26/08/2020

Organicemos la intervención de los trabajadores en las crisis provincial y nacional

Declaración política del Congreso Partido Obrero de la provincia de Buenos Aires.

La provincia de Buenos Aires se encuentra al límite del colapso sanitario y también económico. La acelerada evolución de la pandemia a raíz de la flexibilización de la cuarentena ha dejado al descubierto la fragilidad del sistema sanitario a lo largo y a lo ancho de toda la provincia de Buenos Aires junto con una crisis social sin precedentes.

Comienzan a agotarse las camas de terapia intensiva y los respiradores. Los trabajadores de la salud vienen realizando el sostenido reclamo frente a la falta de insumos y el aumento exponencial de contagios entre médicos y enfermeros, producto de la falta de recursos en el sistema hospitalario. Axel Kicillof, en lugar de colocar recursos en el sistema de salud provincial, ha subsidiado por 410 millones de pesos mensuales a las clínicas y sanatorios privados. Estos fondos provienen de IOMA, la Obra Social de los estatales y docentes de la provincia. Se desviste el santo de la salud pública para vestir el santo del negocio de las prepagas. En oposición a esta política de subsidios a las privadas con los recursos de los trabajadores, el Partido Obrero plantea la centralización de todo el sistema de salud bajo control de sus trabajadores en defensa de la salud de toda la población laboriosa de la provincia.

Los recursos y su destino

Los recursos necesarios para afrontar la pandemia y las necesidades más elementales de la población de la provincia toman otro destino. El gobernador Kicillof ha retomado la línea de un mayor endeudamiento que pone al límite del quebranto el conjunto de las cuentas provinciales. Los distintos bloques de la legislatura (Juntos por el Cambio, Frente de Todos) aprobaron un nuevo endeudamiento por 500 millones de dólares y unos 28 mil millones de pesos. Esto acumula un endeudamiento de 12 mil millones de dólares de la provincia. A principios de año el gobernador ya había pagado 250 millones de dólares al fondo Fidelity,principal acreedor de la deuda bonaerense.

Kicillof que asumió su mandato denunciando el crecimiento exponencial de la deuda en el período de Vidal, ahora hipoteca aún más a la provincia por partida doble. Por un lado acrecienta la deuda, y por el otro cede frente a los especuladores financieros y renegocia la deuda pasada haciendo todo tipo de concesiones, en la línea del gobierno nacional. El endeudamiento echa más leña al fuego a la crisis de deuda que afronta el país y deja a la provincia al límite de la cesación de pagos.

El gobierno de Alberto Fernández ha pactado con los grandes pulpos financieros el reconocimiento de la deuda fraudulenta e ilegítima que acarrea la Argentina. Desde siempre la deuda “pública” ha sido el mecanismo de saqueo de los recursos nacionales, provocando fuertes ataques a las condiciones de vida de los trabajadores en beneficio de los especuladores. La dictadura militar, y todos los gobiernos que le sucedieron, profundizaron esta política. Las mediciones en el Gran Buenos Aires, anteriores a la pandemia,indicaban ya un 40% de adultos pobres y un 63%de pobreza infantil en el conurbano; porcentaje que se incrementó en la última etapa.

Luego del acuerdo con los bonistas, el gobierno se perfila a un acuerdo con el FMI, cuyos voceros ya anunciaron que exigirán mayor ajuste fiscal junto con reformas laborales anti obreras y un nuevo saqueo a las jubilaciones. Es lo que ya está poniendo en marcha el gobierno de Kicillof, con la reforma del Instituto de Previsión Social ( IPS) que constituye un ataque integral a las jubilaciones provinciales para desligarlas de las paritarias y para modificar a la baja el cálculo del haber jubilatorio. El Partido Obrero rechaza esta política de entrega a los usureros y plantea el repudio a la deuda fraudulenta e ilegítima. Llamamos también a rechazar un nuevo acuerdo con el FMI que agudizará los ajustes a los trabajadores y la ruptura con este organismo que reclama nuevas penurias para el pueblo trabajador. Sostenemos la defensa del IPS y la lucha por una jubilación mínima de emergencia de 30 mil pesos y el 82% móvil para todas las jubilaciones. Llamamos a impulsar el Plenario Nacional Autoconvocado de Jubilados y la Audiencia Pública para impulsar la lucha en defensa de las jubilaciones y el IPS. Planteamos en la provincia la misma línea que en el país plasmada en el proyecto de impuesto progresivo a las grandes rentas y fortunas, a los bancos y la propiedad terrateniente, presentado por nuestra diputada y el FIT. No más impuestazos al pueblo bonaerense.

