22/12/2020

La Pampa por el aborto legal

Este 29/12, redoblemos la movilización popular.
Por Corresponsal Plenario de Trabajadoras La Pampa

De cara a la vigilia del 29, cuando se votará en el Senado darle la media sanción restante a la ley de interrupción voluntaria del embarazo, tenemos el desafío de ganar masivamente las calles para conquistar de una vez por todas la legalización del aborto.

En el debate en diputados pudimos escuchar muchas injurias y falsedades de parte de los antiderechos que pretendían justificar su voto en contra. Entre ellos encontramos al Diputado pampeano Martin Maqueyra, del Pro, que declaró que “los pampeanos no se están preguntando si hoy sale el aborto o no, los pampeanos que me escriben no me están preguntando qué va a pasar con esta ley”. Puede que sus seguidores no le escriban preguntando por ésta ley porque los sectores a los que representa son aquellos que defienden la opresión y el disciplinamiento sistemático contra las mujeres, pero basta con ver las calles de la capital pampeana para enterarse de las grandes movilizaciones de mujeres que recorren la ciudad reclamando por el aborto legal.

El diputado del Pro llegó al descaro de justificar su voto negativo en nombre de las “futuras” personas con discapacidad que este proyecto permitiría abortar declarando que “este proyecto es todo lo contrario a lo que tenemos que hacer con las personas con discapacidad, que es aceptarlas, incluirlas, que formen parte de la sociedad, no eliminarlas” ¡a dos años de que el bloque al que pertenece haya ordenado por decreto la suspensión de más de 170.000 pensiones por discapacidad bajo el gobierno de Macri! Una vez más se muestra la hipocresía de aquellos que dicen defender la vida, cuando lo que realmente les importa es mantener el disciplinando sobre las mujeres negándole el derecho a decidir plenamente sobre sus cuerpos, sobre la maternidad y sus proyectos de vida.

Otro de los diputados de nuestra provincia que dio vergüenza en su intervención fue Martin Berhongaray, de la UCR. El diputado radical era uno de los indecisos que condicionaba su voto a una serie de modificaciones del proyecto, entre las cuales pretendía avanzar contra la autonomía de las pibas de 13 y 14 años que podrían “acceder a un aborto sin que nadie se entere”, de la mano con el reclamo de las iglesias que arremeten contra todo aquello que  represente un principio emancipatorio para las pibas en particular y que objete el principio que ellxs defienden de que los chicxs son propiedad de sus padres para bien y para mal.

Otra de las modificaciones que pretendía Berhongaray perece dar cuenta de que el diputado nunca entendió de qué se trataba el proyecto de ley, mucho menos el histórico reclamo por el Aborto Legal. Es que reclamó “la falta de enunciación de causales dentro del plazo de 14 semanas” y amplió que “la discusión actual se centra en precisar a qué otros supuestos se va a ampliar la facultad de interrumpir el embarazo y bajo qué reglas”. No entendió nada. No se trata de una ampliación de los supuestos bajo los cuales el aborto no es punible. Esta histórica lucha es para lograr que la sola decisión de no querer continuar con un embarazo sea razón suficiente para acceder a un aborto seguro y gratuito, para que las mujeres y personas gestantes podamos decidir sobre nuestros cuerpos.

A pesar de ellos logramos conquistar la media sanción en Diputados, la cual presenciamos junto a muchísimas compañeras en la vigilia que realizamos en la ciudad de Santa Rosa. Ahora se nos presenta un desafío mayor, el cual es conquistar la media sanción en el Senado donde los votos están más reñidos, entre un puñado de 72 senadores.

El senador pampeano Marino, también de la UCR, mantuvo hasta hace poco una posición indefinida pese a haber votado en contra en el 2018. Sin embargo, recientemente dio a conocer que su voto volvería a ser negativo. Su justificación viene de la mano de las declaraciones hechas por Maqueyra en la sesión de Diputados. A través de un comunicado de prensa el senador radical declaró votar “según lo que le pide mayoritariamente la sociedad pampeana: no avanzar en la legalización”.

La intención de querer presentar a la sociedad pampeana como “provida” -en realidad, antiderechos- es sencillamente una mentira. Las movilizaciones de mujeres vienen conquistando las calles pampeanas hace ya varios años, como hace mucho no se veía, de la mano de las grandes movilizaciones que se sucedieron en todo el país. Desde el Ni una menos del 2015 hasta acá, las mujeres nos hemos afianzado en la movilización popular como el método efectivo para pelear y consagrar nuestras reivindicaciones.

No tenemos ninguna confianza en el Senado retrógrado y antiderechos que hace dos años fue en contra de las millones de mujeres que nos encontrábamos en las calles reclamando que sea ley. Este 29/12, redoblemos la movilización popular. Volvamos a las calles aún con más fuerza y que no haya dudas: en La Pampa, y en todo el país, exigimos aborto legal, seguro y gratuito.

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