07/08/2003 | 812

De «organización independiente» a militantes del Partido Obrero

Nuestra experiencia política comienza con la rebelión popular de diciembre de 2001. Luego de las gloriosas jornadas del 19 y 20, participamos, algunos de nosotros, en una asamblea de jóvenes de Plaza Congreso, que no prosperó demasiado debido a la heterogeneidad ideológica de la misma y terminó por desintegrarse al cabo de unos meses.


Eramos por entonces, quizás, un reflejo fiel de un pueblo que había protagonizado una gesta revolucionaria, pero con una posición «anti-partido». Luego de la disgregación de la asamblea de jóvenes, nos reagrupamos unos 15 compañeros para discutir sobre qué hacer.


Fue entonces cuando nos contactamos con unos compañeros del oeste (San Miguel, Moreno), que vinieron con la propuesta de organizar un comedor en un asentamiento de la zona, y nosotros, junto con los compañeros de Capital, decidimos hacer lo mismo en nuestra regional con el fin de organizar a los trabajadores en los barrios.


El trabajo se fue desarrollando en un ámbito «asambleario» de discusión, en reuniones semanales, pero sin un programa ni orientación ideológica definidos, ya que la mayoría somos jóvenes sin experiencia militante.


Participábamos de los cortes y las movilizaciones en forma inorgánica y dispersa. Fuimos al Puente Pueyrredón el 26 de junio de 2002, donde tuvimos algunos heridos y otros compañeros detenidos; sin embargo, no lográbamos movilizar a los compañeros que mínimamente habíamos logrado organizar en los barrios, ya que no contábamos con un programa de reivindicaciones mínimas. Después de la histórica jornada que protagonizó el movimiento obrero clasista en el Puente, los compañeros de Capital decidieron integrarse al Mtd Aníbal Verón; y el oeste y nosotros, en Almirante Brown, decidimos seguir como una «organización independiente».


Conocimos a un compañero militante independiente de la Universidad de Luján, que habían contactado los muchachos del oeste. El compañero nos hizo la propuesta de comenzar un curso de formación política, con una línea marxista-leninista y nosotros accedimos.


Las discusiones giraban ya, en torno a la construcción del Partido Revolucionario. Al mismo tiempo, discutíamos en Almirante Brown con un compañero del Partido Obrero que nos pasaba la Prensa y nos planteaba que nos integremos al Polo Obrero y al Partido.


Todo este proceso nos llevó largos meses de discusión, hasta que llegamos a la conclusión de que debíamos ingresar a una organización que planteara una estrategia de poder sobre la base de la teoría revolucionaria. Comenzamos, entonces, a movilizarnos con algunas de las organizaciones que existen en Almirante Brown y después de discutir la composición política de cada una de ellas decidimos integrarnos al Polo Obrero y, despúés de cinco meses de lucha en la calle, en contra del Estado municipal que ideó, persiguió y torturó a la compañera Indiana Reyes, después de la gesta obrera en Sasetru, la 4ª ANT y la lucha de las obreras de Brukman, hoy somos militantes activos del Partido Obrero.


Convocamos a los compañeros del oeste, en particular, y a los compañeros que quieran o estén organizando a los trabajadores y estudiantes en general, que se integren activamente al Polo Obrero y al Partido Obrero, para fortalecer la construc ción de un poderoso partido revolucionario, sobre la base del único cimiento sólido que ha dado la historia del pensamiento revolucionario: el marxismo, que es la única herramienta histórica y científicamente capaz de enterrar el cadáver putrefacto del capitalismo y llevar a la clase obrera a la victoria, para poner fin a la explotación del hombre por el hombre.