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12 de agosto de 2016

Fumigación en zonas pobladas: un proyecto a la medida de Monsanto

En julio pasado, el senado bonaerense aprobó, sin debate, una Ley de Agroquímicos, que pronto deberá tratar Diputados, que hace unos meses había sido planteada como "prioritaria" por Leandro Sarquís, ministro de Agroindustria y ex-CEO de Monsanto.
 
Con la excusa de cubrir el vacío legal en términos de regulación de los agroquímicos, se le ha dado media sanción a un proyecto que significaría un retroceso en relación a los fallos que han hecho jurisprudencia sobre el tema.
 
El proyecto aprobado en el Senado permite que sustancias de probada toxicidad en el mediano plazo, como el glifosato, sean utilizadas en fumigaciones hasta a 10 metros de las viviendas. Casi adentro de las casas. La fiscalización de la ley, por otra parte, queda en manos de los municipios, que dependen económicamente de los agronegocios.
 
El glisofato provoca graves consecuencias en las comunidades fumigadas (malformaciones genéticas, cáncer, enfermedades respiratorias). Es clave que se establezca efectivamente una zona de exclusión entre el lote a pulverizar y la zona urbana, así como en establecimientos educativos rurales y cursos de agua. Dicha distancia no debe ser inferior a 3000 metros, tanto para aplicaciones aéreas o terrestres, para impedir que el viento haga llegar la fumigación a las zonas habitadas. En lo referido a depósitos y al transporte por vehículos de carga o con equipos de pulverización terrestre, debe prohibirse terminantemente su radicación o circulación en zonas urbanas. En cuanto al tratamiento de los envases vacios de agroquímicos, que debe obligarse a efectuarle un triple lavado y posterior perforación de su fondo para evitar su reutilización.
 
El proyecto aprobado en senadores no toca ninguna de estas cuestiones fundamentales para el cuidado de la salud.
 
 
Como en Córdoba, que el pueblo se ponga de pie
 
No es la primer ley al servicio de las mega-ganancias a costa de la salud de la población que es presentado como una "legislación ambiental". Lo mismo pasó con la Ley de Bosques del sciolismo, votado el año pasado en el senado, que habilita especialmente obras que quiere hacer Techint a costas de los humedales de Quilmes y Avellaneda y que tendrán como impacto el agravamiento de las inundaciones. Ese proyecto está demorado en Diputados por las denuncias de organizaciones ambientales y de inundados y por la aprobación de un proyecto de nuestra banca que planteó que no avance el tratamiento hasta que se realice una audiencia institucional convocada por la cámara para clarificar sus consecuencias.
 
El Partido Obrero participa del Encuentro de Pueblos Fumigados el 13 y 14 de agosto en Trenque Lauquen y promueve una audiencia en la legislatura para denunciar el proyecto que tomará estado parlamentario esta semana en la Cámara de Diputados.
 
Promovemos que todo el movimiento obrero, juvenil y popular tome en sus manos estos reclamos. En Córdoba, a pesar de la represión, la persecución y la complicidad de todos los bloques políticos patronales, la lucha popular logró hacer retroceder la instalación de la planta de Monsanto en la localidad de Malvinas Argentinas.
 
Ahora, nos toca a los bonaerenses avanzar por ese mismo camino de lucha para defender la vida en nuestra provincia.

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