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6 de diciembre de 2016

[ENTREVISTA] Habla la mamá de una de las víctimas: “No queremos que el Instituto Próvolo siga perteneciendo a la Iglesia”

La mamá de una de las alumnas denuncia que los funcionarios mendocinos les dijeron que los abusos “no eran asunto de ellos”.
 
Emilse reclama que el Estado se haga cargo del instituto e incluya a todos los chicos que estudiaban allí, ya que en la provincia las escuelas especializadas en esta temática son pocas y privadas. También denuncia que las madres de las víctimas han recibido amenazas anónimas y la desatención del gobierno y la Iglesia hacia las familias. 
 
Tu hija asiste al Instituto Próvolo, ¿expresó algún tipo de síntoma respecto de lo que allí pasaba?
 
Mi nena tiene 5 años, entró porque tiene hipoacusia y trastorno general del desarrollo. 
 
A mediados de año, antes de las vacaciones de invierno, apareció en casa con moretones en los brazos, marcas de dedos cerca de los hombros y después en las muñecas. Esto se lo plantee a la maestra, que armó una reunión con la directora. Ellas me decían que los moretones los traía de la casa y yo les decía que no, que ella llegaba así de la escuela. Esa instancia quedó en la nada, yo firmé el acta en disconformidad y no pasó nada más.
 
Más adelante mi hija se empezó a poner agresiva. Rechazaba a todo niño que se quisiera juntar con ella, inclusive a sus hermanos, cuando se le arrimaban ella los atacaba, los alejaba de manera agresiva. Más adelante no quería ni que su papá la tuviera en brazos; por ejemplo, cuando se quedaba dormida, como yo tenía a la más chiquita el papá la tenía a ella, y se despertaba llorando y gritando, solamente quería estar conmigo.
 
Ella llegaba muy bien al instituto conmigo de la mano, pero cuando se acercaba a la puerta de la sala veía para adentro y se desesperaba, se tiraba al piso, pataleaba, gritaba, no quería entrar. Los padres no podíamos acceder a ese espacio, sólo podíamos pasar hasta una sala de espera y ahí dejábamos a los chicos, no podíamos pasar a las salas. Pasando la Dirección, había una puerta doble hoja donde estaba el salón, las aulas y el albergue, nosotros no podíamos pasar hasta ese lugar, allí los teníamos que despedir a los chicos. 
 
Luego de que ella empezó a tener los moretones, en una oportunidad estaba afuera y sentí que mi hija estaba llorando, por lo que o me metí por el pasillo, llegué hasta el comedor y justo alcancé a ver que una maestra –que no era su maestra– la agarraba de los brazos, la levantaba, la zamarreaba y le gritaba que se quedara quieta, vi cómo la arrastró por el piso hasta una silla donde la sentó. Yo esto lo filmé para tenerlo por las dudas, pero luego me robaron el celular. Después de esto vi muy pocas veces a la maestra y luego no fue más, no sé qué paso.
 
¿Tenían información sobre los antecedentes de los curas del Instituto? ¿Pudieron observar algún comportamiento extraño?
 
Nadie de la escuela, ni de la Iglesia ni nadie, nos advirtió sobre esto. Circulaban comentarios de mamás que llevaban más tiempo en la escuela, de que Jorge (NdR: Jorge Bordón, el empleado administrativo que se vestía de monaguillo en las misas) tenía denuncias por haber violado a niños en el albergue, que por eso lo habían mandado a Mar del Plata unos años. Cuando lo volvieron a mandar a Mendoza ya no quedó como encargado del albergue, sino como encargado administrativo, pero igual estaba en la escuela y vivía ahí.
 
Nos parecía raro que el más viejo, el padre Nicolás (NdR: se refiere a Nicola Corradi, de 86 años, que fue trasladado de Verona, Italia, a la Argentina, por haber abusado sexualmente de niños en la sede del Instituto Próvolo de esa ciudad) tuviera su habitación, su oficina, todo, frente a la Dirección, dentro de la escuela, él vivía ahí. A veces los nenes chiquitos entraban más temprano, porque el transporte los dejaba antes del horario de ingreso, y a nosotros nos parecía mal que él tuviera su pieza donde los niños esperaban para entrar, porque no había ningún directivo ni maestro con los niños para cuidarlos mientras esperaban.
 
¿Qué opinión tenés respecto de cómo actuó la Iglesia, el gobierno, la Dirección General de Escuelas?
 
De la Iglesia nos parece muy mal que no nos hayan respaldo en absolutamente nada; ni siquiera en el tratamiento psicológico para los niños, tanto como para los que fueron violados, abusados, como para los que fueron maltratos.
 
