Un partido que lucha y combate

Discurso de Jorge Altamira (Extractos)

El Congreso se reúne en momentos en que se desarrollan luchas obreras vitales, en las que está presente el Partido Obrero. Esto revela su condición vital; las luchas del pueblo están presentes en el Partido Obrero.


Están presentes aquí, por primera vez, delegados de Jujuy, que han creado una fuerte organización piquetera y se han acercado al PO como resultado de una experiencia política amplia en el movimiento piquetero y en el seno de la izquierda democratizante; de Santiago del Estero, también por primera vez, que son la manifestación de cómo el PO nace y se desarrolla en medio de grandes crisis políticas y conmociones populares; de Caleta Olivia y Comodoro Rivadavia, que han puesto en pie un importante movimiento piquetero, y que vienen de protagonizar luchas importantísimas. En particular, están las mujeres piqueteras de Caleta, que luchando por las consignas más avanzadas del movimiento piquetero son un ejemplo de la mujer obrera y revolucionaria que lucha en el PO.


Están los compañeros de Metrovías, que han contribuido a poner en pie un cuerpo de delegados; que han sabido, además, utilizar revolucionariamente las instituciones parlamentarias de la burguesía para imponer las 6 horas y que acaban de imponerle una fuerte derrota a la patronal. Están los compañeros de Transporte del Oeste, que protagonizan la experiencia más profunda de lucha por la expropiación de la patronal y por la gestión obrera en una empresa de transportes con varias líneas y casi mil choferes. Están los compañeros del Sindicato del Pescado de Mar del Plata, que son un ejemplo de reconquista obrera y piquetera de un sindicato. Están los compañeros de Orán, que están desarrollando una gran lucha contra la expulsión de los campesinos de sus tierras. Están los deudores hipotecarios, que han aprendido junto al PO de la Capital la importancia de un piquete en la defensa de la vivienda de los trabajadores.


Están los compañeros gráficos, que muestran la unidad estratégica de la política del PO, en la continuidad ininterrumpida del trabajo entre los ocupados y los desocupados, porque la Lista Naranja está encabezada por nuestro principal dirigente piquetero y los gráficos lo van a votar como luchador gráfico y como luchador piquetero.


Están los compañeros de Sasetru Gestión Obrera, que con su ocupación y defensa de la planta están poniendo en práctica el planteo de la apertura de las fábricas y el reparto de las horas de trabajo. Esto se graba en la conciencia de las masas y apenas vuelvan a reaparecer las manifestaciones más profundas de la bancarrota capitalista, los desocupados se van a largar a ocupar fábricas cerradas y a ponerlas en funcionamiento bajo control obrero. Están los compañeros piqueteros, como los de San Fernando y otros lugares, que han defendido la ocupación de Sasetru contra la policía y los rompehuelgas.


Están los compañeros de la DGI, que obtuvieron una victoria que la burocracia y el Estado les pretenden arrebatar por el fraude; pero no lo conseguirán. Están los docentes de Santa Cruz, que protagonizan la quinta semana de huelga. Están los compañeros delegados de Zanón de Neuquén y de Gatic, de Coronel Suárez, que luchan por la perspectiva de la expropiación de las fábricas y la gestión obrera. Están los compañeros del interior de la provincia de Buenos Aires, que en una zona rural desarrollan una lucha política excepcional, como ocurre en Pehuajó.


Cuando un partido lucha, organiza y representa a los explotados de todo el país, por más alejados que estén, en Tucumán, en Chaco, en Orán, en Aguaray, en Santa Cruz, en Nequén, en todos lados, ese partido es una expresión vital de los explotados y de la historia viva del país.


Ese partido, que es una expresión viva de la lucha de clase de los explotados de Argentina, es el marco para desarrollar las conclusiones de una experiencia común y el único en que la clase puede actuar como clase, colectivamente, y no como individuos que luchan por reivindicaciones particulares. A partir del Partido se puede luchar en un plano de conjunto, respecto de las cuestiones políticas, o sea con una posición de conjunto en relación a los problemas históricos del capitalismo, frente al poder y al Estado.


El PO debe ser consciente del movimiento social que representa. Esta conciencia de lo que representa un programa político: muestra en qué está el PO, cuáles son sus fines estratégicos, las fuerzas sociales que se expresan a través de él, cómo enfrenta los problemas del poder y cómo establece una visión de conjunto frente a los problemas del país.


Conociendo el partido que tenemos y cuál es su objetivo histórico irrenunciable -el socialismo internacional- vamos, dentro de dos semanas, a un Congreso Internacional a plantear la refundación de la IV Internacional, no desde el reclamo de una secta sino como una manifestación real de la vanguardia obrera que lucha.