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28 de mayo de 2015 | #1365

Balance de las elecciones en el Chaco

Aurelio Díaz, candidato a diputado. El Partido Obrero defendió su lugar de tercera fuerza.
 
 
Los comicios en el Chaco estuvieron marcados por una elección plebiscitaria del gobierno provincial. Capitanich logró capear la crisis política provincial abierta durante su jefatura de Gabinete, a costa de una unificación del PJ en la cual debió ceder la candidatura a gobernador a Peppo -dejando de lado a su delfín Aguilar. Pudo contener las movilizaciones de movimientos sociales, estatales y docentes con la complicidad de la burocracia sindical para imponer una pauta salarial de ajuste. Jugó a fondo el recurso del régimen fraudulento de las colectoras municipales y un enorme aparato punteril organizado desde el Estado. Peppo perdió la interna en su propio municipio, donde la candidata fue su esposa Simonofsky, a manos de una línea interna del PJ.
 
El triunfo del PJ forma parte, además, de una recuperación del kirchnerismo, que en 2013 parecía marchar a una bancarrota financiera que finalmente se ha dilatado. El frente único opositor, de los radicales apoyados por Macri y Massa, fue derrotado en su intento de recuperar el gobierno provincial.
 
En este cuadro, el Partido Obrero defendió su lugar de tercera fuerza, aunque con un retroceso respecto a las Paso y las generales de 2013. Obtuvimos 2% a gobernador y 2,3% a diputado provincial (en las Paso de 2013 logramos 2,5%). Sufrimos una intensa presión del aparato de punteros del PJ y la UCR, del gobierno provincial y los municipios. En Resistencia obtuvimos el 6% de los votos a diputado provincial y 5% a gobernador. Con relación a las últimas elecciones a gobernador (en 2011), duplicamos la cantidad de votos. Superamos el piso de las internas en el orden provincial, en todos los municipios del Gran Resistencia y en Sáenz Peña.
 
Proyecto Sur y el MIJD no superaron el 0,75% de los votos necesarios para pasar el piso de las Paso. Entre el PJ y la UCR sumaron el 97% de los votos a gobernador.
 
La campaña electoral intensa que desarrollamos, el reagrupamiento de nuevos fiscales (más de 250) y el trabajo en nuevas localidades abren la posibilidad de un desarrollo del partido más intenso en la provincia. El desarrollo de una fuerte organización política distrito por distrito es la única vía para superar los resultados marginales en el interior.
 
En el parque industrial de Tirol llevamos adelante una fuerte campaña recogiendo los reclamos del movimiento obrero local. Obtuvimos el 1,6%. Sufrimos el despido de Miguel Gauna de Unitán, nuestro candidato a intendente. Un sector del activismo obrero históricamente vinculado con el PO decidió participar en la interna del PJ, donde listas opositoras canalizaron parte del descontento obrero y popular. Las elecciones generales abrirán un nuevo cuadro, en el marco de fuerte ataque patronal en todas las fábricas.
 
En la provincia se abre un nuevo escenario de lucha política hasta las elecciones generales de septiembre, que estarán condicionadas por la marcha de la crisis política nacional y las primarias de agosto. En este marco, redoblaremos los esfuerzos por el ingreso a la Legislatura, con Aurelio Díaz, y a los concejos deliberantes.

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