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4 de abril de 2020

Arrancó a full el XXVII Congreso del Partido Obrero

Desde hace tres semanas comenzó en todo el país el proceso de debate precongresal de nuestro XXVII congreso anual. Como todos los años, el Partido Obrero emprende la realización de su congreso con tres meses de deliberaciones y debate de su militancia y también de quienes simpatizan con nuestras posiciones. De manera sorprendente, la cuarentena que vivimos y el aislamiento social obligatorio, no hicieron mella al inicio del debate y al desarrollo de la agenda que culminará a fin de mayo con un debate de 4 días de los congresales elegidos en todas las provincias del país. Al contrario, se ha producido una reacción colectiva ante esta adversidad.

Se han realizado al menos 130 reuniones y plenarios que empezaron discutiendo el informe de situación política internacional. Estos debates, que comenzaron siendo presenciales -como acostumbramos-, continuaron a través de video conferencias, superando todas las limitaciones. Desde Tierra del Fuego hasta Salta, en medio de la pandemia y la crisis social, y conjugado con el funcionamiento de todos los organismos de nuestro partido, el debate internacional del congreso ha concitado la atención de toda la militancia y de muchísimos compañeros simpatizantes que participan de las reuniones y debates.

Los debates

Durante las deliberaciones surgieron un sinnúmero de temas, que fueron planteados después de la lectura de los diferentes textos de actualización que hemos sacado en nuestra prensa y de videos de los compañeros que elaboraron el documento que fueron profusamente vistos en estos días.

En varias reuniones uno de los temas principalmente abordado fue la tendencia a la recesión mundial y los términos en los cuales el capitalismo abordaba una de las mayores crisis de la historia. Algunas reuniones se detuvieron particularmente en discutir el problema de la crisis de sobreproducción y en la caída de la tasa de ganancia de los capitalistas que lleva a los enfrentamientos y desequilibrios actuales. La comprensión de que estamos ante una lucha entre capitalistas por sostener la plusvalía a expensas de ruinosos sacrificios a las masas, con un proceso de endeudamiento y de burbuja especulativa cada vez más grande, concentra la atención de muchos debates. 

Sin haber salido de la crisis del 2008, con un crecimiento de las economías tendiente a la baja o literalmente a cero, la pandemia del Coronavirus, plantea una nueva realidad. En ese punto, en diferentes reuniones se intervino para señalar que esta crisis actual, profundiza o pone de relieve en extremo las contradicciones de la bancarrota capitalista y que lejos de ser algo diferente o novedoso, el momento actual, acentúa la tendencia a la recesión e incluso plantea una perspectiva de una nueva gran depresión a nivel mundial. En este punto, muchos compañeros señalaron la necesidad de abordar la diferencia en entre una recesión mundial y una depresión, y qué diferencias había en relación a la depresión de los años 30, ya que los propios economistas burgueses caracterizaban que las tendencias al derrumbe son más fuertes que en ese momento y que nadie sabe en que culminará. 

Otro de los temas que se planteó es el rol de China a nivel mundial, en medio de la guerra comercial cada vez mas profunda y el aumento de la belicosidad. ¿Puede ser China quien impulse un crecimiento o una salida a esta situación de crisis actual, como ocurrió en el pasado? ¿Es China un país imperialista, y por lo tanto capaz de imponerse en esa guerra comercial? La realidad China, su enorme dependencia del comercio con los países imperialistas y la condición de “factoría” que aún conserva, sumadas a su condición de mercado “cerrado” según se reclama desde los países imperialistas y la acción estatal mediante el rol bonapartista del PC Chino, la condiciona a ser un híbrido que se sostiene mediante el manejo de presiones y tensiones sociales que son explosivas y que, en nuestro concepto, deben resolverse mediante una revolución social y política si se quiere impedir un retroceso en las condiciones de vida de las masas.

En muchos plenarios el problema latinoamericano, en particular la situación de Chile, generó debates e intervenciones. La perspectiva de la rebelión chilena es una de las principales preocupaciones de nuestros compañeros y de los simpatizantes del PO y el FIT-U. El problema de la asamblea constituyente y su convocatoria amañada, con la perspectiva de regimentación del movimiento, el rol de contención de la centroizquierda de la Unidad Social y el PC, y la burocracia de la CUT, que impulsaron desde un primer momento para sostener al régimen y al gobierno de Piñera, rechazando el Fuera Piñera como la consigna central de las movilizaciones populares, preocupan al activismo y a la militancia de nuestro partido planteando en cada reunión la necesidad de impulsar un polo de acción revolucionario. Esto, conjugado por la acción de las burocracias a nivel continental, y la contención de los partidos del régimen, con el rol negativo que implica frenar o condicionar la acción independiente de las masas, ponen de relieve la importancia de la convocatoria a la Conferencia Latinoamericana convocada por el FIT U, y que permitió el acercamiento de algunos sectores de los países rebelados de nuestro continente. La perspectiva de esta conferencia y su método de convocatoria, se informa en todos los plenarios, es un elemento que se destaca como conclusión de los debates.

Sin agotar los temas, que son muchísimos, las próximas elecciones en Estados Unidos, la situación de Francia, la huelga y los chalecos amarillos, las elecciones y la lucha del pueblo boliviano han sido los problemas mas debatidos y que concitaron mayor tiempo de debate. Reflejo de un partido vivo en medio de una crisis sin precedentes, el debate internacional aparece de un interés enorme en la construcción de lucha y socialista que caracteriza al PO. El XXVII Congreso arrancó a full. 
 

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