25/08/1994 | 426

Firme junto al Partido Obrero

Compañero:


Al Partido Obrero le han quitado su reconocimiento electoral.


Por disposiciones que provienen de la Dictadura Militar, los partidos políticos son sometidos a periódicas pérdidas de su reconocimiento electoral si no llegan a una cantidad de votos arbitrariamente elegida por los gobernantes de turno.


Estas disposiciones proscriptivas no han sido derogadas sino corregidas y aumentadas por Alfonsín y Menem.


No les basta con el monopolio de los medios de comunicación ni con los millonarios recursos obtenidos gracias a su política patronal. ¡No! Quieren la desaparición lisa y llana de partidos que puedan cuestionar su poder y sus fechorías.


Qué más querrían estos “demócratas” que funcionar como lo hicieran en la Constituyente reaccionaria, controlada por un pacto entre dos con la complicidad del resto y proscribiendo a la inmensa mayoría de la población.


Pero hay más. Menem colocó al frente de la tarea de custodiar la “legitimidad” de los partidos a Adelina de Viola, quien con el argumento de eliminar la pérdida del reconocimiento electoral (nunca cumplido) quitó las franquicias para viajes y teléfonos (inmediatamente cumplido).


Su carrera patronal y antidemocrática le valió la llegada al Banco Hipotecario con el resultado conocido. Adelina, que se hizo famosa con su “Socialismo las pelotas”, es la fiel expresión de ¡¡Democracia las pelotas!!


Cabe la pregunta si este gobierno funciona permanentemente en la ilegalidad, con decretos de necesidad y urgencia, con el despojo a los jubilados de sus aportes, con la imposición del traspaso a manos privadas de las jubilaciones, si este gobierno indultó a los genocidas, copó la Corte Suprema y enajenó el patrimonio nacional en beneficio de banqueros y capitalistas que no pusieron un peso, si hizo todo esto, ¿qué interés tiene en verificar la “legalidad” de los partidos políticos? Precisamente eso, un gobierno que tiene por destino Devoto (muchos de sus funcionarios están libres bajo fianza o fugados) precisa de la impunidad, quiere tener la garantía absoluta de que existan sólo los partidos que son del mismo palo y si aún molestan imitar a Fujimori.


No sólo el Partido Obrero ha perdido el reconocimiento electoral. Algunos no lograron superarlo y han desaparecido, el Partido Obrero ha sorteado una y otra vez todos los intentos proscriptivos. Hasta la detención de su dirección bajo el gobierno de Alfonsín.


Pero el PO está en la mira. Lo reconoció la propia Adelina quien dijo que le preocupaban las apariciones televisivas del Partido Obrero. Su preocupación fue atendida: ningún medio controlado por los “amigos” del gobierno nos invitó a un programa de TV.


Esto no es casual. El Partido Obrero denunció y llamó a boicotear el plebiscito trucho que Menem lanzó para “chantajear” a Alfonsín y después lo tuvo que levantar. El Partido Obrero viene realizando una campaña contra la Jubilación Privada que es un dolor de cabeza para el gobierno, más aun cuando es un evidente fracaso la pretensión de afiliar masivamente a los trabajadores a la privada, a la que le han dado masivamente la espalda, más todavía cuando el autor de la historieta para tratar de engatusar a los trabajadores, denunciado por el PO, debió renunciar y retirar la revista para no ir preso!.


Este nuevo intento del gobierno por “erradicar” al Partido Obrero fracasará.


El PO ha lanzado una campaña de adhesiones para reconquistar su reconocimiento electoral como una VERDADERA CAMPAÑA POLITICA, por la desafiliación de la privada y la reafiliación a la estatal, por 1.000  pesosde mínimo, por una Central Obrera Independiente. La legitimidad del Partido Obrero está dada por el reconocimiento que hacen los trabajadores de su lucha por las reivindicaciones obreras y democráticas. Pero es mucho más que eso, porque el Partido Obrero encarna la tendencia que anida en los trabajadores de construir su propio partido para luchar por el poder de los trabajadores.


La adhesión al Partido Obrero es a la vez una campaña contra el gobierno y un apoyo a la causa de los oprimidos de nuestro país y el mundo.


Respalde con su firma de adhesión y la de quienes usted considere dispuestos a respaldarnos.