15/10/2015 | 1385


No cederemos nada a la nada


Ni muchísimo menos al destino


No pretenda el tiempo corrompido


Oscurecer tu luz ni tu palabra.


Que nadie ose atar todas tus armas


Ni cambiar de rumbo tu camino


Que no haya lugar a otro sentido


Que el de tu sol abierto con el alma.


Así podremos esperar con calma


Que se realice el sueño compartido


Que la lucha de todo tu partido


Levante vuelo a la altura de tus alas.

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