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19 de noviembre de 2015 | #1390

Pueblada en Rincón de los Sauces: La crisis de la “chevronización”

Rincón de los Sauces, corazón petrolero de la provincia, está paralizada y los yacimientos sin producción, a partir de la reacción popular por un caso de abuso sexual a una menor.

Rincón de los Sauces, corazón petrolero de la provincia, está paralizada y los yacimientos sin producción, a partir de la reacción popular por un caso de abuso sexual a una menor de 11 años. El detonante fue la liberación inmediata del violador y el posterior fallecimiento del padre de la víctima (un delegado petrolero) a raíz de un paro cardíaco, producto de su enorme angustia.

El jueves 12, una movilización autoconvocada a través de las redes sociales (antes del fallecimiento del padre) convocó a más de 300 personas que marcharon hasta la comisaría. Allí se denunció la complicidad de esta institución con toda la podredumbre y el “nido de delincuentes”.

Esto obligó al intendente Rucci (del MPN y del riñón del sindicato petrolero) a buscar ponerse al frente del reclamo general, declarando que “están pasando cosas tremendas, la ciudad se ha transformado en un nido de delincuentes. Si no hay justicia, no hay petróleo para nadie”. Sin embargo, Rucci es co-responsable del auge del juego, la prostitución y los negocios de trata en la ciudad. El planteo de Rucci de “más policía”, va en la dirección opuesta a lo que reclamó la marcha.

En la agitación del Partido Obrero, durante la seguidilla de campañas electorales en la provincia, señalamos que asistíamos a la crisis de la “chevronización”. Es decir que la “lluvia de inversiones” y la prosperidad prometidas por el pacto entre YPF y Chevron estaban completamente cuestionadas por la caída del precio del petróleo y el “atraso cambiario” del país. Y que, por ende, la “chevronización” sólo había mostrado su lado más tenebroso: el aumento de prostíbulos y casinos, la trata de personas, el narcotráfico, casos de femicidio y el aumento de consumo de cocaína en los yacimientos para poder soportar las extenuantes jornadas laborales de 12 a 14 o más horas diarias. Este reciente caso de abuso sexual a una menor se inscribe como parte de ese proceso de descomposición social de orden más general.

La rebelión desatada plantea la necesidad de un programa de intervención. El Partido Obrero impulsa la convocatoria inmediata a una gran asamblea popular, que defienda mantener paralizados los yacimientos hasta que sea detenido y encarcelado el violador, la destitución de la jueza responsable de liberarlo, la investigación y el desmantelamiento de la policía local, el cierre de todos los casinos legales y clandestinos, así como los numerosos cabaret y otros tugurios que promueven la trata y prostitución, y su remplazo por centros de desarrollo cultural y deportivos, destinados al esparcimiento de los trabajadores, las familias y la juventud.

Pero esto no lo puede asumir un gobierno provincial y municipal que es parte del negocio, sino una comisión electa en la asamblea popular con plenos poderes.

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