La marcha del sábado 18

Prácticamente sin preparación, con escasa difusión, a las 18, se convocaron en la Plaza de la Dignidad unos 300 manifestantes, que con banderas negras y argentinas marcharon hacia la Avenida 3 de Abril y hacia el puente. Fue notoria la ausencia de los gremios, en particular los docentes, CTA, Sitraj (judiciales) y, por supuesto, el sindicato municipal y todos los de la CGT. Por supuesto, ningún político patronal de nota. A pesar de su aguda intervención en la lucha contra la Gendarmería, no fue importante la presencia de los barrios afectados por la represión (San Benito, Ferré, Trujillo), denotando la nula organización.


Con gritos de furia y dolor por parte de los manifestantes, la columna se fue engrosando a medida que se acercaba a la Avenida y al pie del puente. Surgen consignas contra el gobierno nacional, Mestre, la Gendarmería y políticos locales. «Chiappe asesino», «Storani asesino», «De la Rúa asesino», «yo sabía que a los chicos los mató la Gendarmería», «salta pequeña langosta Corach y Storani son la misma bosta», «y Mestre ya se va». Al llegar al puente, sumábamos unos 2.500.


Tras una intervención religiosa, se sucedieron varios oradores para denunciar la política de De la Rúa, a Storani y sus mentiras, los antecedentes de Mestre como verdugo de los trabajadores cordobeses, los de Chiappe como represor, mientras desde abajo se gritaba reiteradamente contra el Tato Romero Feris. Nadie planteaba un camino a seguir hasta que se convocó a un acto en la Plaza para el lunes a la mañana, para repudiar al interventor.


Pese a confusos llamados a ir a la plaza, la mayoría terminó dispersándose.

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