08/10/1998 | 603

Las manzaneras de Zona Norte, un camino

Una publicación de agosto de 1997, daba a conocer que el Plan Vida movilizaba a cerca de 25.000 mujeres, entre manzaneras (trabajadoras sociales) y comadres; mientras que las beneficiarias (madres con hijos de menos de 7 años) llegaban a 800.000, repartidas en municipios del Gran Buenos Aires y el interior de la provincia. A estas ‘beneficiarias’ les entregan diariamente un litro de leche y otros alimentos.


Por empezar, estamos hablando de un reconocimiento de, por lo menos, un millón de familias empobrecidas al límite, lo cual habla solo del excelente balance de la gestión del gobernador que dice querer un partido de trabajadores.


En la editorial se lee: «El Plan Vida ha generado formas de organización barrial que van dando respuesta a las necesidades de nuestra gente». Barrios cada día más empobrecidos, en manos de mafias narcotraficantes; desocupados; flexibilizados; hospitales privatizados; la amenaza de empeoramiento de la situación por la crisis; tener que recurrir cada día más a la donación para lo mínimo indispensable, humillación tras humillación.


Pero sí, los barrios obreros tienen a los delegados combativos de las fábricas de la zona, tienen a los dirigentes barriales: las mujeres más decididas y una organización básica: es imposible pasar demasiado tiempo dentro de las viviendas que apenas protegen contra la intemperie.


El plan ‘Barrios’, frente a la desocupación y al estado de precariedad de los barrios, ya suena como un chiste para los vecinos que ven aumentar las filas de los desocupados y alejar el asfalto y las cloacas de sus calles.


Las manzaneras de un barrio de la Zona Norte del GBA aportan sus opiniones a PO dando una visión de hacia dónde van y hacia dónde va el peronismo y cualquiera de las variantes patronales:


M y S: Las manzaneras somos las mujeres más dispuestas a tomar una acción común en cada uno de los problemas que se les presentan a los vecinos, que nos movemos, que denunciamos, que nos reunimos y reunimos al barrio, que le tenemos que hacer frente a las mafias. En nuestro barrio hay muchas mujeres solas, desprovistas de todo, solteras o con maridos desocupados y muchos hijos, que no saben cómo alimentarlos o lograr atención en el embarazo, o no embarazarse.


Hacemos un trabajo persistente, solidario, sin recibir un solo peso. Dicen que Duhalde tomó el ‘Plan Vida’ de un plan similar de Chile, porque la cantidad de entierros de recién nacidos era altísima.


En el ‘97, hubo una reunión general de manzaneras, a las que Chiche Duhalde tuvo que asistir forzada por el reclamo de las asistentes: pedían salario para las manzaneras. Ella contestó que, en ese caso, dejaría de ser un trabajo comunitario. Nosotras, en realidad, queremos trabajar; no recibir caridad sino un sueldo que nos permita vivir bien.


Ahora estamos organizando un petitorio a la municipalidad para que aporte los materiales para construir las veredas y dé trabajo a los desocupados, pero organizado y decidido por una asamblea vecinal, no digitado por el gobierno, como ya nos pasó. Queremos movilizar al barrio, que se vuelquen a participar todos los vecinos.


Nunca pasó lo que está pasando ahora. Antes, la inflación hacía que no te alcance, ahora no hay trabajo. Los jóvenes se vuelcan a la droga y el alcohol porque no ven futuro, se abandonan; no les sirven los talleres sobre la droga, necesitan trabajo.


M. cuenta que trabajaba en una fábrica junto a 100 mujeres, los dueños compraron una máquina, echaron a todas y tomaron a un obrero para que la maneje. «Este ‘progreso’ es un beneficio para los patrones, no para nosotras. Así nos jodieron».


La reforma laboral y la reducción de los planes Trabajar van de la mano, entonces proponemos para el barrio: que nos empleen en las fábricas y supermercados de la zona o en la municipalidad, junto con los que ya trabajan allí y por el mismo salario, con jornadas de 8 horas, y 6 horas para las mujeres con niños pequeños.


Estamos de acuerdo con el plenario de Mujeres Autoconvocadas en formar una organización de mujeres independiente del gobierno y los partidos políticos oficialistas y queremos enviar delegadas al Encuentro de Mujeres del Chaco.

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