27/11/2003 | 827

Una jornada de fraternidad revolucionaria

Los picnics de fin de año se han convertido en una hermosa tradición de nuestro partido y de sus organizaciones. Que se hayan convertido en tradición no quiere decir que se organicen en forma automática. Como toda actividad revolucionaria requiere una planificación, la obtención de recursos para hacerlo viable, centenares de compañeros abocados a la organización el mismo día del evento.


Pero como son una tradición, como los han atesorado los compañeros que ya participaron, las bases del partido y del Polo lo impulsan con una vigorosa iniciativa propia.


El primer gran problema en estas épocas de miseria es resolver la inscripción y el costo del viaje. Entonces se largan las rifas y actividades diversas para juntar fondos, las conversaciones con empresas y dueños de medios de transporte para abaratar el pasaje y permitir una asistencia masiva el 14/12 de los compañeros y sus familias. Como decía la responsable política de una regional del Gran Buenos Aires: «El límite que tenemos en la concurrencia al Pic-nic es la cantidad de micros que podamos obtener. Si son siete, irán 400 ó 450, si son catorce el doble, si logramos más, irán más». El gran problema radica en la búsqueda de los recursos para habilitar la concurrencia. Y a esta tarea se han volcado, casi por su cuenta, contingentes de los comedores y centros del Polo Obrero, de la UJS, de los compañeros agremiados que van a la Conferencia Nacional Sindical del Polo, los artistas de LuchArte, fuertes colaboradores, siempre.


Este Pic-nic culmina un año bravo de luchas, de rodeos y de avances, de experiencia política con un «nuevo» gobierno. Un año de extraordinaria politización de la militancia del Polo Obrero al calor de la lucha de clases, incluidas las campañas electorales y del surgimiento de nuevas y vigorosas regionales y organizaciones del Partido. Será, una vez más, una enorme jornada de confraternización de lo mejor de la clase obrera argentina, en vísperas del gran 20 de diciembre en la Plaza.

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