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12 de agosto de 2019

Insistimos: el armisticio de Atenas es una base para evitar la división del Partido Obrero

No tiremos la toalla ¡Todas las organizaciones, militancia y simpatizantes de la CRCI deben pronunciarse!

English Version

Estimados compañeros del EEK, DIP Y MTL:

Hemos recibido vuestro “Informe sobre la reunión consultiva internacional sobre la crisis del PO en Atenas del 22 al 25 de julio de 2019” el día 6 de agosto último. Hay muchas aseveraciones en el mismo con las que no concordamos. Pero no se trata de abrir un rosario de discrepancias -algunas que pueden ser importantes, otras secundarias- sino de ir al eje de la cuestión: concordamos con las conclusiones que ustedes sacan, como hemos concordado en Atenas con el espíritu del documento de “Armisticio”.

Coincidimos con que en la reunión internacional de Atenas “estuvimos muy cerca de firmar un acuerdo que podría servir para la reunificación del partido”. Ustedes tienen que reconocernos que -más allá de los errores que ustedes nos achacan- la delegación del Comité Nacional del PO se empeñó en tratar de arribar a este acuerdo. Concordamos también que las delegaciones del EEK, DIP y MTL hicieron todo lo posible para que se estableciera dicho acuerdo. Esto a pesar de que la delegación del Comité Nacional elegido por el 26° Congreso Nacional del PO recibió críticas, muchas de las cuales, realmente -consideramos- no corresponderían.

Pero, lamentablemente, debemos coincidir también con ustedes cuando señalan “que la actitud de la Fracción Pública hacia el final de la reunión, en relación al borrador de la resolución, también obstruyó la posibilidad de sellar un acuerdo preliminar, que habría sentado las bases para futuras deliberaciones entre las dos partes, además de darle fuerza a la perspectiva de salvaguardar la unidad del partido”.

Dentro de los límites señalados, consideramos positiva la iniciativa adoptada por el EEK y el DIP de convocar a dicha reunión consultiva. Creemos que -aunque costosa financiera y desde el punto de vista del esfuerzo realizado- la reunión de Atenas ha servido para esclarecer, aunque aún parcialmente, la naturaleza de las posiciones en desarrollo en la crisis de nuestro Partido Obrero.

No podemos menos que saludar vuestra conclusión final, cuando afirman que las propuestas en torno al llamado Armisticio de Atenas:

“Es una documentación importante para el trabajo político futuro.

Los partidos hermanos no tirarán la toalla y, en unidad, trabajarán para restablecer la unidad de nuestro partido más fuerte, el Partido Obrero, y para desarrollar la lucha por la Internacional revolucionaria que la clase obrera mundial necesita urgentemente.”

Todas las organizaciones y militancia que se reclama de la CRCI debemos pronunciarnos: tomando como base el documento Armisticio de Atenas, impidamos la división del Partido Obrero y su acción en común en los marcos del centralismo democrático y militante.

Sobre la nota en Prensa Obrera

La publicación de la nota en Prensa Obrera corresponde a la necesidad de volcar un informe de lo sucedido en la reunión de Atenas a la militancia y periferia del PO (realizado porque hacíamos un gran acto político el sábado 27 en el estadio de Argentino Juniors).

Vuestra nota recién llegó once días después. Lamentablemente no pudimos sacar un comunicado de común acuerdo porque no había un común acuerdo, ni la disposición a tener un común acuerdo por parte de la llamada fracción pública. Por eso quedamos en sacar un Boletín Interno internacional N° 1 -sin un análisis de balance común porque no podíamos llegar a un acuerdo al respecto- publicando los documentos presentados durante el transcurso del debate de esos tres días. El documento de la fracción pública de impugnación y balance es POSTERIOR al fin de la reunión y realiza un balance -lógicamente- sesgado. Nos vimos obligados a fijar nuestra posición. Seguimos creyendo que es necesario que se edite para toda la militancia internacional ese Boletín Interno Internacional N° 1.

Por otra parte, ustedes podrán considerar que nuestro informe en Prensa Obrera puede tener incorrecciones, pero no pueden negar todo el esfuerzo y el espíritu de nuestra intervención en Atenas a favor de buscar acuerdos y pasos concretos para que la fracción pública se reintegre al Partido Obrero.

