28/01/2021

Once: concentración en reclamo de justicia para la joven abusada sexualmente por su empleador

La movilización llegó hasta Tribunales, exigiendo a la jueza que dejó libre al abusador, "que haya justicia o renuncie". 

Foto: Mara Manzilla

El fin de semana pasado, una joven de 18 años denunció que fue abusada sexualmente por el dueño de un local de ambos y uniformes para trabajadores de la salud ubicado en la calle Paso al 693. Hoy acompañamos una concentración en el local exigiendo justicia, que finalizó con una nutrida movilización a Tribunales, exigiendo a la jueza Karina Zucconi, «justicia o renuncia».

En la denuncia, ya radicada en la comisaría del barrio de Once en Lavalle al 1900, la víctima joven relata su incomodidad desde un primer momento. Saber si tenía pareja, si estaba soltera o tenía hijos habían sido preguntas constantes e insistentes por parte del empleador en el proceso de selección y mantenía alerta a la familia de la chica el primer día de trabajo. La jornada laboral transcurrió con normalidad hasta el cierre en donde el dueño la lleva a un cuarto separado y le ofrece un vaso de agua. Rápidamente y ante síntomas extraños, se comunica con la mamá diciéndole que la habían drogado. Una vez que la policía llegó se comprueba que había sido drogada con psicofármacos y abusada sexualmente; sin embargo, pese a esto y a la denuncia, la jueza Karina Zucconi lo imputó por el delito de abuso sexual simple pero le concedió la libertad.

Desde el Plenario de Trabajadoras entrevistamos a Patricia, quien estuvo acompañando a la familia de la joven venezolana de 18 años, motorizando la cita en repudio de hoy. «Este caso no es aislado, sino la realidad de todas las jóvenes que buscan trabajo. Venimos por este reclamo sentido de pedir justicia para que los violadores vayan presos y no quede impune. Se agrava la situación de vulnerabilidad para las jóvenes migrantes. Por lo general vienen acá sin su familia, y se aprovechan de ellas», expresó. Sobre la convocatoria: «esta organización de mujeres, madres y de toda la comunidad venezolana surge de apoyar a una madre desamparada. El caso se difundió muchísimo en los medios en Venezuela y Colombia, tuvo mucha repercusión y repudio».

La movilización llegó hasta Tribunales, exigiendo a la jueza que dejó libre al abusador, «que haya justicia o renuncie».

Todo esto en un contexto en que la violencia, la precarización y la informalidad son situaciones que atraviesan de lleno a una juventud golpeada por el ajuste. La situación de las personas migrantes que buscan un trabajo para subsistir se enmarca en esta realidad.

El caso de la joven venezolana de 18 años forma parte de un eslabón de violencias a las cuales las mujeres somos sometidas diariamente y que se encuentra en ascenso, con abusos y cosificación. El resultado más aberrante de esta violencia cotidiana es un aumento de los casos de femicidios en lo que va del año, con un promedio de uno cada 22hs.

La lucha contra la violencia en los lugares de trabajo y la precarización laboral están mas vigentes que nunca. Es imperioso avanzar en la organización y movilización para reclamar por justicia y acabar con la violencia contra las mujeres.