Fuera Berni

La cuarentena ha sido utilizada por el gobierno para promover un despliegue de las fuerzas represivas en toda la provincia. La desaparición forzada de Facundo Castro ha puesto de manifiesto la política represiva que defiende el gobierno de Kicillof con su ministro de seguridad a la cabeza. Berni ha sido el elemento que Kicillof y Cristina eligieron para “empoderar” a la maldita policía bonaerense, reforzando un aparato en descomposición de pies a cabeza. Detrás de las denuncias de todo tipo de delitos se encuentran elementos de la bonaerense. La centralización en manos de Berni de la policía constituye una definición de fondo del gobierno de Kicillof de reforzamiento represivo en toda la provincia de Buenos Aires.

Berni ha sido el principal responsable del encubrimiento durante meses de los elementos policiales implicados en la desaparición de Facundo y los extendidos casos de “gatillo” fácil como el de Lucas Verón en La Matanza y Brandon Romero en Mar del Plata. Los casos de asesinatos de la mano de la policía bonaerense suman 42 en lo que va del año. La juventud y los trabajadores son los principales afectados por las razias policiales y persecuciones en los barrios de toda la provincia. Berni reivindica la doctrina Chocobar de Bullrich y de Macri. Ante los ojos de todos, prepara una candidatura de mano dura, no obstante lo cual sigue recibiendo el respaldo de Cristina Kirchner. Los luchadores y el pueblo trabajador deben tomar nota. Su caída sería un golpe a esta política y un refuerzo de las luchas obreras y populares.

Frente al aumento incesante de la pobreza, la extensión de cierres y despidos en la industria, el gobierno “nacional y popular” recurre a la represión de la juventud de los barrios populares, a la represión de aquellas luchas más decididas que escapan al control de la burocracia sindical, al despliegue de tropas intimidatorio y a la persecución penal de los luchadores para evitar un estallido social provocado por la crisis. La continuidad represiva respecto del gobierno de Macri-Vidal es un claro ejemplo de que el nuevo gobierno representa los mismos intereses sociales capitalistas.

Más ajuste, más ataques a las condiciones de vida, más saqueo a los trabajadores, más represión frente a las luchas. El juicio al cual están sometidos César Arakaki y Daniel Ruiz constituye una persecución a todos los luchadores y trabajadores que se movilizaron el 14 y 18 de diciembre de 2017 en rechazo a la reforma jubilatoria del macrismo. El Partido Obrero llama a luchar masivamente por la aparición con vida de Facundo Castro, por la inmediata expulsión de Berni y por la disolución de la policía bonaerense. Fuera Berni. El Estado y Kicillof son responsables. Fuera Berni, desmantelamiento de la bonaerense y el control obrero y popular de las comisarías, por la creación de comités obreros de seguridad en los barrios, bajo control de las organizaciones obreras y de DD.HH. Llamamos a rechazar la persecución a la juventud y la represión a las luchas de los trabajadores. Exigimos también la inmediata absolución de Cesar Arakaki y Daniel Ruiz y la libertad y absolución de Sebastián Romero. Proponemos organizar un plenario nacional antirrepresivo para impulsar la lucha por estos reclamos y todas las causas democráticas

Organicemos la intervención de la clase obrera en la crisis

La crisis no ha comenzado con la pandemia. La desocupación, la caída del salario y las condiciones de vida de los trabajadores anteceden al Covid-19 que las ha agravado. La recesión económica en la Argentina en un cuadro de depresión y guerra comercial internacional golpea con fuerza a los trabajadores. Ya son más de medio millón de despidos en lo que va del año, concentrándose más de la mitad en la provincia de Buenos Aires. La política del gobierno ha sido subsidiar masivamente a las patronales vía exenciones y subsidios de todo tipo. En paralelo, se encuentran virtualmente disueltos los convenios colectivos de trabajo bajo la premisa de la vuelta a la producción en la pandemia. Sumado a esto, la burocracia sindical de la CGT y la CTA acordaron con la Unión Industrial y el gobierno la rebaja salarial generalizada al habilitar a las patronales a pagar el 75% del salario a los trabajadores suspendidos por la pandemia.

