07/12/2011 | 1206

Un debate sobre la crisis mundial

La mesa redonda «Bancarrota capitalista; de la crisis económica a la crisis política» fue una de las actividades más destacadas del Pic-nic, tanto por su concurrencia como por los alcances del debate. Expusieron Cristian Castillo (PTS), José Castillo (IS) y Marcelo Ramal. Los tres panelistas coincidieron en destacar la agudización de la bancarrota capitalista, con epicentro en la crisis de la deuda soberana de la Unión Europea; en el desarrollo de un intenso movimiento huelguístico en China, en el agravamiento de la crisis política y social en los Estados Unidos y en el final del ciclo especulativo que animó a las economías «emergentes» en el último año y medio. A partir de allí, el debate giró en torno a tres cuestiones; la naturaleza de las crisis capitalistas y la tendencia al colapso, su relación con la restauración capitalista de los ex Estados obreros, y el método y tareas para una intervención revolucionaria en la crisis.

Cristian Castillo polemizó con el compañero de IS al señalar que tas derrotas sufridas por la dase obrera en los años ’90, en particular la restauración capitalista en los ex Estados Obreros, implicó que «el movimiento obrero entrara de atrás en la crisis», y destacó los límites de las direcciones políticas del movimiento de masas. También polemizó con la caracterización de la crisis presentada por Ramal, al señalar que «sobre la tendencia del capital a su disolución operan las contratendencias (como los ataques a la clase obrera)» e insistió en que la gran tarea de los revolucionarios es la reconstrucción de la IV Internacional. Por otra parte, reivindicó la lucha por los Estados Unidos Socialistas de Europa.

José Castillo, por su parte, también criticó la teoría «catastrofista» del PO, aunque destacando que su corriente no se ubica entre quienes caracterizan al régimen social capitalista como un proceso cíclico. Por último, remarcó que era prioritario trabajar por un reagrupamiento en América Latina frente al agotamiento de los regímenes del nacionalismo burgués.

Ramal tomó la polémica con los otros panelistas para señalar que Marx ya se había tomado el trabajo de desarrollar los alcances y los límites de las «contratendencias» del capital a su disolución, todas las cuales, en su desarrollo, terminan reforzando la declinación capitalista. Respecto del carácter de la restauración capitalista, el otro punto en discusión, Ramal señaló que la restauración debía ser comprendida junto a la crisis mundial en un proceso único, y así lo señaló el PO desde la «caída del Muro». Finalmente, planteó que «el camino para abordar la cuestión subjetiva la crisis de dirección- es caracterizar la situación planteada, sus perspectivas revolucionarias, establecer un programa y tareas y, sobre esta base, delimitar fuerzas y reagrupar. Este es el método que proponemos para abordar la crisis y, desde luego, también, para la reconstrucción de la cuarta internacional”.  En este cuadro, Ramal, hizo una propuesta de Conferencia europea, estrechamente vinculada a la consigna de la destrucción de la Unión Europea y de la ruptura con la UE por parte de todas las naciones de Europa sometidas al capital financiero, como premisa de los Estados Unidos Socialistas de Europa.

El debate de la crisis mundial en el pic-nic dejó sentadas las bases para profundizar un debate de alcance estratégico en el plano internacional.