fbnoscript
12 de diciembre de 2013 | #1297

"Un bloque de izquierda para la confrontación política con la burguesía"

Queridos compañeros:

Con estas 8 ó 9 mil personas presentes ya podemos levantar muy alta la copa por el éxito de este 2013 y el seguro éxito de la nueva tarea para 2014. Quiero agradecer la presencia de amigos, que han venido a dar su punto de vista en estas actividades del Partido Obrero: el caso de Ernesto Tenembaum, de Martín Caparrós, de Ricardo Bartis, de todos los músicos y artistas, como Carlos Varela, Bruno Arias, Salta la Banca, los compañeros de todos los grupos, que le han dado vigor a un picnic de características extraordinarias.

Partido y programa

Para nosotros, claro, este acontecimiento tiene un valor especial. El otro día, un semanario conservador, en un suplemento dominical, detectó lo siguiente: "algo que distingue al PO es la construcción de un partido político, algo que ha sido abandonado en la República Argentina" (aplausos). Impresionante. Esa es nuestra ruta: cuando han desaparecido los partidos y los programas, nosotros hemos discutido, a partir de una propuesta que le hicimos a los compañeros del Frente de Izquierda, un Manifiesto Político del frente electoral, que da para cursos de formación política que ya estamos armando. Ellos, ¿qué tienen? A Durán Barba. Esos son sus "programas", asesores de marketing, donde no existen más los militantes. Todavía no está definido el número total de bloques de esta Cámara de Diputados, pero ya son más de 30. Es la disgregación. Ahí queremos ir a relucir nosotros, con el bloque de la izquierda revolucionaria, que se plantea la tarea histórica de construir un partido de los trabajadores en la Argentina (aplausos). Nosotros somos el partido de Prensa Obrera todos los jueves, el partido que desafió los recursos del Estado y de la Unión Industrial con militantes que explicaron en las esquinas de todo el país, que hace los cursos de formación. Ya están todos invitados para febrero, todos los jóvenes a formarse con nuestra juventud, en el campamento de verano. El partido de los congresos de la juventud, de los congresos sindicales, de las publicaciones, de las agrupaciones sindicales. Entonces, compañeros, esta consigna que ustedes ven acá "De la victoria electoral a la organización de miles y miles de trabajadores y jóvenes", es la consigna del XXII Congreso del Partido Obrero, que se hará en abril, y al cual los invitamos a todos a participar por completo, a incorporarse a sus deliberaciones, a incorporarse como militantes en esta nueva etapa del Partido Obrero en la realidad política argentina (aplausos).

Treinta años

Es una nueva etapa que no nace de un repollo. Es el resultado de un proceso histórico de décadas de lucha política, donde hemos militado bajo dos dictaduras, en el período revolucionario del Cordobazo, en el período contrarrevolucionario que siguió al Cordobazo, en estos treinta años de régimen constitucional, combatiendo y delimitando con la borrachera democratizante de la izquierda oportunista en los años '80, contra su seguidismo a la burocracia opositora de Ubaldini, participando y preparando los sucesos en los fines de los '90, que iban a conducir a la rebelión popular de 2001, interviniendo con todo en la derrota de las huelgas de los '90, sacando las conclusiones que nos llevarían a la gran intervención de 2001 con el movimiento piquetero, con una estrategia socialista y de clase, recuperando la Fuba del Argentinazo (aplausos). Delimitando, muy especialmente, compañeros, en esta década, con el kirchnerismo. Hemos mostrado en la realidad que a la izquierda del kirchnerismo sí hay algo y que, además, es completamente falsa la tesis de los Carta Abierta o de los Unidos y Organizados de que la izquierda revolucionaria es funcional a la derecha, porque en Salta empezamos por aplastar a la derecha para después ganarle al kirchnerismo (aplausos).

