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12 de diciembre de 2016

Ganancias: entre Macri y la “oposición”, el Partido Socialista a la rastra

La diputada nacional por el Partido Socialista, la santafesina Alicia Ciciliani, votó a favor del proyecto de modificación en Ganancias acordado entre el massismo y el FpV y posó con estos bloques para la foto. El ex gobernador socialista, Alberto Bonfatti, saludó la coherencia de los diputados. 
 
De la mano de sus legisladores, el PS se subió al barco de un proyecto que eleva el mínimo no imponible pero consolida el pago del impuesto por parte de una franja importante de trabajadores.
 
La decisión de los diputados socialistas abrió, sin embargo, una crisis en el partido y en el gobierno provincial. Instantáneamente, el gobernador Miguel Lifschitz armó un escándalo público y mediático y no dejó dudas de su oposición al proyecto, argumentando que Ganancias es un impuesto coparticipable y que por tanto afectaría las finanzas provinciales. 
 
Cuando se trata de gravar a los trabajadores, Lifschitz lo defiende como arma de recaudación. Sin embargo, tanto él como sus diputados saludaron medidas claves del gobierno macrista que beneficiaron a la clase capitalista y desfinancian las arcas estatales: el pago a los fondos buitres, el endeudamiento y la eliminación de retenciones a las mineras, entre otros.  En materia de recaudación tributaria, el gobernador maneja una doble vara.
 
El Partido Socialista ha formado parte, durante todo el año, con sus diputados y con el gobernador Lifschitz, de la ‘coalición del ajuste’ ensayada por el macrismo y que fue votando las medidas de ajuste con el concurso de las variantes patronales opositoras. 
 
Los trabajadores santafesinos tenemos que advertir que el Partido Socialista, que levanta como consigna “una alternativa progresista en el país”, transcurrió todo el año meneándose entre un apoyo descarado al macrismo, y su subordinación al massismo y al FpV.
 
A cada paso, se verifica el derrumbe del PS en Santa Fe y una gobernabilidad que pende de un hilo. La definición de las elecciones unificadas acentuará aún más la crisis política. 
 
Contra la tentativa de gravar a los trabajadores que comparten tanto el macrismo como la oposición patronal, el Partido Obrero plantea en su proyecto la abolición del impuesto al salario y fijar el mínimo no imponible en tres canastas familiares (equivalente hoy a 69 mil pesos). Porque el salario de los trabajadores no es ganancia.
 

 

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