Nos parece una falta de respeto porque ni siquiera hicieron una llamada, un mensaje pidiendo disculpas. La directora de la institución sí tuvo tiempo de avisarle a los transportes escolares que los niños que no iban a tener clases, para que no los llevaran a la escuela. No sé por qué, porque el transporte no lo paga la escuela, lo paga la mutual. La misma molestia se podría haber tomado para llamar a los padres y pedirles disculpas, o para decirnos que podemos ir a buscar la documentación para cambiarlos de escuela. Tenemos que esperar hasta el próximo lunes para ir a buscar la libreta. 
 
Emma Cunietti (NdR: Sub Directora General de Escuelas) nos dijo que las violaciones que sucedieron no es un problema de ellos porque sucedieron en el albergue, y eso no es así. Además hay niños víctimas que no se quedaban ahí. 
 
¿En qué situación quedó el Instituto Próvolo? ¿A qué escuela pensás que va ir tu hija ahora? 
 
La DGE sólo puso personal en el instituto para que lo nenes puedan seguir con clases, pero yo a mi hija no la mandé más porque considero que no es una solución. Yo hubiese querido que cambiaran el personal directivo y no sé si a todos los maestros, pero hay padres que están disconformes porque hay que niños que declararon que los sacaban en horas de clases mientras estaban las maestras en clases. ¿Por qué los sacaban los curas? Las maestras jamás nos comentaron esto a los padres.
 
La escuela que me dan para mi nena es para chicos con discapacidad mental, cuando ella sólo tiene hipoacusia. Ella necesita un tratamiento específico, en todo el año pasado no le hicieron el estudio para indicar el grado de hipoacusia y determinarlo. 
 
¿Las asistentes sociales qué papel desempeñaron?
 
Había una sola asistente social que entró a mitad de año, después de las vacaciones de invierno, y no creo que haya estado enterada de nada porque no conocía la escuela. A mi ella me llamó una sola vez para pedirme los datos de mi hija, qué problemas tenía, donde vivía, cómo era mi casa y nos ayudaba a las mamás que teníamos más hijos a conseguir escuelas cercanas para los hermanitos, porque muchas veníamos desde muy lejos, incluso del Valle de Uco (NdR: fuera del Gran Mendoza) y se nos complicaba dejar a nuestros otros hijos en otra escuela, yo por ejemplo que vivo en (el departamento) San Martín no llegaba.
 
¿Hay otras opciones de establecimientos para niños hipoacúsicos?
 
Acá en Mendoza esta la escuela Pavón estatal y el instituto EINNO, privado. No conozco que haya otros. 
 
A mí me derivaron a lugares para niños con discapacidad mental, pero no la aceptan por los problemas conductuales que tuvo en el pasado, porque son fundaciones privadas. Ahora no sabemos si los problemas conductuales son por discapacidad mental, como nos decía la maestra y la directora, o por las cosas que pasaban ahí adentro.
 
¿Qué pensás ahora del reclamo que hacemos muchas organizaciones de mujeres sobre la educación laica y la separación de la Iglesia del Estado?
 
Yo pienso que sí, que está bien. Nosotros ahora no queremos que el Instituto Próvolo siga perteneciendo a la Iglesia, queremos que sea del gobierno, que sea estatal para que todos puedan tener la posibilidad. Hay mamás que no tienen mutual porque trabajan en negro y tienen que esperar años para que les salga la pensión ¿qué hacen en ese tiempo? ¿Cómo pagan un lugar para sus chicos? Se quedan sin nada. Son muy pocas las escuelas que existen para chicos hipoacúsicos, y en este instituto tiene nivel inicial, primario y secundario, y talleres para que los chicos encuentren salidas laborales.
 
¿Algo más que nos quieras comentar?
 
Sí. Que queremos que el gobierno de respaldo psicológico a todos los niños y padres, porque que pasó nos afectó a todos. Entramos en un estado de desconfianza con toda la institución. 
 
Las mamás pedimos poder ingresar a las escuelas, porque en el Instituto Próvolo no podíamos entrar al aula de los chicos. También estamos en desacuerdo con los albergues transitorios y cómo destinaba el gobierno los subsidios. En lugar de subsidiar tanto a las mutuales –que en concepto de transporte reciben 20 mil pesos, 9 mil pesos por un psicólogo, 10 mil pesos por un fonoaudiólogo–; con esa plata podrían garantizar que las mamás accedan a una casa cerca del instituto para que puedan ser ellas mismas quienes llevan y traen a sus hijos y estar cerca de ellos, en lugar de dejarlos en un albergue toda la semana, en manos de cualquiera, porque la mayoría vive lejos y no tienen la posibilidad de viajar todos los días. 
 
 Hemos recibido llamadas amenazantes, a mi por ejemplo me llaman y no me hablan, después me dijeron mi nombre y cuando pregunté quién hablaba me respondieron ¿te importa quién habla? Las llamadas las estamos recibiendo las mamás que vamos a las marchas. Nosotras vamos a seguir organizándonos, todas juntas. 

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