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27 de septiembre de 2012 | #1241

Confirmado: "Chacho" se fue para que De la Rúa se quede

EXCLUSIVO DE INTERNET

Las últimas declaraciones testimoniales en el juicio por las coimas en el Senado -con las que el gobierno de De la Rúa garantizó la aprobación de la reforma laboral flexibilizadora, inspirada por Techint y reclamada por el FMI- han terminado de revelar la acelerada descomposición moral y política del progresismo argentino.

Pase lo que pase en el juicio, de todos modos, De la Rúa ya fue absuelto bajo este gobierno por los crímenes del 19 y del 20 de diciembre de 2001, y los referentes del Frepaso (Alvarez, Garré, Abal Medina, Sabbatella, Ibarra) son hoy -o han sido- figuras políticas preeminentes del riñón kirchnerista.

Festival de sobornos

En su declaración, Rodolfo Terragno, ex jefe de Gabinete del gobierno de la Alianza, denunció un decreto secreto firmado por ministros radicales y frepasistas, en 2000, que asignó a la Side de Santibañes un presupuesto adicional de 50 millones de pesos, según lo requerido por este a De la Rúa en enero de ese año.

Como Terragno se oponía a que el decreto fuera secreto -aunque no sabemos si al aumento presupuestario para la Side-, lo enviaron de viaje a España y a Portugal, y reemplazaron su firma por la del entonces ministro del interior, Federico Storani -aquel que ordenó la represión en el puente de Corrientes que dejó varios piqueteros muertos, y que denunció en los medios el "cónclave piquetero", por referencia al acto de fundación del Polo Obrero Clasista, en 2000-.

Otro testimonio importante fue el de la ex senadora Silvia Sapag, quien ratificó que el senador Cantarero, uno de los imputados en la causa, le ofreció dinero para aprobar una ley de hidrocarburos que reclamaban los pulpos petroleros. Cantarero habría actuado como receptor de las coimas de las petroleras, para "aceitar" la aprobación del proyecto en el Senado.

"Mi renuncia lo liberaba a usted..."

Sin embargo, el momento de mayor voltaje político fue el careo entre el ex presidente De la Rúa, que asumió su propia defensa, y "Chacho" Alvarez. Cuando el ex presidente indagó al jefe del Frepaso, Alvarez declaró: "Mi renuncia lo liberaba a usted de cargar con el tema de los sobornos, tenía que sacarlo de la opinión pública" (Clarín, 14/9), "si me hubiera quedado en el gobierno se hubiera radicalizado el problema" (La Nación, 14/9).

O sea que Alvarez reconoce que el escándalo amenazaba con llevarse puesto al gobierno, y decidió dar un paso al costado para salvarlo -como caracterizó Prensa Obrera en aquel momento-. Más aun, para mayor respaldo decidió "dejar a mi fuerza política en un gobierno que fue un fracaso" (Clarín, ídem). El otro elemento que contribuyó a la renuncia de Alvarez fue la ratificación presidencial en el Gabinete de Flamarique, y de Santibáñez en la Side, con los que Alvarez había quedado enfrentado.

Progresismo y cristinismo

En momentos en que Brasil aparece conmovido por las revelaciones en el juicio por los sobornos en el Parlamento, que atraviesan a todos los partidos -"Mensalao"-, incluyendo al "progresista" PT, las revelaciones del flujo de dinero burgués en el parlamento argentino para la aprobación de leyes importantes para la clase capitalista demuestran la naturaleza clasista y corruptora de esta democracia y el carácter reaccionario del "progresismo".

El Frepaso, que hizo de la honestidad una de sus banderas, estuvo metido hasta los tuétanos en esto, y salvó a De la Rúa. Hoy se ha reciclado como parte del núcleo duro del cristinismo.

Nada es gratis: ni el Frepaso ni Techint aparecen imputados en la causa de sobornos en el Senado.

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