Es un momento bisagra. Se han reunido las condiciones para la lucha por un nuevo movimiento popular dirigido por la clase obrera, con banderas socialistas, donde la clase obrera sea la dirección política, y no la agobiada columna vertebral de una experiencia nacionalista de contenido capitalista. Entramos de lleno a una nueva etapa en la lucha por la expulsión de la burocracia sindical, a la conquista de los sindicatos. Seguramente, este congreso va a hacer un balance, porque el anterior (el XXI Congreso de julio de 2011), se planteó la fusión de la izquierda revolucionaria con el movimiento obrero, cuando muchos pensaban que estábamos ante un gobierno fuerte. Pero ésta es la nueva etapa: estamos ganando cuerpos de delegados y comisiones internas todos los días. Las innumerables fracciones de la burocracia sindical están débiles, incluso para armar el pacto social alrededor del ajuste. Entonces, es nuestra hora, más que nunca. Habrá represión, habrá represalias, habrá grandes conflictos y grandes luchas, pero es la etapa histórica de la expulsión de la burocracia sindical, de la fusión de la izquierda revolucionaria con el movimiento obrero, de la construcción de un nuevo movimiento popular con banderas socialistas (aplausos).

Diputados de izquierda

Algunos dicen que tenemos que ser diputados de las luchas. Miren, en ese punto, a Ramal ya no le alcanzan los días, entre la marcha blanca de los médicos, los maestros de Ademys, los que luchan por el hospital de Lugano, o los despedidos del macrismo. Yo ya estuve con los estatales contra el presupuesto de ajuste de Scioli. Y todavía no asumimos ninguno de los dos. Estuve con Cables Lear movilizados, con la ocupación de Icona, con la marcha por la libertad de los presos de Las Heras, y el miércoles estoy viajando con los compañeros del Sitraic, de AGD, del Partido Obrero de Santa Cruz, de Aten Neuquén al juicio por la absolución de los compañeros (aplausos).

Vamos a ser diputados de las luchas, pero eso ya somos antes de ser diputados. ¿O no fuimos voceros políticos de las huelgas del Garraham, del subte, de los petroleros de Santa Cruz o de Kraft? El punto es cómo desenvolvemos una confrontación política estratégica y de poder desde un bloque de la izquierda en el Congreso en conexión con el movimiento de lucha de los trabajadores. Y creo tuvimos un lindo ensayo el jueves, con esta movilización fantástica de los compañeros de la Fuba, que puso en la primera plana nacional el debate de la Universidad de Buenos Aires. Yo creo que fue un ensayo. ¿Por qué? Porque un día antes yo denuncié al presidente de la Cámara, al kirchnerismo, a la dirección política de Diputados que, en un pacto con Capitanich, iban a entregar el Congreso y a rodearlo de infantería para blindar la Asamblea Universitaria contra la movilización de los estudiantes y de toda la comunidad universitaria. Hicimos una conexión política de la lucha de los dirigentes estudiantiles y docentes como tribunos socialistas de la universidad, con los tribunos socialistas adentro del Congreso.

Fuimos el único bloque, los tres de la izquierda, que no votó las autoridades de la Cámara. Hasta la izquierda de la centroizquierda votó a cuatro manos, diciendo que era la mejor dirección que tuvo nunca el Parlamento argentino. La dirección que garantizó la agenda de un poder bonapartista, delegando los poderes del Parlamento; que garantizó la flexibilidad laboral; las privatizaciones; el primer canje, el segundo canje de deuda y, ahora, abrieron el tercero. ¿Cómo vamos a votar esas autoridades? Las mismas que ahora capitanean la reforma del Código Civil de características clericales, antiobreras y reaccionarias en toda la línea, la primera gran batalla política que nos va a esperar. ¿Cómo vamos a votar esa dirección de la Cámara de Diputados? Y el bloque de izquierda no la votó, fundamentó su voto y denunció los golpes de estado que están haciendo contra el Partido Obrero en Salta (aplausos). El 8 de marzo, día internacional de la mujer, a rodear el Congreso por los derechos de la mujer, contra el Código Civil reaccionario.

Compañeros, vamos a llevar todas las demandas populares, pero vamos a contribuir con un programa socialista a esas demandas. Nos miramos en el espejo de los legisladores que hace diez años vienen interviniendo con esta política en la provincia de Salta. No es un camino que vamos a inventar mañana, sino que vamos a recorrer para que este 2014 sea un salto en la conquista del movimiento obrero de posiciones contra la burocracia sindical y en la construcción y educación de los trabajadores como alternativa de poder para que gobernemos los trabajadores. Así queremos desarrollar este 2014, obrero y socialista. ¡Viva el Partido Obrero! ¡Viva el Frente de Izquierda! ¡Viva la Cuarta Internacional!

Gracias, compañeros (aplausos).

Compartir

Comentarios