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24 de septiembre de 2014 | #1333

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Trabajo rural: contratación precaria y súper explotación

En su planta de semillas de Rojas, además de contar con más del 80 por ciento de personal transitorio, Monsanto ha despedido obreros con régimen permanente, para incrementar sus ganancias contratando precarizados en los momentos de mayor demanda. El ejemplo de Monsanto, en realidad, es la norma.

La situación se agrava aún más en los meses de verano, cuando las empresas contratan mano de obra en condiciones infrahumanas -sin agua potable, sin baños, con viviendas muy precarias, amenazados con ser corridos a tiros si escapan a sus labores y con el cobro a precios exorbitantes de la totalidad de sus consumos-, provenientes de provincias como Santiago del Estero, Chaco o Formosa, para realizar tareas de manejo de sembradíos para la obtención de semillas.

Desde la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) se ha batido el parche sobre el registro de 600.000 trabajadores rurales, pero la situación para éstos no ha cambiado, a través de diferentes mecanismos.

Por ejemplo: se convalida el "alta temprana", mediante una notificación a la Afip en formulario electrónico antes de que una persona comience a trabajar, para cubrirse las espaldas. Es decir que ante alguna inspección figura como inscripto. Si ésta nos e produce, jamás se le efectúan aportes patronales. Tanto el Ministerio de Trabajo de la Nación como los de las provincias aducen permanentemente que no tienen plantel de inspectores.

Otro tema es la reducción del 50 por ciento en las contribuciones patronales por dos años, que puede ser renovada por otro período igual, contra el compromiso de inscribirlo.

Balance del nuevo régimen laboral K

En 2.012 entró en vigencia el "nuevo" Estatuto del Peón Rural K, en reemplazo parcial del decreto-ley negrero de la dictadura militar (Nº 22.248). Un hecho fundamental de nueva legislación es que no deroga la "ley de la dictadura, dejando en pie el control de la CNTA (Estado, sindicatos y patronal) sobre los salarios, las condiciones de trabajo y aun el derecho de huelga.

La ley evita incorporar a los obreros rurales a la Ley de Contrato de Trabajo que rige a todos los trabajadores del país. No consagra las paritarias para el sector y vehiculiza los "incrementos" en la remuneración "por rendimiento de trabajo".

Tampoco toca las agencias de empleo, uno de los grandes canales de contratación en negro a todo nivel y no sólo en el campo, ni a los contratistas de siembra, de cosecha, de pulverización; es decir que ampara la tercerización agraria. Da vía libre para la conformación de "cooperativas de trabajo" para eludir el pago de las cargas sociales patronales.

En esta nueva Ley se aprobó el Renatea, que es lo mismo que el Renatre de la legislación anterior pero manejado por el Ministerio de Trabajo; es decir que el kirchnerismo se ha hecho de una nueva caja, desplazando a las entidades patronales del agro y a la Uatre, que por ello se opuso a la nueva legislación.

Los únicos puntos favorables han sido la baja de la edad jubilatoria y otros ítems de dudoso cumplimiento, como la formal declaración de un derecho a una vivienda, la jornada laboral de 8 horas diarias y 44 semanales y el descanso semanal.

Planteamos: Anulación de la Ley del régimen de la dictadura. Salario igual al costo de la canasta familiar. Garantía horaria para trabajadores temporales con jornadas de 8 horas. Organización contra la mafia burocrática de la Uatre. Elección de delegados en las fincas, campos, establecimientos semilleros y de acopio. Paritarias libres, elección de paritarios por los propios trabajadores. Por la incorporación al sueldo del aporte al Renatea. Expropiación sin pago de las empresas que emplean trabajo esclavo.

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