13/08/2020

Otro femicidio en Junín: justicia por Rosa Fernández

Desde un principio, la familia de Rosa fue ninguneada por la policía juninense.

“La maté porque me cansó”, fueron las palabras de Sandro González, femicida de Rosa Inés Fernández, quien estaba desaparecida desde el domingo 26 de julio en la ciudad de Junín. González, su expareja y padre de sus hijos, fue la última persona en verla con vida. Cuando se radicó la denuncia de la desaparición, el femicida declaró haber llevado a Rosa “hasta unas cuadras antes” de la casa de su amiga, hacia donde se dirigía, y el fiscal Esteban Pedernera había confirmado ese testimonio mediante las cámaras de seguridad, que supuestamente mostraban a Rosa bajándose del auto en Rivadavia y Ruta 188. Sin embargo, dos testigos se acercaron ayer a la comisaría de Junín y declararon que el propio Sandro González les había confesado el asesinato.

El femicida fue detenido anoche, y hoy por la mañana hallaron el cuerpo de Rosa envuelto en un cobertor y enterrado en una obra en construcción donde trabajaba González, lugar que no se había peritado ya que González había sido descartado como sospechoso, a pesar de que en el transcurso de la investigación fueron surgiendo testimonios de la relación violenta que mantenía con Rosa.

Desde un principio, la familia de Rosa fue ninguneada por la policía juninense. Desde que se radicó la denuncia hasta que se inició la búsqueda pasaron más de 24 horas, y Rosa ya llevaba cinco días desaparecida. Aun así, no se puso todo el interés en la causa, e incluso comenzaron a circular rumores de lo más disparatados, insinuando que Rosa había escapado con una gran cantidad de dinero, y hasta una versión que indicaba que se había ido de la ciudad para no pagar una deuda que tenía con un vendedor de drogas. Todas estas calumnias se replicaban en las instituciones a cargo de la investigación y en los medios de Junín, quienes no tenían ningún reparo en ventilar la vida de la víctima y de su familia, procedentes de un barrio humilde.

Femicidios sin cuarentena

En la provincia de Buenos Aires, una mujer es asesinada cada tres días. El índice de femicidios aumentó un 73% respecto del año pasado, y las llamadas al 144 para denunciar violencia de género se incrementaron de igual manera.

Mientras tanto, las funcionarias del Ministerio de las Mujeres le quitan importancia a la cuestión y, lejos de asignar una partida presupuestaria que realmente contribuya a combatir la violencia de género, anuncian medidas que son una burla para las mujeres.

No podemos seguir esperando

Mientras el gobierno se excusa con la pandemia para seguir negando derechos fundamentales, como el aborto legal y asistencia integral para víctimas de violencia, las mujeres seguimos muriendo en manos de femicidas.

Más que nunca debemos defender la independencia política del movimiento de mujeres y tomar las calles en defensa de los derechos adquiridos y luchando por los que aún nos niegan.

Desde el Plenario de Trabajadoras acompañamos a la familia de Rosa Fernández en este difícil momento y nos ponemos a su entera disposición en la lucha para que se haga justicia.

Presupuesto ya para combatir la violencia de género. Protección integral para las víctimas. Justicia para Rosa Fernández. El Estado es responsable.