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4 de julio de 2013 | #1275

Los conocidos de siempre

El lanzamiento de los candidatos kirchneristas dejó ver el prontuario de los agraciados por el dedo presidencial. Eduardo Duhalde se encargó de sacar a la luz el currículum de Insaurralde, primer candidato de la lista bonaerense: "trabajó veinte años conmigo", señaló el responsable político de la masacre del Puente Pueyrredón. Las listas a la Legislatura bonaerense las encabezan personeros de los fascistas Ishii y Othacehé; Sabbatella retiró la lista de Nuevo Encuentro en Merlo, a pedido de CFK. Este es el identikit democrático de los K. En el acto de Argentinos Juniors, La Cámpora y Carta Abierta hicieron de comparsa a ese armado reaccionario, como se vio en el abrazo que Cristina Kirchner le propinó a Daniel Scioli. Según un columnista de La Nación, CFK le ofreció al gobernador la sucesión presidencial a cambio de la candidatura testimonial -o la de su esposa- en Buenos Aires. El silencio de La Cámpora y el Evita demuestra los límites definitivos del armado ‘militante’.

Transición económica

¿Qué representan los intendentes encaramados en la lista oficial? En la reunión anual de Idea, los capitostes empresarios pidieron "que devalúe un poco más; (que avance en) el ajuste de tarifas, una menor emisión y la búsqueda de cierto financiamiento externo (lo que) podría darle cierto aire al Poder Ejecutivo" (Clarín, 30/6). Es la línea que ya ha elegido el gobierno: aceleración de la devaluación; blanqueo de capitales y la emisión de los patacones en dólares (Cedin), que representan una maxidevaluación, y el continuo aumento en los combustibles y alimentos. Es el mismo recetario de los asesores económicos de Massa. La burguesía nacional reclama un cambio de frente ante el derrumbe financiero del ‘modelo’. Es lo que plantean también Terragno, Prat Gay y Tumini en el cambalache centroizquierdista, mientras Pino mira convenientemente para otro lado.

Crisis mundial, desplazamientos políticos

Pero la apuesta devaluatoria y por la apertura al capital extranjero choca con la realidad de la bancarrota capitalista mundial, donde se ve una fuga de capitales de los ‘mercados emergentes’ hacia las metrópolis. En la campaña electoral, irrumpe el tobogán económico de China. Por lo pronto, la crisis en China ha paralizado las inversiones mineras en la región: al tendal que dejó Vale en Mendoza, se sumará pronto el que deja Barrick Gold en Pascua Lama (San Juan).

Durante estos años, el kirchnerismo actuó como síndico de la gran quiebra de 2001/2002. Las elecciones de 2013 son el preámbulo de una nueva crisis. El derrumbe del modelo oficial tiene como contrapartida una creciente inquietud popular. Entre ellas: la carestía creciente, las confiscaciones impositivas o el derrumbe de la infraestructura urbana. El ‘modelo’ empieza a mirarse en el espejo de la rebelión brasileña.

Las elecciones de agosto y octubre no podrán soslayar ese cuadro. Nuestros ejes son claros: en primer lugar, la defensa de un salario mínimo que cubra el costo de la canasta familiar; el fin del trabajo tercerizado y precario mediante el control obrero en los lugares de trabajo; el 82% móvil para los jubilados y la dirección de la Anses por parte de trabajadores y jubilados electos; el fin del impuesto al salario y al consumo, así como a la vivienda única. En oposición al saqueo que ejecutan especuladores y banqueros, planteamos la nacionalización de la banca y el comercio exterior, bajo control obrero, a partir de la cual planteamos un plan de reindustrialización y reconstrucción de la infraestructura urbana y de transportes, discutido y gestionado por los trabajadores

La campaña del Frente de Izquierda ha comenzado auspiciosamente. En las elecciones municipales de Neuquén, obtuvimos casi un 6% de los votos, en una lista donde sus principales candidatos hacían su debut en una campaña electoral. Del mismo modo, algunas encuestas indican que estaríamos partiendo de lo alcanzado en 2011 en Capital y provincia de Buenos Aires. Más importante que ello es el eco recogido en las mesas de agitación y actividades públicas, en las que se reciben múltiples muestras de simpatía hacia nuestra lista y candidatos. Es necesario volcar esa tendencia en favor de una gran votación en agosto.

Pasemos juntos la interna de agosto, para entrar al Congreso en octubre. Ganemos la calle, las plazas, las fábricas y escuelas por el voto al Frente de Izquierda.

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