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13 de febrero de 2014 | #1302

Indec: ¿del gobierno y el FMI, o de los trabajadores?

Cuando esta edición de Prensa Obrera esté en la calle el jueves 13, los trabajadores de ATE del Indec y un amplio arco de organizaciones políticas, sociales y sindicales habrán culminado la jornada de lucha contra los siete años que lleva la intervención del gobierno nacional sobre las estadísticas públicas.

El kirchnerismo jamás pudo ocultar el desmantelamiento de los equipos de trabajo producto de los desplazamientos, despidos y la quita de las condiciones laborales de sus trabajadores. Nunca logró convencer a nadie acerca del nuevo IPC. Llegó al colmo de acusar a los técnicos del Instituto de ser funcionales a los intereses de los tenedores de bonos de la deuda, al mismo tiempo que le pedía la escupidera al FMI para su "monitoreo".

El procesado Boudou, que en 2009 era ministro de Economía, sumó un nuevo fracaso al crear un Consejo Académico de Seguimiento, cuyo informe fue brutal para el gobierno porque aseguró que las estadísticas publicadas por la intervención eran mentirosas.

La salida de Guillermo Moreno, por indicación del capital financiero internacional y el conjunto del arco opositor al gobierno, no ha significado un retroceso del Ejecutivo en su política, sino que es un salto en calidad en la manipulación de las mediciones con el objetivo de que los trabajadores y el pueblo desconozcan los índices de pobreza y de inflación generalizada.

El acuerdo de las 23 provincias del país con el nuevo índice trucho avalado por el FMI delata una tentativa de "punto final", tanto de oficialistas como de opositores, sobre el problema del descreimiento del sistema estadístico nacional.

Pero ese "punto final" está cuestionado por el propio desenvolvimiento de la crisis económica y la perspectiva de un nuevo "rodrigazo", por la vía de la devaluación, la creciente inflación y los topes salariales. Es decir que está sujeto a la salida que le dé la burguesía a la crisis económica y política del gobierno kirchnerista.

Un sector de las directivas de ATE y de la CTA hace tiempo planteó la clausura de los abrazos mensuales al Indec, sin ningún tipo de perspectiva; es un planteo reaccionario. Para los trabajadores es clave recuperar las estadísticas públicas como herramienta para intervenir en la lucha política para que la crisis la paguen los capitalistas. Para eso hay que movilizarse y luchar para echar a la intervención y a las patotas, y reincorporar a todos los trabajadores desplazados y despedidos, como Marcela Almeida y Facundo Lahitte.

Eduardo V.

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