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2 de abril de 2014 | #1308

Asambleas, plan de lucha y controversias

EL CAMINO AL CONGRESO DE LA FUBA

Al cierre de esta edición, la Junta Representativa votará la realización del Congreso Ordinario de la Fuba para fines de abril. En una reunión previa, convocada por la presidencia de la Federación, casi la totalidad de las fuerzas combativas del movimiento estudiantil acordamos iniciar las deliberaciones el lunes 21 de abril y finalizar el sábado 26, con un plenario general y la votación de la nueva dirección.

Nuestra intervención en la reunión colocó al Congreso en el marco del ocaso de la experiencia kirchnerista, que acaba en un ajuste contra las masas y el pedido de socorro al FMI. La histórica huelga docente y el paro nacional convocado para el 10 de abril son instancias decisivas, que requieren de una intervención enérgica del movimiento estudiantil junto a la clase obrera. Para preparar y orientar esta participación, propusimos la convocatoria a asambleas en todas las facultades para esta semana. En ellas se votará un plan de lucha que incluirá el apoyo a la movilización de los docentes universitarios, quienes van al paro por el salario el 8 y 9 de abril. Junto a la AGD, montaremos una carpa y organizaremos clases públicas frente al Ministerio de Educación. El miércoles 9, cuando se reúna el Consejo Superior, impulsaremos una movilización por el salario docente, el presupuesto y la inmediata destitución de la Side -Darío Richarte- de la conducción de la universidad.

Está previsto que ese mismo día a la noche, se realicen vigilias y ocupaciones de facultades para "amanecer" el 10 de abril organizados y así darle un carácter activo y de lucha al paro dominguero de la burocracia sindical. Por último, fijamos para el miércoles 16 la realización de un gran acto en Derecho, que denunciará a Richarte en su facultad de origen.

Los primeros debates sobre la lista

La convocatoria al Congreso ya despertó las primeras controversias. Nuestro planteo de formar una lista que derrote a Franja Morada (la que es, más que nunca, el Rectorado) y al gobierno, y que se ordene respetando la representación de cada fuerza, fue rechazado con argumentos de diverso tipo. La Mella, aferrada a la co-presidencia, pretende mantener ese lugar a pesar de no estar en la dirección de ninguno de los trece centros de estudiantes de la UBA. La idea sería, lisa y llanamente, desconocer el mandato de las últimas elecciones. Para este propósito, ofrecieron una suerte de "paz social" en las facultades de Sociales, Filo, Psicología y Exactas, donde -dicen- no harán "oposicionismo bobo" a las nuevas conducciones de izquierda. El planteo tipifica a una fuerza en descomposición, dispuesta a renunciar a su propia política y a acomodar sus argumentos con tal de conservarse como aparato.

Por el lado de las fuerzas del Frente de Izquierda, tanto Izquierda Socialista como el PTS rechazaron la pelea común que les propusimos por la dirección del frente de conducción de la Fuba. La posición de IS es un calco de la de La Mella: "Preferimos que siga el esquema de co-presidencia, así nosotros podemos ser la vice". El afán de sobrerrepresentación y el desprecio por las tareas políticas planteadas no merecen mayores reflexiones. Por su parte, el PTS ya adelantó que volverá a reclamar la ruptura con La Mella, sin perjuicio de que esto signifique entregarle la Fuba al Rectorado. Argumentan que, a diferencia de lo que ocurriría en el movimiento obrero (donde estaría habilitado un seguidismo sin límites), en el movimiento estudiantil prima la "política nacional". La politización trucha del PTS consiste en ocultar con "temas nacionales" la renuncia a combatir al régimen universitario procapitalista que esa misma política nacional engendra. En aras de este falso principismo, proponen formar un "frente trotskista". La diferenciación sectaria con la Mella, al margen de las tareas del movimiento estudiantil, es lo que necesitan los radicales para hacerse de la Fuba.

El desafío de la UJS es hacer de este camino al Congreso un amplio terreno de lucha, organización y clarificación política.

Julián Asiner

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