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10 de febrero de 2005 | #886

El síndrome Cromañón

En la provincia de Buenos Aires la masacre ocurrida en este boliche ha espantado a la mayoría de los intendentes y funcionarios, que “como ratas por tirante” están ordenando “inspeccionar” la situación de distintos establecimientos a su cargo. No es precisamente la cuestión de cuidar a los ciudadanos lo que los mueve; lo que menos podrían soportar –más en un año electoral– es que les estalle algo similar a lo ocurrido en la ciudad de Buenos Aires.
 
¿Este temor llevará quizás a resolver multas, controles permanentes o cierres definitivos en algún lugar? ¡De ninguna manera! Ya que esto sí atentaría contra la libertad y la seguridad de los empresarios –los únicos beneficiarios– dentro de la economía capitalista. Por eso, por ejemplo, la resolución en algunos municipios como Escobar o Campana sólo pasa por organizar o reordenar las direcciones de Medio Ambiente; en su mayoría paradas o cuasi desmanteladas. Esto implicará alguna inversión extra en personal e infraestructura para mostrar que ocupan un lugar destacado en la gestión del Municipio, pero no tendrá desde el punto de vista concreto ningún resultado distinto. Así como se plantean son, por un lado, simplemente apéndices del área de Salud para “tapar” la problemática ambiental como hasta ahora (en Escobar los basurales y la contaminación de las napas de agua, que provoca múltiples enfermedades en las barriadas humildes, siguen sin solución), y por otro presentan una cobertura si se quiere legal, ya que ante cualquier crisis habrá algún empleado-fusible que “salte” sin poner en riesgo al gobierno municipal y sus funcionarios “de carrera”.
 
Ninguna tragedia puede evitarse armando comisiones o secretarías, sino actuando y previniendo, a saber: poner bajo control obrero las condiciones de salubridad y seguridad de los lugares de trabajo y esparcimiento.
 
El afán de lucro a costa de la vida es el modelo que hoy nos gobierna. Por eso queda cada vez más claro que la única alternativa es: Socialismo o Cromañón.

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