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28 de noviembre de 2013 | #1295

Lo que dejó Capitanich

La designación de Capitanich como jefe de Gabinete colocó su gestión en Chaco en el centro de un debate. Hasta la oposición patronal elogió su "capacidad de gestión". En realidad, Capitanich deja el Chaco sin haber resuelto ninguno de los problemas de fondo de la provincia.

El acceso al agua sigue siendo una utopía para cientos de miles de familias del interior. La enorme sequía de este año fue el resultado de toda una orientación: remate de tierras, sojización, tala de los bosques, mayor desertificación y falta de obras públicas para la población. La polarización social en el interior, donde se combinan las 4 por 4 de los sojeros con los pueblos indígenas y campesinos en estado de miseria, es fenomenal. El analfabetismo en Chaco es uno de los mayores del país. El censo 2010 marcaba en 100.000 la carencia de vivienda. Los planes -insuficientes- del gobierno provincial no compensan el crecimiento de asentamientos en Resistencia, estimulados por desalojos y despoblamiento rural en el interior. Las ocupaciones de tierras son un fenómeno diario. El trabajo en negro sigue siendo la norma en el Estado, donde hay porteros que trabajan por 800 pesos, empleados legislativos por 1.500 pesos y un "pase a planta" que encubre una degradación en las condiciones de los efectivos, que ganan 2.700 pesos de salario bruto. La "industrialización" es una fachada de talleres y call centers con trabajo precario, bancados con subsidios del Estado. Vilelas y Barranqueras siguen siendo terrenos de galpones fabriles abandonados y vendidos por chatarra. El mentado parque industrial de Tirol cuenta con cuatro fábricas efectivas.

El triunfo de Capitanich se apoyó, como el de Insfrán en Formosa y Zamora en Santiago del Estero, en un despliegue punteril de cientos de millones de pesos, para captar el voto de una población hundida en la pobreza.

Los K, a la derecha de Macri

Ahora, "el Coqui" dejó en el poder a su vice: Bacileff Ivanoff, quien es un derechista consumado, que arrancó su mandato reprimiendo, en sólo una semana, a los trabajadores legislativos, a las organizaciones que reclamaban contra el boletazo, a los vecinos del barrio Toba y a familias asentadas en terrenos de Barranqueras. La defensa de la "mano dura" contra los piquetes y los movimientos sociales es su único programa. Arrancó provocando al PO y sosteniendo que reprimiría las movilizaciones así vinieran "en 4 por 4 o en bicicleta" -la bicicleta es un emblema de nuestro candidato Aurelio Díaz. Ahora, ya se anuncia que el boleto de colectivo se iría a 4 pesos y que se congelaría el pase a planta de precarizados estatales. La represión viene de la mano de un ajuste contra el pueblo trabajador.

El kirchnerismo dejó a la cabeza del Ejecutivo al gobernador más derechista y represor de todo el país. Cabe remarcar, sin embargo, que Bacileff fue elegido vicegobernador, no una, sino dos veces junto a Capitanich.

Capitanich manejaba el poder político en la provincia por medio de un acentuado arbitraje personal, que, incluso así, sufría grietas en forma cotidiana. Ahora, con el vice, la crisis política en el armado oficial no tardará en manifestarse.

El Partido Obrero llama a movilizarse y organizarse en los barrios, los lugares de trabajo y en toda la provincia para enfrentar el ajuste y pelear por una agenda obrera: abajo el tarifazo, pase a planta para todos los compañeros, doble aguinaldo para los trabajadores, aguinaldo y plus de fin de año para todos los planes, asignaciones sociales y cooperativas.

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