fbnoscript
17 de noviembre de 2016 | #1437

Hasta la victoria, siempre

En la madrugada del lunes 14 falleció en un accidente automovilístico nuestro joven dirigente del Partido Obrero de La Pampa, Franco Martínez, un constructor de esos imprescindibles, un ser decididamente maravilloso.
 
Tras una intensa militancia estudiantil en Córdoba volvió a su pueblo, Colonia Barón, en La Pampa, y puso en pie con un grupo de compañeros el primer local del Partido Obrero en la provincia. Ese fue el puntapié inicial para empezar a construir el partido en una localidad de 4.000 habitantes.
 
Acababa de terminar sus prácticas docentes en una escuelita hogar de Quemú Quemú y estaba a punto de recibirse, lo que para él significaba no sólo trabajar de maestro sino intervenir en la vida del sindicato, Utelpa, para levantar una alternativa contra la burocrática Celeste, para desarrollar Tribuna Docente.
 
Era un organizador colectivo. De enorme simpatía, de esos que enamoran a todos con su estilo de hablar a los tirones, atropellado, porfiado, incansable. Su última idea -de esas locas y maravillosas que lo llevaban siempre adelante y empujaban al resto– fue la de pensar que Colonia Barón podía ser el próximo lugar de encuentro del Campamento de toda la UJS.
 
Militaba parte de la semana en Santa Rosa, pero ya estaba planeando -un largo proyecto que acariciaban todos sus compañeros- el modo de afincarse a vivir en la capital porque entendía que ése era el lugar que se debía reforzar para conseguir la legalidad y desplegar una actividad todavía más intensa.
 
Se le abría entero un mundo de posibilidades políticas y personales.
 
Lo despedimos con una enorme tristeza, pero con la convicción de su memoria va a estar presente en cada lucha por un mundo obrero y socialista.
 
Hasta siempre, compañerazo Franco. Hasta la victoria final que nos merecemos.

Compartir

Comentarios