Estas mismas direcciones sindicales son las que impulsan, con la pandemia como excusa de común acuerdo con las patronales, una reforma laboral que liquide los convenios colectivos. Ahora preparan un “pacto social” de congelamiento salarial y ataque a los convenios colectivos. En contraposición a esta política de entrega de la burocracia sindical, se desarrollan luchas por imponer protocolos obreros en resguardo de la salud de los trabajadores. Este es el caso del Sutna (Sindicato Único de Trabajadores del Neumático de la Argentina) que elaboró un protocolo que es tomado por diferentes sectores de trabajadores como herramienta para pelear contra las imposiciones patronales que juegan con la salud de todos los trabajadores. El mismo camino tomó la Junta interna del INTI, la comisión interna de la gráfica Morvillo y muchos otros trabajadores combativos que encaran esta lucha decisiva. Defendemos el control obrero de los métodos de producción y resguardo sanitario en defensa de la salud de los trabajadores. Los cuerpos de delegados que no acatan el mandato de sus bases, deben ser removidos por las bases, hay que elegirlos donde no hay, o en su defecto nombrar comisiones electas por sus compañeros.

La lucha por el salario de los trabajadores es clave en la defensa de la salud y las condiciones de trabajo en todo el movimiento obrero. Las direcciones burocráticas de CTERA-Suteba han aprobado una paritaria de aumento cero y avanzan como socios del ajuste de Kicillof dejando pasar que continúen sin nombramiento más de 25 mil docentes en la provincia. Los Sutebas multicolores se oponen por el vértice a esta política de ajuste a los docentes y han marcado un camino de lucha en defensa de los trabajadores de la educación.

El gobierno declaró en boca de su ministra de trabajo Ruiz Malec que no habrá aumento para los empleados del estado, y que hay que conformarse con cobrar el sueldo. No es rayo en cielo sereno: ya sufrimos el pago en cuotas del aguinaldo. Varios Intendentes amenazaron postergar el pago de los salarios, o pagarlos en cuotas. Finalmente pagaron con fondos que les envió la provincia cuya persistencia está cuestionada por la deuda creciente que Kicillof quiere “honrar” a toda costa. Todas las direcciones sindicales se han allanado a la no apertura de las paritarias, o han firmado acuerdos por debajo de la inflación como la bancaria y camioneros. Impulsamos la lucha por paritarias libres, y en los municipios la apertura de los libros al control popular.

La situación en los barrios más empobrecidos de la provincia es insostenible. El IFE, sólo 3 cuotas de $10.000 en casi 6 meses, deja afuera a más de 3 millones de personas que lo solicitaron y están excluidos quienes cuentan con algún programa social con un ingreso congelado en 8.500 pesos. Ahora, con su finalización, quedarán sin ningún recurso millones de argentinos. Los comedores y merenderos siguen sin la asistencia necesaria suficiente. Ahora, el gobierno ha anunciado un bono de 3.000 pesos para quienes trabajan en los comedores populares que significan 27 pesos por día por familia. La imposibilidad de acceder al mercado de trabajo en el marco de la crisis y la pandemia, configura una situación social explosiva en cada barrio de la provincia. El Polo Obrero se encuentra a la cabeza de la organización de cada una de las reivindicaciones de las barriadas.

En toda la provincia se agrava el histórico déficit habitacional. Faltan según estadísticas oficiales 400.000 viviendas. Se producen tomas de tierras empujadas por la falta de techo. El hipotecamiento de la provincia a los usureros de la deuda, y la especulación inmobiliaria, chocan de frente con la resolución de este gravísmo problema que afecta a miles de familias trabajadoras. Por el contrario el gobierno lleva a cabo y prepara acciones represivas asociando a los vecinos sin techo con el delito como hizo la ministra desarrollo territorial María Eugenia Bielsa, sin que nadie en la provincia la desmienta. El Partido Obrero impulsa la organización vecinal y la lucha por un Plan de Viviendas, urbanización y servicios financiado con impuestos a los grandes capitalistas y terratenientes de la provincia.

Las barriadas populares padecen los basurales, la contaminación, los agrotóxicos y las inundaciones. La solución de estos problemas choca otra vez con la hipoteca de la provincia y con la depredación capitalista del ambiente, que a su vez es la “salida” que el gobierno plantea para pagar la deuda.Llamamos a impulsar las luchas ambientales contra las medidas depredatorias del capital y sus gobiernos por esto rechazamos la instalación de fábricas de cerdos en la Argentina.