Podrán criticar la narración, pero no la acción de nuestra delegación.

Pero, igualmente, deben tomar conciencia que, desde esa fecha, Altamira y Ramal no solo que no han detenido, sino que han acelerado los pasos de ruptura para alejarse cada vez más y poner en marcha su organización paralela. No solo no concurrieron al acto central del Partido Obrero del 27 de julio en el estadio de Argentinos Juniors y organizaron una actividad paralela una semana más tarde, sino que boicotearon el acto de frente único de cierre de la campaña electoral realizado por todas las corrientes integrantes del FIT U frente al Congreso Nacional, este miércoles 7 de agosto.

Altamira culminó su discurso de cierre en la actividad paralela que realizó el 24 de julio planteando: “Es el método de que una fuerza revolucionaria se construye, con el programa de un lado y con una conexión con los procesos políticos y las crisis políticas, del otro. Porque el veredicto de esta lucha política, lo va a dar el proletariado mundial, el principal protagonista del debate es este proletariado mundial. Pero esto no nos debe llevar a una confusión, nosotros llamamos a votar a las listas del FITU pero de ningún modo apoyamos políticamente a este frente. Sobre esto quiero ser muy claro, no lo apoyamos porque no estamos de acuerdo con su política, no estamos de acuerdo con sus métodos, no estamos de acuerdo con su estrategia, y tampoco estamos de acuerdo con su programa".

Esto explica el boicot al acto y a la campaña electoral por parte de Altamira y Ramal que se han dedicado a realizar pendencias de ataque contra el PO y el FITU durante todo el desarrollo de la misma. Con ‘apoyos’ como estos, realizados en los medios públicos y en diferentes provocaciones de todo tipo, preferimos los ataques abiertos (y francos) de nuestros adversarios.

Simultáneamente, en esta última etapa, atacaron y lanzaron una campaña de calumnias  contra el frente único antiburocrático liderado por el PO en las elecciones sindicales del ferrocarril Roca que enfrentó la lista pedracista, que agrupa a los herederos de los asesinos de nuestro compañero Mariano Ferreyra. El grupo de Altamira carnereó la jornada de lucha nacional dispuesta por el Polo Obrero mientras representantes de su facción, acompañados por Ramal, se reunieron con funcionarios del gobierno, a espaldas de su conducción nacional.

(No queremos abrumarlos pero les iremos enviando para vuestro conocimiento las denuncias de lo que está sucediendo, gran parte de ellas públicas a través de las redes).

Internacionalismo versus nacional trotskismo

Pensamos que es erróneo que definan al PO como una organización con tendencias “nacional trotskistas”. Creemos que no debemos hacer un inventario de nuestro compromiso en refundar  la lV Internacional y, concretamente, en la fundación y accionar de la CRCI. El 26° Congreso partidario ha refrendado en su Informe Internacional primero y en su Resolución Internacional después, este carácter internacionalista de la actividad partidaria. Que por otra parte, figura desde el nacimiento del PO, en el artículo 1° de nuestro Estatuto (tan vilipendiado por la fracción y los corifeos que la apoyan) donde se plantea la “Lucha por la construcción del partido obrero revolucionario argentino y por la reconstrucción de la IV Internacional”. Siempre entendimos que hay una interrelación dialéctica en la lucha por poner en pie al PO en Argentina con la necesidad de reconstruir la IV Internacional y que la política nacional parte de un correcto análisis, caracterización y programa internacionalista. Y nos hemos involucrado física y políticamente en la lucha internacionalista en nuestro continente y a nivel mundial.

Coincidimos con ustedes -ya lo dijimos anteriormente- que fue un error no haberles enviado los boletines internos del PO donde se desarrolló gran parte del debate precongresal. Pero, eso se debe -también- a que considerábamos que no había diferencias de tipo estratégico, sino que Altamira y Ramal levantaban diversos puntos cambiantes y oscilantes que, al final fuimos caracterizando, intentaban ‘abrir’ una pseudo ‘diferencia estratégica’. Pensamos que esto se iba a resolver con un debate en el Congreso partidario que iba terminar votando una resolución política unitaria o de una mayoría. Esto fue -en parte- lo que terminó sucediendo: la resolución política fue votada 80 a 20% de la posición de Altamira. Esto es lo que Altamira y Ramal no pueden aceptar y por eso luego del congreso dan los pasos -ya previamente armados- para consumar la división del PO. Ellos afirman que en el PO hay una rebelión de las bases contra la dirección electa por el Congreso: no logran entender que es cierto, pero que se trata de una rebelión de la grandísima mayoría del Partido contra la deriva personalista y facciosa de Altamira altamente oscilante de los últimos años.

