ni una menos. El Estado es responsable.