01/07/2010 | 1135
RÍO NEGRO

El Partido Obrero defendió su personería

El pasado febrero, la Justicia Electoral de Río Negro –en el marco de la aplicación de la proscriptiva reforma electoral K– intimó a diez partidos a “acreditar en 90 días, las 1.688 afiliaciones mínimas necesarias para mantener la personería política”. Vencido el plazo, sólo dos partidos lograron sortear el requisito; uno de ellos, nuestro Partido Obrero.

El PO rionegrino encaró la campaña de afiliaciones con el rigor militante que la ocasión exigía. Ante el intento proscriptivo del gobierno, se volcó de lleno a pelear la adhesión solidaria de los trabajadores y la juventud.

Los castigados barrios del Alto barilochense, las barriadas de empleados estatales y las tomas de Viedma, los barrios de obreros rurales en General Roca, Cinco Saltos y Villa Regina, entre otros, fueron testigos del trajinar de las brigadas de afiliadores del PO.

La respuesta popular fue inmediata y positiva.

“¿Cómo no me voy a afiliar al partido de los piqueteros?”, nos decía una joven ocupante de tierras en Bariloche.

Un párrafo especial merece el alto grado de adhesión entre la juventud universitaria al partido “de la Fuba”. Adhesión que se expresó no sólo en la importante cantidad de afiliaciones obtenidas, sino también en la buena performance de la UJS en las elecciones para consejeros directivos y superiores en Roca, Bariloche y Viedma.

La campaña, además de las 1.793 afiliaciones acreditadas, permitió al PO abrir nuevos frentes de intervención y relaciones en la juventud de Bariloche y Viedma, y entre los obreros rurales de Alta Barda (en General Roca) y de Chimpay; y consolidar relaciones docentes (El Bolsón, Comallo, Cipolletti) y estatales (Villa Regina, Roca), abriéndose además un extenso padrón barrial y juvenil en toda la provincia.

La esforzada campaña nos dejó un Partido fortalecido de cara a los nuevos desafíos.

En esta nota