Divergencias y unidad de acción

Coincidimos con el documento de las organizaciones hermanas cuando afirman que el eje de la reunión de Atenas era frenar la división del PO. Y también entendemos y compartimos su honesto y revolucionario esfuerzo por lograr la unidad del PO y saludamos que hagan todos los esfuerzos posibles en tal sentido.

El compañero Savas afirma que las Tesis internacionales -apoyadas por el Comité Nacional y la facción Altamira- que aprobó el 26° Congreso “incluye puntos débiles y errores, en ocasiones graves, en su análisis y método”. Sería bueno conocerlas (y, eventualmente, debatirlas) para armar más firmemente al PO y a la CRCI. También anuncia que está elaborando un documento con el título de "La continuidad histórica de la lucha por la Refundación de la Cuarta Internacional", que versará sobre las raíces históricas, teóricas y políticas, y sobre el desarrollo de las dimensiones internacionales de la actual crisis del PO”. Por supuesto, que consideramos positivo todo aporte o preocupación revolucionaria en tal sentido. También la afirmación que “el DIP, por su parte, casi ha completado el material con el cual tomarán posición sobre las cuestiones políticas que son el centro de la disputa en el conflicto del PO, así como también sobre asuntos más generales de la lucha de clases y la revolución mundial, que están conectados a esos asuntos particulares”. Y, podemos llegar a entender que hayan postergado abrir un debate y se hayan concentrado en tratar de agotar “que, en este momento, detener la escalada entre los dos bandos es un deber de prioridad absoluta para los partidos hermanos, y desenvolverá su posición política cuando la situación haya cambiado”.

Como una digresión, pero también un aporte a la comprensión, queremos marcar lo que vuestro documento señala (textual) que “el Camarada Ramal destacó que, detrás de las diferencias políticas sobre las consignas adecuadas a ser planteadas en 2018 y 2019, un año electoral, ("Fuera Macri, Asamblea Constituyente libre y soberana, Gobierno de los Trabajadores" versus "Fuera el régimen del FMI, Que la crisis la paguen los capitalistas, Por una salida obrera y de la izquierda") se expresaban posiciones estratégicas divergentes”. Señalarlo porque finalizada la reunión de Grecia, Altamira y Ramal, abandonaron la consigna fuera Macri y la reemplazaron por la de “Fuera el FMI”. Es una nueva evidencia del carácter oscilante de sus posiciones y el carácter artificioso de la ruptura que están impulsando.

También en vuestro documento las tres organizaciones que participaron en la reunión de Atenas señalan que para ellos no son “satisfactorias” las posiciones del PO frente a la lucha de las mujeres, de los movimientos LGTBI y de las drogas. Gran parte de nuestras posiciones están volcadas por escrito en las resoluciones sobre el tema del 26° Congreso, que les hemos enviado oportunamente y abrir un intercambio y debate sobre estos aspectos sería importante. El PO cree que puede aportar una amplia experiencia en la lucha del movimiento de la mujer trabajadora.

Todo esto puede llegar a ser base material para debates en la marcha hacia el Congreso Mundial que queríamos convocar las organizaciones que nos referenciamos en el Programa aprobado por la CRCI en el 2004.

Pero mientras tanto, es necesario retomar el trabajo de la CRCI.

La lucha de clases internacional no permite esperar a que se ordenen las crisis y debates internos de cada uno de sus integrantes. Proponemos abrir un debate entre las direcciones de nuestras organizaciones sobre cómo reformular el plan de trabajo que habíamos acordado en febrero último en el encuentro de Estambul. De lo contrario, tenemos el peligro de caer en una parálisis fatal para el futuro de nuestra corriente. Esperando vuestro pronunciamiento, con saludos cuartainternacionalistas

Comisión Internacional del PO

11-8-19

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