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20 de septiembre de 2016

Los K, la burocracia sindical y Patria Grande juntos contra la unidad docente estudiantil

Sobre las movilizaciones del 16 de septiembre
fotografia: Zaira
 
Como parte de sus resoluciones, los congresos de la Conadu Histórica votaron en mayo que este 16 de septiembre -a 40 años de la Noche de los Lápices- debía ser una jornada de movilización nacional educativa. Esto era una conclusión lógica del plan de lucha del primer semestre, que incluyó 22 días de huelga y la unidad docente estudiantil en defensa de la educación pública, así como también movilizaciones en todo el país y más de 50 mil personas en las calles el 12 de mayo. 
 
Los K tomaron temprana lectura de esto y desde el primer momento jugaron todo su peso para evitar que se reedite esa movilización nacional y que la izquierda imponga una movilización nacional a la Plaza de Mayo.
 
Apelaron a todo tipo de maniobras, como por ejemplo argüir que los secundarios iban a hacer un acto y marcha en La Plata, que los colegios del Conurbano marcharían allí y que en el interior habría marchas en cada ciudad. Detrás de estas excusas estuvo el propósito de poner “las marchas” detrás de la política del “Volveremos” y no de la obtención del boleto educativo gratuito universal para todos los niveles y para estudiantes, docentes y no docentes. Los directores de orquesta de este operativo fueron los burócratas de la UTE-Ctera y el segundo violín Patria Grande, que en medio de este proceso entregó la FULP (Federación Universitaria de La Plata) y se alió al camporismo (donde este se lo permitió) en las elecciones de centros de estudiantes de la UBA. 
 
Los K, sus pibes, su burocracia sindical y Patria Grande desfiguraron la lucha de los compañeros de la Noche de los Lápices reduciéndola a la lucha por el boleto estudiantil (cosa que hace 40 años solo hacía el stalinismo). Lo hicieron (y lo harán) para intentar evitar la unidad obrero-estudiantil. La prueba más evidente es -una vez más- el propio 12 de mayo, que fue convocado por la Conadu Histórica dirigida por la izquierda y por los centros y federaciones combativas contra las burocracias sindicales, especialmente las K. 
 
Para el 16 de septiembre, ni la Ctera ni el resto de los sindicatos controlados por la burocracia llamaron al paro y la movilización: sólo lo hicieron Ademys y la Conadu H. Motivos sobraban: a la reivindicación del boleto educativo se sumaban la necesidad de luchar contra los presupuestos ajustadores presentados por Macri y todos los gobernadores, quienes a su vez se niegan a reabrir las paritarias docentes y mantienen entre todos el impuesto a las ganancias sobre los salarios. Además, el 16 era el día en que Aranguren defendía el tarifazo en la audiencia pública. La burocracia se negó una vez más al paro y movilización nacional en un día donde se podría haber desplegado una pueblada de norte a sur en defensa de la educación y contra los tarifazo. Su alianza de fondo con la coalición ajustadora marca su agenda.
 
Marchamos sin subordinarnos a la política de los K
 
La Conadu H se negó a firmar el documento acordado entre los K y Patria Grande. Fundamentó su posición por escrito, afirmando: “no poder hablar del ítem aula (presentismo en la Mendoza de Cambiemos), o de la persecución a los compañeros de Tierra del Fuego, o de la derogación de la Ley de Educación Superior, nos coloca como representantes gremiales en un lugar distinto al que nos asignaron las y los docentes que nos votaron, más cuando al Sec. Adjunto de nuestro gremio en Santa Cruz (Adiunpa), que da clases también en la provincia, le acaban de rebajar la mitad de su carga horaria por plegarse a una medida de fuerza para que Alicia Kirchner les pague el sueldo que adeuda a toda la docencia.”
 
Y agrega el escrito: “nuestras posturas no son sectarias, son el producto de largos debates entre docentes de distintas identidades (peronistas, kirchneristas, radicales, maoístas, trotskistas, socialistas) que MILITAMOS LA UNIDAD sobre la base de no renunciar a principios básicos. La autonomía es uno de los principales. Para eso sí tenemos mandato de nuestras asambleas y congresos. Nuestras consignas han sido votadas por unanimidad, por ello es que tenemos nuestros límites. Con todo respeto, entonces, vamos a acompañar la convocatoria y marcha, pero no el documento. Y dado que el mismo se leerá en el palco, tampoco acompañaremos el palco.” Para terminar convocando a “seguir  trabajando igualmente en la búsqueda de los puntos de unidad para enfrentar las políticas contrarias a la educación pública, laica, gratuita. Sean esas políticas de los gobiernos pasados, presente o futuros”.
 
En base a esta delimitación política y la realización de un paro de 24hs por todo el pliego de reivindicaciones es que la Conadu H y la AGD-UBA participaron de la marcha del 16 de septiembre propiciando la unidad docente estudiantil para derrotar el ajuste.
 

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