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12 de octubre de 2016

CGT: un montón de nada

El triunvirato salió de la reunión con el gobierno con las manos vacías.
Por Tomás Eps @tomaseps

La reunión de la CGT con el gobierno arrojó los resultados ya anunciados. A cambio de un bono de indigencia  para jubilados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo ($1.000 por única vez) y de la exención de Ganancias para el medio aguinaldo en salarios menores a $55.000, la burocracia sindical volvió a patear uno de los paros más dilatados de la historia.

En lo que respecta al bono para estatales, la cúpula de la central se fue con las manos vacías; a la salida de la reunión, sin embargo, Héctor Daer afirmó que “el sector público ya está avanzando”, preanuncio de que no moverá un dedo.

Para los trabajadores del sector privado, la posibilidad de un bono y su monto quedan sujetos al encuentro tripartito entre empresarios, gobierno y sindicalistas. Se discutirá en conjunto con una serie de medidas pro-patronales, como la “ley de primer empleo” –trabajo basura– y mayor impunidad de las patronales en los juicios por accidentes de trabajo (ART).

La burocracia actúa como socia del ajuste, que ha profundizado la miseria social por la vía de la confiscación salarial –15% de retroceso en un año– y los despidos y suspensiones. Un papel clave juega la Iglesia, que instó en los días anteriores a los sindicalistas a abstenerse de cualquier medida.

Es tiempo de que la clase obrera salga a la cancha, desarrollando un paro activo por la reapertura de paritarias, el fin de despidos y suspensiones, la abolición del impuesto al salario y un aumento de emergencia para los jubilados.

 

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