La carestía se agudiza por el tarifazo en marcha. Aumentaron las naftas y los pulpos de la energía piden más aumentos y dejan sin luz a millones de trabajadores. El gobierno promueve los tarifazos porque defiende a rajatabla a las privatizadas, como quedó en evidencia con su negativa a expropiar Edesur frente a un servicio pésimo. Rechazamos los tarifazos. Que se abran los libros de las privatizadas. La salida es la estatización de los servicios bajo control de los trabajadores

Frente a toda esta situación se desarrollan luchas en distintos sectores del movimiento obrero como los trabajadores de reparto precarizados, los trabajadores de Fate y el Sutna, los trabajadores de Latam, los trabajadores del frigorífico Penta, los compañeros del La Nirva y muchos otros. El Plenario del Sindicalismo Combativo prepara una nueva jornada nacional de lucha por todas las reivindicaciones de los trabajadores ocupados y desocupados. Para enfrentar los ataques a los trabajadores, la Coordinadora Sindical Clasista y el Partido Obrero llaman a participar masivamente de la jornada convocada por el Plenario del Sindicalismo combativo y llamamos a organizarnos y luchar por la defensa de todos los convenios colectivos de trabajo. Por protocolos obreros frente a la política patronal que afecta la salud de los trabajadores. Por comités de lucha para imponer los protocolos obreros en el camino de la recuperación de los cuerpos de delegados, comisiones internas, seccionales y sindicatos. Fuera la burocracia de los sindicatos. Por paritarias libres actualizadas por inflación. Por un seguro al parado de 40 mil pesos para todos los desocupados. Ocupación y puesta en marcha bajo control de sus trabajadores de toda fábrica que cierre o despida masivamente. Reparto de las horas de trabajo. Que los sindicatos y las centrales rompan con el gobierno fondomonetarista. Por un plenario de delegados con mandato de todo el movimiento obrero.

Por una salida de los trabajadores

Por el momento los “banderazos” de que intentan capitalizar un descontento por derecha no tienen alcance. No solo por su número exiguo. Es que la agenda de Juntos por el Cambio la lleva adelante el gobierno: rescate de los usureros fondos de inversión, blanqueo de capitales y moratoria de los evasores, aplicación del presupuesto 2019 de Macri, subsidios al capital, el robo a los jubilados. El gobierno se vale de los banderazos para justificar sus recules y capitulaciones ante los bonistas y las patronales, al mismo tiempo la utiliza para contener los reclamos obreros agitando una falsa polarización entre el gobierno y la derecha. Los grandes intereses capitalistas se expresan directamente por adentro del gobierno. Hoy el macrismo, dividido (Vidal no apoyó el banderazo), no tiene plan alternativo ni es alternativa política a un gobierno que controla al sindicalismo y a las organizaciones oficialistas totalmente cooptadas, de espalda a los trabajadores.

El “pacto social” que preparan en el marco del acuerdo con los especuladores y las patronales, se hace extensivo a todos los sectores que reclaman por sus necesidades y reivindicaciones. Este es el caso de la enorme lucha de las mujeres que sacudió al país. El gobierno ha cajoneado la legalización del aborto en la Argentina y le da la espalda a la situación del crecimiento de femicidios, transtravesticidios y violencia hacia mujeres y las diversidades sexuales y de género en la última etapa. El Ministerio de las Mujeres del gobierno de los Fernández y Kicillof no ha movido un pelo frente al cuadro de un femicidio cada 26 horas o la situación de miseria que miles de mujeres y sus hijos/as atraviesan como consecuencia del agravamiento de la crisis social en el medio de la cuarentena. La provincia, encabeza los registros de femicidios en todo el país. Kicillof y la ministra Diaz llevan lo que va de cuarentena reuniéndose con sectores oscurantistas y clericales, está claro quien marca la agenda, mientras siguen postergando la implementación de la tan necesaria ESI. El Plenario de Trabajadoras y el Partido Obrero impulsan la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito, la ESI y llama a todas las compañeras a organizarse para enfrentar los ataques a la mujer y la comunidad LGBT+ junto con toda la clase trabajadora por sus reivindicaciones.

Para enfrentar esta crisis llamamos a luchar por una salida de los trabajadores sobre la base de las necesidades del conjunto de los explotados de la provincia y el país. El Congreso del Partido Obrero de la provincia de Buenos Aires aporta estas conclusiones para abrir una deliberación entre todas las trabajadoras y trabajadores de la provincia. Estructurar una oposición consciente y de clase a la política de los “nacionales y populares” que entregan el país a los especuladores y capitalistas requiere una decidida acción política del Frente de Izquierda-Unidad para ser un factor de organización con un programa de lucha e independencia política a este gobierno y los opositores de la derecha argentina. Llamamos a todos los jóvenes, a las mujeres que luchan y al conjunto de los trabajadores a pelear en esa dirección.

Ningún pacto con el FMI. Abajo el acuerdo de Kicillof con los especuladores. Que la crisis la paguen los capitalistas. Abajo la tregua de la burocracia sindical cómplice del gobierno. Por un congreso de delegados con mandato de base de todo el movimiento obrero y un plan de lucha. Por una salida de los trabajadores a la crisis. Por una alternativa política obrera y socialista.

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