07/11/1998 | 607

Por la organización independiente y permanente del Movimiento de la Mujer

El plenario de mujeres trabajadoras autoconvocadas abrió el gran debate, hasta ahora subterráneo, en el XIIIº Encuentro de la Mujer:


«La superación de los Encuentros anuales, por un movimiento de lucha permanente, que discuta cómo dotarse de una organización independiente, para llevar adelante un plan de lucha por todas nuestras reivindicaciones».


En la comisión de Movimiento de la Mujer planteamos que después del procesamiento a Mirta Insaurralde y la firma de la Reforma laboral, y ante la crisis mundial capitalista, habíamos retrocedido en nuestros derechos. Que el crecimiento de la desocupación, las indemnizaciones al 70 % y la caída de las bolsas agravarán nuestras condiciones de vida. Que trece Encuentros no han logrado una campaña nacional por ninguna de nuestras causas. Denunciamos el ataque a los trabajadores y a las trabajadoras que son cabeza de familia, el cierre de Aguila-Arcor.


Denuncia de mujeres de la Alianza


Dos abogadas radicales denunciaron el sabotaje de su partido al movimiento: ausencia de dinero, falta de propaganda, presiones múltiples, temor de ser raleadas de las estructuras partidarias si viajaban.


Se denunció que la dirección del Colegio de Abogados de Buenos Aires, integrada por una mujer ‘progresista’, se pronunció por escrito: «En la Argentina no existe la discriminación; no hay que hablar más de la discriminación de la mujer».


Mujeres del Frepaso plantearon que la única ley de Anticoncepción que fue aceptada por movimientos de mujeres y feministas, fue cajoneada. Otras provinciales fueron vetadas por el Ejecutivo y/o los Ejecutivos provinciales. «No hay presupuesto».


Trabajadoras cordobesas


Mujeres de trabajadores estatales contra la privatización del Agua en Córdoba, sostuvieron que repetíamos planteos de años anteriores, porque no había soluciones, debido a que los Encuentros no resuelven nada.


Se denunció el sabotaje de la Iglesia, su infiltración, las presiones de los Partidos oficiales y de las organizaciones de Poder.


Las mujeres en lucha de los Tractorazos plantearon sus reivindicaciones y que la única forma de defenderse consistía en la movilización y la lucha, parando los remates y repitiendo los tractorazos cada quince días, porque hasta el 8 de marzo falta mucho.


Se llegó a plantear que las coordinadoras plantearan un resumen general sobre los ejes de debate de todas las comisiones, tratando de lograr algún pronunciamiento en común. La respuesta enviada fue No. Las comisiones son autónomas.


Programa


En concreto salieron los siguientes puntos: Revitalizar los plenarios regionales previos al Encuentro. Un calendario de la mujer con una decena de fechas como puntos de movilización en todo el país durante el año (entre ellos el 26 de octubre y el 25 de noviembre Contra la violencia social sobre la mujer). El paro de 36 horas. La despenalización de Mirta Insaurralde. Anticonceptivos gratuitos para no abortar, aborto legal para no morir (se escamoteó la gratuidad del aborto).


La organización del movimiento no fue tomada con los clásicos argumentos de horizontalidad, espacio común para las mujeres de distintas ideologías o no tener delegadas que «nos manden». Lo que no se vio o no se quiere ver, es la independencia y por lo tanto la ruptura con los partidos patronales. Tampoco la superación del ‘pluralismo consensuado’, con la asamblea y el plenario de las bases, la discusión y la votación de las mayorías a mano alzada, y de ahí la decisión de conjunto.


Sin embargo, no era en la comisión de Movimiento de Mujeres donde se discutía su continuidad o no, y la próxima reunión anual. Ante el reclamo de saber dónde sesionaban en ese momento, no hubo respuesta, el funcionamiento fue secreto y de las organizadoras.


Detrás de la horizontalidad, del consenso y del pluralismo se escondía la superestructura que sesionaba a puertas cerradas y en lugar secreto.


Multipartidaria patronal


La Multipartidaria de la Mujer sesionaba en nombre de la multipartidaria por encima de las Comisiones de Mujeres, con perfecta verticalidad. Mantenían el veto de nuestras propuestas, de modificaciones, y de resoluciones.


Compañeras del Plenario Autoconvocado de Mujeres Trabajadoras dejamos por escrito nuestra posición en disidencia: estamos por la organización permanente del movimiento por un plan de lucha y los puntos reivindicativos generales que habíamos planteado.


La redacción de las conclusiones hizo irreconocible el debate (protesta de tractoristas y de mujeres en contra de la privatización del agua, además de nosotras).


Las indigenistas protestaron porque fueron discriminadas, y fueron atacadas por protestar en el Día del Genocidio a la Nación indígena: el 12 de octubre.


Las clericales reaccionarias que infiltraron el Encuentro lograron su posición en disidencia por primera vez en 13 años, reclamando la penalización de Mirta Insaurralde y del aborto.


Las organizadoras permitieron que esto pasara.


Manos a la obra: Por la organización independiente y permanente del Movimiento de la Mujer.


 

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Esta columna fue publicada originalmente en elDiarioAR.com