Mujer

25/11/2022|1658

25 DE NOVIEMBRE

Luchar para erradicar la violencia contra las mujeres

El 25N habrá marchas en muchas ciudades del país

El 25 de noviembre es una fecha de lucha contra todas las formas de violencia contra las mujeres. La fecha elegida pertenece a la conmemoración de las tres hermanas Mirabal que fueron asesinadas por la dictadura proimperialista de Trujillo en República Dominicana. El marco internacional será el de la realización del Mundial de Fútbol un país hecho con la plata del petróleo en el que murieron más de 6.500 trabajadores extranjeros y donde se reprime a las mujeres y la homosexualidad, y en el marco de las mujeres luchando en Irán por terminar con la teocracia que mató a Mahsa Amini, y que persigue a las mujeres si no usan velo.

Mientras estemos marchando se estará resolviendo el juicio por el femicidio de nuestra compañera Esther Mamani. El femicida está en el banquillo y confesó su crimen. No están en el banquillo el juez Santos, ni la Corte Suprema ni el fiscal que recibió la denuncia de Esther por violencia y su preocupación de que la fuera a matar dos meses antes del femicidio y no hicieron nada. El Estado otra vez será absuelto de su responsabilidad.

En nuestro país habrá marchas en muchas ciudades del país. La organización de la mayoría de ellas corre por cuenta de organizaciones de izquierda y de sectores independientes. Esto resulta lógico ya que el gobierno, desde su asunción en 2019, se ha dedicado exclusivamente a negociar con el FMI y a ajustar en su nombre. La caída de la participación del salario en la riqueza nacional, la inflación que pulveriza el salario, los altos niveles de pobreza e indigencia, la ampliación de la brecha salarial entre hombres y mujeres, la crisis habitacional, retratan un cuadro de situación agónico al que nos ha llevado la estrategia de conjunto del gobierno del FdT, con el total apoyo del macrismo. Lo propio han hecho los gobiernos provinciales.

En este marco, el gobierno manda a detener a la población mapuche esgrimiendo discursos racistas y dando continuidad así a la política macrista que llegó al asesinato de integrantes de la comunidad para defender los negocios de grandes empresarios extranjeros que no solo usurpan el acceso a lago Escondido sino que fomentan el extractivismo en la región. La renuncia de la ministra de las Mujeres, hecha en nombre de haber estado en contra de la represión, no refleja ninguna política ni campaña de apoyo a lxs mapuche. La propia exministra inmediatamente dejó en claro que sigue estando del lado del gobierno represor. Por otra parte, días antes de que se encarcelara a las mapuche, el Indec había informado que las políticas gubernamentales habían generado 200 mil indigentes más de las cuales 150 mil son mujeres y esta terrible realidad no impulsó a la renuncia a la ex ministra. La hipocresía reinante es muy profunda. El cambio de ministra trajo la sorpresa de que el gobierno colocara a la cabeza de la cartera a una mujer que siendo concejala del PJ de San Luis militó contra el aborto legal. No encontraron para el puesto una que hubiera dedicado su vida a militar por los derechos de las mujeres, lo cual resulta muy simbólico.

Esta orientación llevó a que millones de mujeres estén sujetas a todo tipo de vulneraciones que se deducen de la pobreza, la precariedad laboral y habitacional. En sintonía con esta orientación, las promesas sobre cambios en el Poder Judicial nunca llegaron y las mujeres siguen penando en un cruel sistema judicial que las revictimiza y persigue. El extremo de la desprotección se vive con casos como el de Arcoiris. La afinidad política del abusador de una niña con las funcionarias del Ministerio de las Mujeres provocó el rechazo de la exministra a apoyar a la madre y a la niña víctimas del abuso y la persecución de un encumbrado miembro del Poder Judicial de la provincia de La Rioja, gobernada por el oficialismo. Pasa como con Alperovich y tantos otros protegidos. Por su parte, tampoco reciben ni atención ni acción judicial para que sean liberadas las mujeres que permanecen presas por abortos, como es el caso de la “China” en Ezeiza, juzgada por un tribunal de la Ciudad de Buenos Aires.

Este 25N estará marcado por una lucha que cada día y con más fuerza debe encarnarse en una pelea contra el Estado capitalista, su orientación de clase y sus vínculos con el clero.

Es que estos años fueron clave para reforzar el poder de las iglesias, con las que Alberto Fernández tuvo varias reuniones, la católica y con el reagrupamiento evangélico más rancio y reaccionario. Este refuerzo se materializó en más dinero para las iglesias y en ningún tipo de avances en materia de Educación Sexual Integral en los colegios. A la vez que la anuencia de la Iglesia está basada también en el silencio cómplice de las y los gobernantes con los abusos dentro de las escuelas y otras instituciones católicas.

Aunque se suceden femicidios y agresiones interpersonales, el Estado sigue educando en los mismos principios reaccionarios que nos llevaron a las cifras actuales de travesticidios, crímenes de odio y todo tipo de discriminaciones.

Salgamos a las calles nuevamente para gritar bien fuerte ¡basta de violencia, femicidios y hambre! ¡Abajo el pacto con el FMI! Separación de la Iglesia del Estado. Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos. ¡Fuera las y los políticos capitalistas!