06/05/2004 | 849

«Un salto en la construcción del movimiento obrero revolucionario internacional»

Partido da causa operaria, Brasil

Hoy los compañeros del PO nos invitaron a conocer la fábrica Sasetru, en Avellaneda. Estuve en Buenos Aires muchas veces y leí mucho sobre la devastación económica que el imperialismo hace en este país hermano sobre una de las más combativas clases obreras de Latinoamérica. Pero esta vez, tuve la oportunidad de ver con mis propios ojos una situación que solamente conocía de cerca en Brasil, en las grandes ciudades industriales del Gran San Pablo: este cementerio de empresas y fábricas producido por la política criminal de los gobiernos capitalistas que se han vendido al imperialismo mundial y que atacan a sus propios pueblos.

 

Para mí, en esto está el sentido del Partido. Mucha gente inteligente dice que con el desempleo, los cierres de fábricas, la clase obrera ya no existe más, no puede luchar, no se puede organizar, no puede concretar su misión histórica: la revolución social que derrumbe al capitalismo. Pero la creación en Argentina del movimiento piquetero prueba que la continuidad política de la clase obrera, incluso bajo las más difíciles condiciones de devastación económica, es posible, es realizable, y será realizada por todas las clases obreras latinoamericanas y del mundo que en este momento sufren con la descomposición capitalista. Nosotros vemos en Argentina que el movimiento piquetero es y será el hilo conductor del gran levantamiento obrero contra el capital.

 

Para mí, compañeros, estamos diciendo de una manera simple: esto es el partido político. El partido político es la organización que, con un programa consciente de transformación social, recoge toda la experiencia política de la clase obrera y la lleva de las más difíciles condiciones hasta la victoria política y social final. Nosotros estamos en este momento construyendo el partido obrero internacional. En todo el mundo, en este momento, la clase obrera lucha en las más difíciles condiciones, como ocurre en Irak, en Palestina, en muchos lados; la condición decisiva, final y fundamental para la victoria, es la construcción de una dirección política con una clara conciencia socialista y revolucionaria. Creo, compañeros, que en estos días de Congreso Internacional, hemos alcanzado eso. De ahora en adelante, daremos un gran salto en la construcción del movimiento obrero revolucionario internacional. Muchas gracias, compañeros.